InicioSaludMás del 30% de las mujeres adultas sufre incontinencia urinaria, afectándoles física y psicológicamente

Más del 30% de las mujeres adultas sufre incontinencia urinaria, afectándoles física y psicológicamente

El Hospital Quirónsalud de A Coruña emplea láser de Erbio para tratar de restaurar las funciones habituales de continencia, mejorando así la calidad de vida de las pacientes
Una de cada tres mujeres en edad adulta sufre incontinencia urinaria. Así lo indican desde el Hospital Quirónsalud de A Coruña, que incorporó en 2016 una nueva técnica láser para tratar este síntoma. 
La incontinencia urinaria de esfuerzo se produce cuando la presión dentro de la vejiga es mayor a la presión en la uretra y, de manera involuntaria, se producen pequeñas pérdidas de orina al toser, estornudar o al hacer cualquier actividad de mayor esfuerzo físico. Es un problema que afecta a más del 30% de las mujeres adultas. El embarazo y el parto, la menopausia y la edad avanzada ocasionan cambios en la anatomía del suelo pélvico que pueden ocasionar incontinencia de orina. Esto repercute en la vida cotidiana de quien la padece, llegando a ser un grave problema no solo físico, sino también psicológico que puede ir asociado a ansiedad, inseguridad y en algunas ocasiones depresión.
A través del láser de Erbio se estimula la producción natural de colágeno en la mucosa vaginal. Gracias a este aumento de colágeno se tensa el tejido de la pared vaginal anterior dando mayor soporte a la vejiga.
Ruth Aguíar, ginecóloga del centro explica que, “con esta terapia, conseguimos tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo de grado I y II, sin necesidad de cirugía ni tratamientos farmacológicos. Los resultados obtenidos con esta técnica permiten restaurar las funciones habituales de continencia en un porcentaje muy elevado de pacientes e, incluso, una recuperación completa en casos clínicos no graves, además de una importante mejoría en la calidad de vida”.
El tratamiento consiste en dos sesiones de aplicación del láser, cuya duración en función de cada paciente oscila entre los 20 y 30 minutos. Posteriormente se realizará un seguimiento ginecológico. Además, se aconseja la realización de ejercicios de fisioterapia del suelo pélvico que refuercen la musculatura para obtener mejores resultados.
En algunos casos puede ser necesario realizar sesiones de mantenimiento, que se decidirán en función de la situación clínica de cada paciente.
Además, esta nueva técnica también actúa en patologías vaginales funcionales y estéticas mediante la tonificación con láser, ya que a lo largo de la vida de la mujer se producen cambios que afectan a la zona genital, como los partos y la reducción progresiva de estrógenos.
Los estrógenos juegan un papel importante en la estructura de los tejidos vaginales. Debido a la disminución de estas hormonas en la menopausia, las paredes vaginales se adelgazan, provocando inflamación, sequedad e incluso mayor predisposición a infecciones por el cambio de pH. Todo ello puede provocar molestias en las relaciones sexuales.
El láser de Erbio produce un efecto térmico que estimula la producción de colágeno en el tejido. Este nuevo colágeno recupera la función vaginal de una forma integral, reduciendo el diámetro de la vagina, reconstituyendo el pH y recuperando el tono y la lubricación.
Según el grado de atrofia o laxitud vaginal, la paciente puede necesitar varias sesiones, dejando que transcurran unas cuatro semanas entre cada una de ellas. En algunos casos puede ser necesario realizar sesiones de mantenimiento, a los seis meses aproximadamente, que se decidirán en función de la situación clínica de cada paciente.

Lo más visto

Redacción EM
Redacción EM
Información elaborada por el equipo de redacción.

Más información