El Alzheimer podría transmitirse entre personas
Un estudio revela signos de esta enfermedad en pacientes tratados con la hormona de crecimiento humana que fueron contaminados durante el tratamiento
Un estudio, publicado recientemente en la revista Nature, plantea la posibilidad de que la enfermedad de Alzheimer se pueda transmitir entre humanos mediante el traspaso de proteínas precursoras de esta patología. Los investigadores llegaron a esta conclusión tras la autopsia de los cerebros de ocho personas que habían muerto por la enfermedad Creutzfeldt-Jakob (ECJ), contraída décadas después del tratamiento con la hormona del crecimiento que había sido extraída de las glándulas pituitarias de cadáveres humanos. Los resultados de estas autopsias mostraban que en seis de los ocho cuerpos, además del daño causado por la ECJ, había restos de la proteína beta amiloide que se asocia con el Alzheimer.
Ninguno de los ocho pacientes estudiados, que tenían entre 36 y 51 años cuando murieron, había mostrado síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer que, al igual que la ECJ, tiene un período de incubación largo. Y de las seis personas en la que se detectó la proteína beta amiloide, estaba generalizada en cuatro.
Teniendo en cuenta que es raro que este tipo de patología amiloidea aparezca en edades tan tempranas, y que ninguno de los individuos estudiados tenía genes que le predisponían a un inicio temprano de Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas, los investigadores sospecharon que las proteínas habían sido transferidas mediante la inyección de hGH, al igual que sucedió con la ECJ.
Aunque esta investigación no sugiere que el Alzheimer puede contraerse a través del contacto humano, sí que se plantea la posibilidad de que se pueda transmitir por las mismas vías que la ECJ, es decir, mediante transfusiones de sangre o instrumentos quirúrgicos contaminados. Asimismo, si se confirman los hallazgos, habría miles de personas que fueron tratadas con los extractos de la hormona del crecimiento humano (hGH) que pueden estar en riesgo de desarrollar la enfermedad.
Hormona del crecimiento humano (hGH)
Entre 1958 hasta 1985 miles de personas en todo el mundo recibieron el tratamiento con la hormona del crecimiento extraída de las glándulas pituitarias de cadáveres. Cuando se empezaron a detectar daños provocados por la presencia de priones patógenos de ECJ en los cadáveres, ya habían sido tratadas unas 30.000 personas. En 2012 se detectaron 226 infecciones mortales, con 119 casos en Francia, 65 en Gran Bretaña y 29 en Estados Unidos.
Ninguno de los ocho pacientes estudiados, que tenían entre 36 y 51 años cuando murieron, había mostrado síntomas clínicos de la enfermedad de Alzheimer que, al igual que la ECJ, tiene un período de incubación largo. Y de las seis personas en la que se detectó la proteína beta amiloide, estaba generalizada en cuatro.
Teniendo en cuenta que es raro que este tipo de patología amiloidea aparezca en edades tan tempranas, y que ninguno de los individuos estudiados tenía genes que le predisponían a un inicio temprano de Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas, los investigadores sospecharon que las proteínas habían sido transferidas mediante la inyección de hGH, al igual que sucedió con la ECJ.
Aunque esta investigación no sugiere que el Alzheimer puede contraerse a través del contacto humano, sí que se plantea la posibilidad de que se pueda transmitir por las mismas vías que la ECJ, es decir, mediante transfusiones de sangre o instrumentos quirúrgicos contaminados. Asimismo, si se confirman los hallazgos, habría miles de personas que fueron tratadas con los extractos de la hormona del crecimiento humano (hGH) que pueden estar en riesgo de desarrollar la enfermedad.
Hormona del crecimiento humano (hGH)
Entre 1958 hasta 1985 miles de personas en todo el mundo recibieron el tratamiento con la hormona del crecimiento extraída de las glándulas pituitarias de cadáveres. Cuando se empezaron a detectar daños provocados por la presencia de priones patógenos de ECJ en los cadáveres, ya habían sido tratadas unas 30.000 personas. En 2012 se detectaron 226 infecciones mortales, con 119 casos en Francia, 65 en Gran Bretaña y 29 en Estados Unidos.
