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CODIRECTORA DE SUARA COOPERATIVA

Laura Peracaula: “El sector de los cuidados necesita modelos que entiendan que el valor social también genera valor económico a largo plazo”

Suara Cooperativa presentó, el mes pasado, un volumen de negocio de 162 millones de euros en 2025, un 7,6% superior al año anterior. La particularidad es que, aun siendo una entidad de gran tamaño, lo han conseguido con un modelo horizontal, el cual les mantiene bien posicionados como entidad sociosanitaria, especialmente, en Catalunya. Su codirectora general explica a entremayores qué puede aportar el sistema cooperativista a este ámbito

PREGUNTA.- Para Laura Peracuala, ¿cuál es la clave del buen funcionamiento del modelo que propone Suara Cooperativa?

RESPUESTA.- Creo que la clave está en demostrar que otra manera de gestionar es posible. En Suara, combinamos la solvencia empresarial con un propósito social muy claro: mejorar la calidad de vida de las personas y generar empleo de calidad. Nuestro modelo cooperativo sitúa a las personas en el centro, tanto a quienes reciben los servicios como a quienes los prestan. Esto se traduce en una organización más participativa, donde las decisiones se toman desde la corresponsabilidad y el conocimiento directo de la realidad de los servicios. Cuando las personas profesionales sienten el proyecto como propio, aumenta el compromiso, la capacidad de innovación y la calidad de la atención.

Los resultados de 2025 demuestran que un modelo basado en los valores, la participación y la sostenibilidad también puede ser competitivo y crecer de forma sólida.

Nuestra capacidad para innovar desde la práctica diaria nos permite desarrollar nuevos servicios que responden a necesidades emergentes, como uno de los mayores retos, el del envejecimiento poblacional que, según datos del INE, en 2025 la esperanza de vida media alcanzaba los 83,4 años, y Eurostat proyecta que en 2050 más del 30 % de la población española tendrá 65 años o más, lo que significará un gran aumento de las personas en situación de dependencia, y siempre manteniendo la proximidad y el compromiso con las personas y el territorio.

P.- Les he escuchado comentar que un aspecto que les diferencia de la mayoría de entidades del sector es que no solo la plantilla es mayoritariamente femenina, sino que esto también se traslada a los órganos de gobierno, donde suelen dominar los hombres. ¿Qué impacto tiene este liderazgo femenino en la forma de organizarse y de prestar los servicios?

R.- El sector de los cuidados está profundamente feminizado, pero históricamente esa realidad no siempre se ha reflejado en los espacios de decisión. En Suara sí existe esa coherencia: las mujeres tienen un papel protagonista tanto en la prestación de los servicios como en la dirección y el gobierno de la cooperativa.

Más que hablar de un “estilo femenino” de liderazgo, nos gusta hablar de un liderazgo diverso, colaborativo y basado en la escucha. Apostamos por una gestión participativa, donde el diálogo, la proximidad y la construcción colectiva forman parte de nuestra manera de trabajar.

Creemos que esa forma de liderar nos ayuda a comprender mejor las necesidades de las personas, a tomar decisiones más conectadas con la realidad y a construir organizaciones más humanas y resilientes.

P.- Tomàs Llompart aseguró en la última Asamblea General que los resultados ratifican “que es factible ser sostenibles económicamente poniendo los valores sociales y las personas en el centro, en lugar de los dividendos”. ¿Cree que en el sector prevalece lo económico por encima de lo social o lo sanitario?

R.- La sostenibilidad económica es imprescindible para cualquier organización, también para una cooperativa. La diferencia está en cuál es el objetivo final de esa sostenibilidad.

En Suara los resultados económicos son un medio para garantizar la continuidad del proyecto, reinvertir en la mejora de los servicios e impulsar la innovación. No son un fin en sí mismos.

El sector de los cuidados necesita modelos que entiendan que el valor social también genera valor económico a largo plazo. Cuando se invierte en calidad, en profesionales y en innovación, se obtienen mejores resultados para las personas y también para el sistema, ya que en estos momentos, dos de cada cinco personas cuidadoras trabajan fuera de este sistema, sin acceso a derechos laborales básicos. El modelo debe evolucionar para ofrecer garantías a las personas profesionales y, en consecuencia, a las personas que necesitan esos cuidados.

Tomàs Llompart y Laura Peracaula, codirectores en Suara Cooperativa.

P.- Casi toda la actividad de Suara se concentra en el sector público. ¿Las Administraciones locales y autonómicas, en su mayoría, priorizan por encima de todo el precio o valoran también la calidad y el servicio prestado?

R.- En los últimos años hemos observado una evolución positiva. Cada vez más Administraciones incorporan criterios relacionados con la calidad, la innovación, el impacto social o las condiciones laborales en sus procesos de contratación.

Aun así, todavía queda recorrido para que estos criterios tengan un peso suficiente y permitan reconocer el valor añadido de los proyectos que apuestan por la calidad y la mejora continua.

