Ceoma reclama medidas urgentes para proteger a las personas mayores ante el cambio climático
Con motivo del Día Internacional de la Tierra que se celebra el 22 de abril, la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma) ha realizado un llamamiento a las administraciones públicas y a la sociedad en su conjunto para reforzar las medidas de protección frente al cambio climático, poniendo especial atención en las personas mayores, uno de los colectivos más vulnerables ante fenómenos extremos.
El presidente de Ceoma, José Luis Fernández Santillana, advierte de que el aumento de las temperaturas, las olas de calor, los incendios forestales y otros desastres naturales como la DANA están teniendo un impacto creciente en la salud, la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores. En este contexto, destaca la necesidad de incorporar de manera transversal el enfoque de envejecimiento en las políticas climáticas.
En este sentido, Eduardo Rodríguez Rovira, miembro de la Comisión internacional ‘Envejecimiento, calor extremo y emergencia climática’ de Ceoma, subraya que el cambio climático “es una realidad ante la que las personas mayores deben estar empoderadas, en especial aquellos que no cuentan con recursos como el aire acondicionado en sus domicilios”. Por ello, considera “indispensable” contar con termómetros que indiquen “cuáles son las habitaciones más frescas para hacer frente a los días más calurosos del verano, donde las noches tórridas se convierten en un gran riesgo”.
Las personas mayores presentan una mayor vulnerabilidad ante situaciones de calor extremo debido a factores como enfermedades crónicas, menor capacidad de termorregulación o situaciones de soledad no deseada. Asimismo, muchas viven en viviendas con escasa adaptación climática o con limitaciones en el acceso a recursos digitales que faciliten la información y prevención.
El presidente de Ceoma insiste en que esta realidad requiere respuestas específicas y coordinadas, que vayan más allá de medidas puntuales y se integren en estrategias estructurales de protección social y sanitaria.
Con motivo de esta jornada, la organización plantea un conjunto de medidas prioritarias:
● Refuerzo de los sistemas de alerta temprana, accesibles y adaptados a las personas mayores.
● Adaptación de viviendas y entornos urbanos, promoviendo espacios más frescos, accesibles y seguros.
● Programas comunitarios de acompañamiento, especialmente en situaciones de emergencia climática.
● Integración del enfoque de edad en las políticas climáticas, a nivel estatal, autonómico y local.
En concreto, Rovira ha incidido en la necesidad de “crear zonas públicas de enfriamiento en las ciudades, donde los mayores, y en general toda la ciudadanía pueda refugiarse del calor, sobre todo en los momentos de mayor riesgo, como son las horas a partir de las 12 del mediodía”. Además, ha recordado que, “ante síntomas de debilitamiento o malestar, se deben tomar todas las precauciones necesarias y llamar de forma inmediata a los servicios de emergencia para que ofrezcan una respuesta lo más rápida posible”.
Ceoma subraya la importancia de impulsar entornos amigables con las personas mayores, en línea con iniciativas internacionales como la red de ciudades y comunidades amigables impulsada por la Organización Mundial de la Salud. Estos entornos no solo mejoran la calidad de vida, sino que también refuerzan la capacidad de respuesta ante crisis climáticas.
La lucha contra el cambio climático debe incorporar una perspectiva intergeneracional y de derechos, garantizando que nadie quede atrás. Proteger a las personas mayores no solo es una cuestión de justicia social, sino también una condición imprescindible para construir sociedades más resilientes y sostenibles.
Ceoma cuenta con una oficina de Acción Climática creada con el objetivo de ayudar a las personas mayores a combatir los efectos provocados por los cambios de temperaturas, así como darles voz y voto ante las instituciones públicas para lograr soluciones duraderas adaptadas a sus necesidades.
