Solo 4 de 461 medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género están dirigidas a mujeres mayores
Con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, celebrado cada 15 de junio desde 2006 y reconocido oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2011, HelpAge International España pone el foco en una cuestión que sigue sin ocupar el lugar que merece en el debate público: la violencia de género que sufren las mujeres mayores.
Se trata de una forma de violencia todavía invisibilizada y con bajos niveles de denuncia. Muchas mujeres mayores han convivido durante décadas en situaciones de control, abuso psicológico, violencia física o dependencia económica y emocional, sin contar con los apoyos necesarios para romper con el agresor.
La violencia de género no tiene edad. Puede mantenerse a lo largo de toda una vida o incluso iniciarse en etapas avanzadas, cuando factores como la dependencia, la soledad o el deterioro de la salud aumentan la vulnerabilidad de las víctimas. Sin embargo, persisten estereotipos que dificultan reconocer a las mujeres mayores como posibles víctimas de violencia de género, contribuyendo así a perpetuar el silencio y la invisibilidad.
Según datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, el año pasado fueron asesinadas 8 mujeres mayores a manos de su pareja o expareja. En lo que va de 2026, ya son 4 las mujeres mayores asesinadas.
Pese a la gravedad del problema, solo 4 de las 461 medidas recogidas en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género hacen referencia específica a las mujeres mayores.
MEDIDAS NECESARIAS
Desde HelpAge International España se considera imprescindible adaptar los recursos y servicios de atención a las necesidades específicas de las mujeres mayores, garantizando una atención accesible, especializada y libre de barreras.
Asimismo, resulta fundamental mejorar la recogida de datos y promover estudios específicos que permitan conocer mejor esta realidad y diseñar políticas públicas eficaces y ajustadas a las necesidades del colectivo.
La coordinación entre administraciones públicas, entidades sociales, sistema sanitario y de servicios sociales es fundamental para ofrecer una respuesta integral. Del mismo modo, la sensibilización social debe incorporar la perspectiva de edad junto a la perspectiva de género, tal y como recoge una medida del Pacto de Estado contra la Violencia de Género.
La prevención y la concienciación comunitaria son herramientas esenciales para detectar situaciones de riesgo y favorecer la denuncia. En este sentido, es necesario reforzar los recursos de apoyo emocional, social y económico que permitan a las víctimas recuperar su autonomía y vivir con seguridad.
Este 15 de junio "recordamos que reconocer la dignidad de las mujeres mayores también significa garantizar el derecho a una vida libre de violencia, en cualquier etapa de la vida", señalan desde la entidad.
