Sonia Alonso / Cofundadora de la Plataforma Digital ¿Tienes sal?
El objetivo de esta iniciativa es poner en contacto a los vecinos, que la gente se sienta cómoda en sus barrios y que los desconocidos se conviertan de nuevo en vecinos
Sonia es una de las fundadoras de la plataforma '¿Tienes sal?', inspirada en un modelo alemán similar, pero en torno a esta iniciativa hay un gran equipo de personas comprometidas, que se esfuerzan cada día por impulsar las buenas relaciones en los barrios
Pregunta.- 'Sal y Vecinea' es un proyecto de sensibilización en torno al apoyo vecinal a las personas mayores. ¿En qué consiste?
Respuesta.- Es una iniciativa que nace fruto de la colaboración con la ONG Grandes Amigos. Unimos fuerzas con el fin de concienciar sobre la importancia de compartir la vida vecinal con las personas mayores de nuestro entorno a través de sencillos gestos de buena vecindad, como interesarse por cómo están o si necesitan algo, acompañarlas a un recado, compartir un café o simplemente charlar.
Con ‘Sal y vecinea’ se unen las ventajas de la comunicación digital en el barrio con el trabajo en las calles, para fomentar lazos vecinales que traspasen lo virtual y sirvan de apoyo a las personas mayores y así romper la brecha digital.
P.- Hace años era algo natural la solidaridad entre vecinos y sobre todo con las personas mayores ¿Qué ha pasado para que haya cambiado tanto la convivencia en los barrios?
R.- Las ciudades están perdiendo el sentimiento de barrio. Aunque vivimos en una sociedad muy comunicada, hay mucho individualismo y cada vez menos sentimiento de comunidad. La gente se está volviendo más desconfiada.
La intención del proyecto es facilitar la comunicación y unión entre vecinos para devolver a los barrios ese lado más amable y solidario. Y creo que hay ganas de salir de esta burbuja, que nos estamos dando cuenta que necesitamos del prójimo y que no es así nuestra naturaleza. Eso nos lo está demostrando el éxito de ‘¿Tienes sal?’. Mucha gente se ha registrado en muy poco tiempo, tenemos ganas de volver a levantar la cabeza y saber qué pasa en nuestro barrio.
También el confinamiento nos hizo ser más conscientes de la importancia de los vecinos y de cuidar y apoyar a los que están cerca.
P.- ¿Cree que la prevalencia de una vida más individualista afecta sólo a ciudades grandes como Madrid o es algo que se está instaurando en nuestra sociedad?
R.- Madrid en particular y todas las ciudades grandes en general están perdiendo la unión vecinal y la vida más en comunidad. En las ciudades pequeñas o pueblos el cambio no es tan grande.
Yo creo que afecta más a ciudades grandes, sobre todo las que están sufriendo más la gentrificación. Las ciudades son más individualistas y anónimas y cada vez hay más movilidad.
P.- Habéis detectado un aumento de casos de soledad e incluso abandono en las personas mayores a causa de la pandemia?
R.- La soledad en general y en particular la que viven cada vez más personas mayores se ha convertido en uno de los principales retos de nuestra sociedad, especialmente en las grandes ciudades, y más en estos momentos.
La actual pandemia ha aumentado el impacto de la soledad en nuestra sociedad. Así lo están revelando diversas investigaciones. Un 45% de la población general ha notado falta de compañía; un 37% se ha sentido algunas veces aislado, y el 25% se ha sentido excluido o discriminado por sus vecinos, según el estudio de la cátedra ‘Contra el Estigma’, de Grupo 5 y la Universidad Complutense de Madrid. Si bien se revela un menor autocuidado emocional entre los jóvenes, la actual crisis está agravando los efectos de la soledad entre las personas mayores, afectando a su salud, bienestar y dignidad.
P.- El sentimiento de soledad afecta a un gran número de personas mayores, incidiendo de forma importante en este colectivo, tanto a nivel psíquico como físico. ¿Qué podemos hacer para paliar estas situaciones?
R.- Como sociedad necesitamos girar la mirada hacia la gente mayor y crear lazos vecinales en torno a estas personas. De este modo construimos barrios más amigables y cercanos, que benefician a todo el mundo.
La estructura familiar ha cambiado, son muchas las familias no residen en la misma localidad, los horarios laborales y el ritmo de vida también se traducen en falta de tiempo en el día a día. Eso hace que las personas mayores se sientan más solas y aumenta el sentimiento de soledad no deseada. Por esta razón es muy importante para estas personas, crear una red de apoyo cercana.
Con la situación de crisis sanitaria actual, sumamos a todo lo citado anteriormente, la distancia que debemos tener con el colectivo de riesgo para protegerlos de una posible infección. La ayuda vecinal es muy importante para ayudar a los mayores a hacer recados, apoyo en su rutina y a que no se sientan solos.
P.- Cuéntanos un poco sobre ‘¿Tienes sal?’. ¿Cómo nació este proyecto y cuáles son vuestros principales objetivos?
R.- ‘¿Tienes sal?’ nace al recordar nuestra infancia, donde todos nos conocíamos, la cercanía de los vecinos y la vida de los barrios unidos y comprometidos.
Hoy en día vivimos un proceso de individualización que nos aísla, una modernidad que nos hace que no tengamos que comunicarnos ni compartir con el prójimo. Esta realidad hace necesario el impulso de una herramienta que promueva la solidaridad y la unión vecinal.
En ¿Tienes sal? encuentras tu vecindario digital, donde puedes estar en contacto fácilmente con las personas que viven cerca y de esa manera encontrar vecinos con los que compartir gustos, aficiones o formas de vida.
Nuestros objetivos son que los vecinos dejen de ser desconocidos, volver a crear lazos personales con los que viven más cerca y así recuperar la vida de barrio y la solidaridad. Estamos convencidos de que necesitamos salir de nuestra burbuja y mirar lo que pasa a nuestro alrededor.
P.- ¿Crees que los barrios son la ‘sal’ de una ciudad?
R.- Sí, los barrios son una fuente de identidad. Marcan nuestra forma de ser y de actuar. Es una unidad social clave, basada en la proximidad y las relaciones más frecuentes.
