InicioEuskadiAsier Arrizabalaga: “La fragilidad no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino una situación sobre la que podemos actuar”

Asier Arrizabalaga: “La fragilidad no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino una situación sobre la que podemos actuar”

Zahartzaroa organizó durante dos días –28 y 29 de mayo–, en Donostia, su vigésimo segundo congreso anual dedicado a la innovación y a los retos que plantea os cuidados de las personas mayores. Fue el último para Asier Arrizabalaga como presidente, puesto que ocupa ahora Ariadna Besga tras lo acordado en la última a Asamblea General. “Dejo la Presidencia con satisfacción por el trabajo realizado”, subrayó el ya expresidente, que confía en que la entidad seguirá mejorando la atención “desde el conocimiento, la colaboración y el compromiso profesional”

Asier Arrizabalaga (en el centro), junto a los representantes del Gobierno y las diputaciones forales que asistieron al XXII Congreso Zahartzaroa.

PREGUNTA.- El XXII Congreso Zahartzaroa ha vuelto a reunir a profesionales, entidades e instituciones en torno al futuro de los cuidados a personas mayores. ¿Qué balance hace Asier Arrizabalag de esta edición en términos de participación y temática?

RESPUESTA.- El balance es muy positivo. Hemos contado con una amplia participación de profesionales, entidades, Administraciones públicas y agentes del ámbito sociosanitario, lo que confirma que el congreso sigue siendo un espacio de referencia para reflexionar sobre el envejecimiento y los cuidados en Euskadi.

Además de la asistencia, destacaría la diversidad de los temas abordados. Hemos hablado de modelos residenciales, final de vida, fragilidad, demencia, innovación tecnológica y planificación anticipada de la atención. Son cuestiones muy presentes en la práctica diaria y que van a marcar la evolución de los cuidados en los próximos años.

P.- En esta ocasión, el congreso llevaba por lema: ‘Horizonte 2030 en la atención a las personas mayores. Innovación y nuevos retos’. ¿Cuáles consideran que serán los principales desafíos de los próximos años en este ámbito y, especialmente, en un territorio como Euskadi?

R.- El principal desafío será adaptar nuestro sistema de cuidados al profundo proceso de envejecimiento que estamos viviendo. Sabemos que cada vez habrá más personas mayores y también más situaciones de dependencia, fragilidad y complejidad asistencial.

Durante el congreso, quedó claro que la transformación de los cuidados no puede centrarse únicamente en las residencias. Probablemente, el mayor reto se encuentra en la atención domiciliaria y comunitaria, donde confluyen una gran diversidad de recursos, profesionales y necesidades que requieren una coordinación mucho más estrecha.

Además, tendremos que abordar cuestiones como la sostenibilidad del sistema, la creación de nuevos recursos, la coordinación sociosanitaria y la capacidad de ofrecer apoyos cada vez más personalizados que permitan a las personas seguir viviendo donde desean hacerlo durante el mayor tiempo posible.

P.- La primera mesa de debate abordó –junto con las instituciones forales, Osakidetza y otras fundaciones– las políticas que se están desarrollando en Euskadi en materia de cuidados. Tras el congreso, ¿con qué conclusiones se quedan?

R.- Una de las principales conclusiones es que Euskadi dispone de una hoja de ruta clara para avanzar hacia modelos de atención más personalizados, comunitarios y coordinados. Sin embargo, también se evidenció que la magnitud del reto es enorme y que, probablemente, los plazos inicialmente previstos para la transformación sean más largos de lo que pensábamos.

Otro aspecto especialmente relevante fue la necesidad de evaluar las políticas sociales. Durante el debate, se insistió en que no basta con invertir más recursos; es imprescindible medir resultados, impacto, calidad de vida y coste-efectividad para saber qué funciona realmente y dónde debemos mejorar. También se compartió la idea de que el futuro de los cuidados requiere una responsabilidad compartida entre instituciones, profesionales, familias, comunidad y tercer sector.

Una de las mesas de debate del congreso organizado en Donostia por Zahartzaroa.

P.- En la actualidad, se habla mucho del nuevo modelo de atención residencial, en el que conceptos como la humanización o la apertura a la comunidad cobran cada vez más protagonismo. ¿Hasta qué punto la realidad de nuestros centros se acerca a ese modelo ideal?

R.- Creo que estamos avanzando en la dirección adecuada. Hoy hablamos de atención centrada en la persona, proyectos de vida, unidades convivenciales, coordinación sociosanitaria o apertura a la comunidad, y muchos de esos cambios ya se están implantando en numerosos centros.

Sin embargo, todavía existe una distancia entre el modelo al que aspiramos y la realidad cotidiana de algunos centros. La transformación requiere cambios organizativos, formación, recursos y tiempo.

Por tanto, el reto no es únicamente construir más recursos, sino transformar los existentes sin perder capacidad de respuesta.

