Expertos demandan orientar la investigación del Alzheimer 'hacia otros caminos distintos a la vacunación por inmunoterapia'
La FAE celebró una nueva edición de sus Encuentros Temáticos centrado en nuevos conceptos terapéuticos
Según la Fundación Alzheimer España (FAE), la situación actual en referencia a los tratamientos farmacológicos para combatir la enfermedad de Alzheimer es "bastante desalentadora". Sin embargo, son numerosas las vías de investigación básica y clínica que tratan de encontrar una solución a la demencia. En este contexto, esta organización ha celebra el XVII Encuentro Temático FAE para informar a sus usuarios de los nuevos conceptos terapéuticos con el objetivo de hacer un poco menos dramática esta enfermedad.
En el debate, en el que participaron el Cecilio Álamo, catedrático de Farmacología, el doctor Pedro Gil, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico (Madrid), la doctora Sagrario Manzano, neuróloga del Departamento de neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla, Micheline Selmès, presidenta de la FAE, y el doctor Jacques Selmès, expresidente de Alzheimer Europe, quedó patente que, por ahora, no hay un tratamiento capaz de modificar la evolución de la enfermedad. Los medicamentos recetados habitualmente para la enfermedad de Alzheimer son todos sintomáticos, y no actúan sobre la causa que los provoca.
Según se expuso, además, a lo largo de los 15 últimos años, más de 300 potenciales medicamentos (es decir, sustancias con efecto positivo a nivel de la investigación animal) no han sobrepasado los ensayos clínicos, hasta tal punto que ciertos científicos ponen en duda el interés de la experimentación en el animal. En este sentido, el desarrollo de vacunas, en particular para prevenir o reducir los depósitos de sustancia amiloide, no han dado los frutos esperados.
Asimismo, los especialistas explicaron que el concepto terapéutico "alimento/medicamento", diseñado por el Massachusetts Institute of Technology (EE UU) y desarrollado bajo el nombre de Souvenaid por Nutricia, está en manos de los especialistas (neurólogos y geriatras) desde hace un año, y un colectivo de 2.500 enfermos están tratados en la práctica diaria, lo que supone un tiempo prudencial para validar los resultados de los ensayos clínicos. Su mecanismo de acción es distinto de los inhibidores de la colinesterasa al contener precursores de los constituyentes de la membrana sináptica, que juega un papel esencial en la comunicación neuronal, lo que permite ser administrado junto con los tratamientos farmacológicos específicos para la enfermedad de Alzheimer. De hecho, tal y como explicaron los expertos reunidos en el encuentro, Souvenaid puede ser utilizado en asociación con los inhibidores de la colinesterasa, por su efecto beneficioso sobre la memoria, únicamente en la fase leve de la enfermedad. No se conocen efectos secundarios lo que lo hace compatible con otras terapias medicamentosas.
Recomendaciones
A este respecto, desde la FAE demandan orientar la investigación hacia otros caminos distintos a la vacunación por inmunoterapia. Según los expertos, las opciones de tratamiento basados en Factores de Crecimiento Neuronal (BDNF), lucha contra la inflamación habitual en la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, células madre o terapia génica están aún por consolidarse.
Además, creen que habría que considerar los tratamientos sintomáticos actualmente disponibles como beneficiosos, al ser capaces de mantener en meseta el estado cognitivo del enfermo, al menos durante varios meses.
Finalmente, recuerdan que el Alzheimer es una enfermedad crónica multifacética que, por lo tanto, requiere una politerapia.
En el debate, en el que participaron el Cecilio Álamo, catedrático de Farmacología, el doctor Pedro Gil, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico (Madrid), la doctora Sagrario Manzano, neuróloga del Departamento de neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla, Micheline Selmès, presidenta de la FAE, y el doctor Jacques Selmès, expresidente de Alzheimer Europe, quedó patente que, por ahora, no hay un tratamiento capaz de modificar la evolución de la enfermedad. Los medicamentos recetados habitualmente para la enfermedad de Alzheimer son todos sintomáticos, y no actúan sobre la causa que los provoca.
Según se expuso, además, a lo largo de los 15 últimos años, más de 300 potenciales medicamentos (es decir, sustancias con efecto positivo a nivel de la investigación animal) no han sobrepasado los ensayos clínicos, hasta tal punto que ciertos científicos ponen en duda el interés de la experimentación en el animal. En este sentido, el desarrollo de vacunas, en particular para prevenir o reducir los depósitos de sustancia amiloide, no han dado los frutos esperados.
Asimismo, los especialistas explicaron que el concepto terapéutico "alimento/medicamento", diseñado por el Massachusetts Institute of Technology (EE UU) y desarrollado bajo el nombre de Souvenaid por Nutricia, está en manos de los especialistas (neurólogos y geriatras) desde hace un año, y un colectivo de 2.500 enfermos están tratados en la práctica diaria, lo que supone un tiempo prudencial para validar los resultados de los ensayos clínicos. Su mecanismo de acción es distinto de los inhibidores de la colinesterasa al contener precursores de los constituyentes de la membrana sináptica, que juega un papel esencial en la comunicación neuronal, lo que permite ser administrado junto con los tratamientos farmacológicos específicos para la enfermedad de Alzheimer. De hecho, tal y como explicaron los expertos reunidos en el encuentro, Souvenaid puede ser utilizado en asociación con los inhibidores de la colinesterasa, por su efecto beneficioso sobre la memoria, únicamente en la fase leve de la enfermedad. No se conocen efectos secundarios lo que lo hace compatible con otras terapias medicamentosas.
Recomendaciones
A este respecto, desde la FAE demandan orientar la investigación hacia otros caminos distintos a la vacunación por inmunoterapia. Según los expertos, las opciones de tratamiento basados en Factores de Crecimiento Neuronal (BDNF), lucha contra la inflamación habitual en la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, células madre o terapia génica están aún por consolidarse.
Además, creen que habría que considerar los tratamientos sintomáticos actualmente disponibles como beneficiosos, al ser capaces de mantener en meseta el estado cognitivo del enfermo, al menos durante varios meses.
Finalmente, recuerdan que el Alzheimer es una enfermedad crónica multifacética que, por lo tanto, requiere una politerapia.