Los retos demográficos y sociales requieren relaciones de colaboración estables entre la Administración y las entidades prestadoras, donde el foco esté en generar el mayor valor posible para la ciudadanía.

P.- El reto del envejecimiento parece enorme, por la consabida falta de profesionales y de recursos económicos. ¿Qué cree que puede aportar un modelo cooperativo en este contexto?

R.- El envejecimiento es probablemente uno de los grandes desafíos sociales de las próximas décadas y requiere respuestas que vayan más allá del incremento de recursos. El modelo cooperativo puede aportar una visión a largo plazo, muy vinculada al territorio y a las comunidades. Nos permite generar empleo estable, favorecer la participación de las personas profesionales y construir redes de colaboración con administraciones, entidades sociales, empresas y ciudadanía.

Además, creemos que el futuro de los cuidados pasa por combinar la atención profesional con la prevención, el trabajo comunitario, la innovación y una mayor personalización de los servicios para favorecer que las personas puedan vivir más tiempo en sus hogares con calidad de vida.

El reto no pasa únicamente por disponer de más recursos, sino también por atraer, formar y fidelizar a las personas profesionales. En Suara creemos que cuidar bien empieza por cuidar a quienes cuidan. Por eso, impulsamos iniciativas como el Campus Suara, un espacio de formación y desarrollo profesional que permite actualizar competencias, incorporar nuevas metodologías y preparar a los equipos para los retos presentes y futuros de los cuidados.

P.- Hace unos tres años, un equipo de Suara viajó a Reino Unido para conocer algunas experiencias de proyectos de la economía social en Londres, Bristol, Manchester, Liverpool y Belfast. ¿Qué ideas sacaron en claro? ¿Hay algún enfoque foráneo que implementaría en nuestro territorio?

R.- Fue una experiencia muy enriquecedora porque nos permitió comprobar que muchos de los retos que afrontamos son compartidos a nivel internacional. Nos llamó especialmente la atención el peso que tienen los modelos comunitarios, donde la ciudadanía participa activamente en la construcción de soluciones de cuidado y bienestar, así como la colaboración entre Administraciones, entidades sociales y empresas innovadoras.

También vimos iniciativas muy interesantes de prevención de la soledad no deseada, participación comunitaria y aprovechamiento de la tecnología para complementar la atención presencial.

Más que importar modelos, creemos en adaptar aquellas buenas prácticas que encajan con nuestra realidad y con nuestro modelo cooperativo.

P.- ¿Cree que la solución a futuro pasa por una apuesta decidida por la innovación y tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica social, la realidad virtual…?

R.- Sin duda la innovación será una parte importante de la respuesta, pero siempre entendida como una herramienta al servicio de las personas.

La inteligencia artificial, la robótica social o la realidad virtual pueden ayudar a mejorar procesos, facilitar el trabajo de las personas profesionales, prevenir situaciones de riesgo o favorecer la autonomía de las personas mayores.

Sin embargo, el cuidado seguirá necesitando cercanía, confianza y vínculo humano. La tecnología debe liberar tiempo para que las personas profesionales puedan dedicar más atención a aquello que realmente aporta valor: acompañar y cuidar.

Nuestro reto es combinar innovación tecnológica con innovación social.

P.- En este sentido, con Social Digital Lab están trabajando con las universidades, las startup y la ciudadanía en nuevos proyectos innovadores. ¿Qué destacarían de lo conseguido hasta ahora?

R.- Social Digital Lab representa precisamente esta forma de innovar en colaboración. Hemos conseguido crear un espacio donde Administraciones, universidades, centros de investigación, empresas tecnológicas, startups y ciudadanía trabajan conjuntamente para identificar necesidades reales y desarrollar soluciones útiles.

Uno de los principales aprendizajes es que la innovación funciona mucho mejor cuando las personas usuarias y las profesionales participan desde el inicio del proceso. Esto nos permite desarrollar tecnologías que realmente responden a los retos cotidianos de los cuidados y que tienen posibilidades reales de implantación.

Nuestro objetivo no es incorporar tecnología por incorporar, sino impulsar soluciones que mejoren la autonomía, el bienestar de las personas y las condiciones de trabajo de los equipos profesionales.

Social Digital Lab nos permite convertir ideas en proyectos reales. Algunas de estas iniciativas ya están llegando a las personas, como Casal TV, que promueve el envejecimiento activo y la conexión social; Llars Connectades, que incorpora soluciones tecnológicas para favorecer una vida más autónoma y segura en el hogar; o Benestarum, orientado a promover el bienestar integral y prevenir situaciones de fragilidad. Todos ellos tienen un elemento común: nacen escuchando las necesidades de las personas y desarrollando soluciones junto con universidades, startups, administraciones y profesionales.

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Horacio R. Maseda
Horacio R. Masedahttps://entremayores.es/
Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información empresarial de entremayores y la edición de Euskadi.

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