P.- El congreso también puso sobre la mesa “realidades incómodas”, como las decisiones complejas que surgen cuando curar ya no es posible. Hablaron de cuidados paliativos, eutanasia y sufrimiento existencial al final de la vida. ¿Qué carencias o dificultades siguen detectando en estos ámbitos en Euskadi?

R.- Creo que uno de los principales retos sigue siendo hablar de estas cuestiones con suficiente antelación. Durante el congreso, se insistió en la importancia de identificar precozmente las situaciones de fragilidad y enfermedad avanzada para poder planificar los cuidados, conocer las preferencias de las personas y evitar tanto intervenciones desproporcionadas como decisiones precipitadas cuando ya no hay margen para dialogar.

También vimos que debemos prestar más atención al sufrimiento emocional y existencial que muchas personas experimentan al final de la vida. No todo el sufrimiento tiene que ver con síntomas físicos; cuestiones como la soledad, el miedo, la pérdida de sentido o la preocupación por convertirse en una carga requieren escucha, acompañamiento y una atención verdaderamente centrada en la persona y su dignidad.

P.- Como ya ocurrió el año pasado, el congreso volvió a abordar la fragilidad. En un contexto de envejecimiento cada vez más acusado, con personas mayores que desean permanecer el máximo tiempo posible en su entorno, ¿qué estrategias consideran más eficaces para prevenir o revertir situaciones de fragilidad?

R.- La evidencia científica apunta claramente a la importancia de la detección precoz y de las intervenciones multicomponente. La actividad física, la alimentación adecuada, la prevención del aislamiento social y el mantenimiento de la participación comunitaria son elementos fundamentales.

También es importante identificar de forma temprana las situaciones de vulnerabilidad para actuar antes de que aparezca la dependencia. La fragilidad no debe entenderse como una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino como una situación sobre la que podemos intervenir.

Asier Arrizabalaga asiste entre el público a una de las charlas de las jornadas.

P.- En cuanto a la demencia, continúa siendo muy importante tanto la prevención, como los nuevos tratamientos para enfermedades como el Alzheimer. Desde su experiencia, ¿qué aspectos siguen siendo prioritarios y más urgentes a la hora de mejorar la atención y el acompañamiento a las personas con deterioro cognitivo?

R.- La prevención sigue siendo una prioridad, especialmente a través de la promoción de hábitos saludables y la actuación sobre factores de riesgo modificables. Pero igualmente importante es avanzar en el diagnóstico precoz y en el acceso a circuitos de valoración especializados.

Además, debemos seguir mejorando el acompañamiento a las personas con demencia y a sus familias, garantizando apoyos adecuados a lo largo de toda la evolución de la enfermedad. Los nuevos tratamientos abren expectativas interesantes, pero deben integrarse dentro de una atención integral y centrada en la persona.

P.- Uno de los talleres estuvo centrado en las terapias inmersivas y la realidad virtual aplicadas a las personas mayores. ¿Qué potencial cree que tienen este tipo de herramientas en el ámbito de los cuidados y cómo está siendo su incorporación real en los centros?

R.- Las nuevas tecnologías, y en particular la realidad virtual inmersiva, tienen un potencial muy interesante como complemento a las intervenciones tradicionales. Durante el taller vimos evidencias de su aplicación en ámbitos como la rehabilitación física, la estimulación cognitiva, el bienestar emocional o la prevención del aislamiento, además de su capacidad para aumentar la motivación y la adherencia a los tratamientos.

Ahora bien, también quedó claro que debemos ser prudentes. No estamos hablando de sustituir la atención profesional, sino de incorporar herramientas que puedan aportar valor cuando están bien indicadas, cuentan con supervisión profesional y se apoyan en la evidencia científica.

P.- Finalmente, tras la Asamblea General celebrada durante el congreso, usted ha salido de la Junta y ha dejado la Presidencia de Zahartzaroa. ¿Qué destaca de estos años al frente de la entidad?

R.- Han sido años de mucho aprendizaje y también de importantes cambios en el ámbito de la geriatría y la gerontología. Si tuviera que destacar algo, sería la capacidad de Zahartzaroa para generar espacios de encuentro donde profesionales, instituciones y entidades pueden debatir sobre los retos reales de los cuidados.

Precisamente, la mesa de debate de este congreso refleja bien el papel que ha querido desempeñar la asociación: promover una reflexión rigurosa sobre cuestiones complejas como la sostenibilidad del sistema, la evaluación de las políticas públicas, la coordinación sociosanitaria o la humanización de los cuidados.

Dejo la Presidencia con satisfacción por el trabajo realizado y, sobre todo, con confianza en que Zahartzaroa seguirá contribuyendo a mejorar la atención a las personas mayores desde el conocimiento, la colaboración y el compromiso profesional.

Lo más visto

Horacio R. Maseda
Horacio R. Masedahttps://entremayores.es/
Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información empresarial de entremayores y la edición de Euskadi.

Más información