La Seeic manifiesta que a los pacientes no se les informa del uso de tecnología alternativa
A raíz de las últimas informaciones sobre la existencia de tecnologías sanitarias más efectivas en otros países, la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica denuncia que las demandas de los pacientes no condicionan su adquisición
'Un paciente puede llegar a ejercer presión para recibir una segunda opinión médica, pero raramente presiona para que se le prescriba el uso de una determinada tecnología alternativa a la que se le ofrece', señala Jesús Lucinio Manzanares Pedroche, presidente de la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (Seeic), a raíz de las últimas informaciones sobre la existencia de tecnologías sanitarias más efectivas en otros países como tratamientos alternativos. 'En la actualidad a pesar de estos casos aislados, el conformismo de la población ha ido en aumento', continúa.
Desde la Seeic achacan dicho conformismo a la desinformación existente en este sentido. Así, y a pesar de que el paciente debería estar informado sobre el tipo de tecnología que se le va a aplicar y las diferentes opciones existentes, la información que se le ofrece actualmente es prácticamente nula. 'La falta de información en los hospitales es debida, principalmente, a la imposibilidad por parte del centro de ofrecer al paciente tecnología sanitaria alternativa, por resultar cara o no rentable, según los criterios de sostenibilidad de la sanidad pública', según el presidente de la Seeic.
En este sentido, Manzanares pone de manifiesto que 'muchas veces se dan a conocer tecnologías en fases experimentales, que no se llegarán a implantar hasta dentro de muchos años, y, en cambio, no se informa correctamente sobre tecnologías que sí están disponibles y han demostrado su eficacia y eficiencia en nuestro propio SNS'.
Cuándo y qué tecnología adquirir
La demanda del paciente no solo no influye en la prescripción de una tecnología alternativa para su tratamiento o diagnóstico, 'sino que parece que tampoco lo hace a la hora de que un centro sanitario decida la adquisición de un nuevo equipo. De hecho, la compra de equipamiento electromédico se basa en dos motivos principales: por un lado, la reposición de equipos convencionales que están obsoletos, y por otro, razones políticas', aseguran desde esta sociedad científica.
'Aunque, evidentemente, también nos encontramos con adquisiciones que obedecen a la inquietud de profesionales médicos por ofrecer nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento, estos casos son minoritarios', añaden.
Se tratan de decisiones complejas, ya que, según datos que maneja la Seeic, cada día se producen alrededor de 22 novedades diarias en torno a la tecnología. Si cada novedad significa un avance objetivo en cada dispositivo o en cada equipo, convirtiéndolos en más rápidos y/o precisos, esto también implica multiplicar su precio.
Desde la Seeic achacan dicho conformismo a la desinformación existente en este sentido. Así, y a pesar de que el paciente debería estar informado sobre el tipo de tecnología que se le va a aplicar y las diferentes opciones existentes, la información que se le ofrece actualmente es prácticamente nula. 'La falta de información en los hospitales es debida, principalmente, a la imposibilidad por parte del centro de ofrecer al paciente tecnología sanitaria alternativa, por resultar cara o no rentable, según los criterios de sostenibilidad de la sanidad pública', según el presidente de la Seeic.
En este sentido, Manzanares pone de manifiesto que 'muchas veces se dan a conocer tecnologías en fases experimentales, que no se llegarán a implantar hasta dentro de muchos años, y, en cambio, no se informa correctamente sobre tecnologías que sí están disponibles y han demostrado su eficacia y eficiencia en nuestro propio SNS'.
Cuándo y qué tecnología adquirir
La demanda del paciente no solo no influye en la prescripción de una tecnología alternativa para su tratamiento o diagnóstico, 'sino que parece que tampoco lo hace a la hora de que un centro sanitario decida la adquisición de un nuevo equipo. De hecho, la compra de equipamiento electromédico se basa en dos motivos principales: por un lado, la reposición de equipos convencionales que están obsoletos, y por otro, razones políticas', aseguran desde esta sociedad científica.
'Aunque, evidentemente, también nos encontramos con adquisiciones que obedecen a la inquietud de profesionales médicos por ofrecer nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento, estos casos son minoritarios', añaden.
Se tratan de decisiones complejas, ya que, según datos que maneja la Seeic, cada día se producen alrededor de 22 novedades diarias en torno a la tecnología. Si cada novedad significa un avance objetivo en cada dispositivo o en cada equipo, convirtiéndolos en más rápidos y/o precisos, esto también implica multiplicar su precio.
