Ocho de cada diez personas mayores víctimas de maltrato atendidas por Cruz Roja son mujeres
El maltrato a las personas mayores sigue siendo uno de los problemas más invisibilizados de nuestra sociedad, ya que en la mayoría de los casos sucede en entornos familiares o de cuidados, donde existe una fuerte dependencia emocional y funcional que dificulta su detección y denuncia.
Desde 2017, Cruz Roja trabaja de manera continuada para prevenir que las personas mayores en situación de especial vulnerabilidad se conviertan en víctimas de malos tratos, y apoyar a quienes ya lo han sufrido o lo están sufriendo, a través del proyecto ´Buen trato a las Personas Mayores´ una iniciativa cofinanciada con el 0,7% del IRPF. Desde entonces, la Organización ha atendido a más de 31.000 personas, de las que el 85% eran mujeres.
Sólo en el último año, Cruz Roja ha dado respuesta a 2.229 personas mayores en situación de maltrato o riesgo de sufrirlo, de las cuales el 80% eran mujeres. Esta labor es posible gracias a la implicación de 490 personas voluntarias, con una participación mayoritaria de mujeres (332), presentes en 96 municipios.
Los datos confirman una tendencia persistente: ser mujer incrementa significativamente el riesgo de sufrir maltrato en la vejez, riesgo que se agrava cuando confluyen otros factores como el origen, la pertenencia a minorías religiosas o una orientación sexual no normativa.
VISIBILIZAR PARA CONCIENCIAR
La intervención de Cruz Roja se dirige a cualquier tipología de maltrato: desde la violencia física, económica, psicológica y sexual, a otras formas menos evidentes, como la vulneración de derechos o el maltrato social.
Del total de casos atendidos en 2025, el maltrato psicológico continúa siendo la forma más frecuente, seguido del abandono, el abuso económico y la negligencia. En la mayoría de las situaciones, el entorno familiar o de cuidados —donde existe una fuerte dependencia emocional y funcional— es también el espacio en el que se produce el daño. Este vínculo de dependencia, unido a sentimientos de miedo, vergüenza o culpa, dificulta enormemente la visibilización y denuncia de estas situaciones.
“La visibilización del maltrato a las personas mayores y la sensibilización social son fundamentales para reconocer una realidad con frecuencia oculta", señala Ramón Jané, director de Inclusión Social de Cruz Roja Española. "Hacerla visible -continúa- favorece una mayor conciencia colectiva, impulsa la denuncia y mejora los mecanismos de detección temprana. Y en esta línea de prevención es en la que queremos avanzar”.
LA IMPORTANCIA DE LA FORMACIÓN Y LAS REDES DE APOYO
Uno de los pilares fundamentales del proyecto es la formación de los equipos, con lo que se consigue mejorar la detección precoz de los casos. A esto se suma un mayor número de acciones de sensibilización dirigidas a las propias personas mayores, en las que se facilitan herramientas que les permiten conocer, ejercer y defender sus derechos.
La creación de redes de protección sólidas y eficaces supone también una herramienta fundamental para erradicar esta problemática. En este sentido, Cruz Roja Española mantiene una estrecha colaboración con instituciones como la Fiscalía General del Estado, el Ministerio del Interior (Plan Mayor), la Fundación del Notariado, la Fundación Mutualidad de la Abogacía, así como centros de salud, servicios sociales, centros de mayores, entidades de personas mayores y otras organizaciones del Tercer Sector.
