Amavir recibe una mención de honor por sus campamentos intergeneracionales de verano
Amavir resultó finalista, con mención de honor, en los Premios La Chambre 2026, concedidos por la Cámara de Comercio Franco-Española.
Estos galardones tienen el objetivo de reconocer a empresas y start-ups con actividad en España que destacan por su innovación, su compromiso con la sostenibilidad y su crecimiento empresarial. A mismo tiempo, esta iniciativa contribuye a reforzar la relación económica entre España y Francia.
Los premios se articulan en torno a cuatro categorías: innovación, start-up, crecimiento empresarial franco-español y sostenibilidad. Precisamente en esta última categoría, Amavir competía con su iniciativa "De acampada con mis abuelos". Los campamentos intergeneracionales de verano se celebran en sus residencias y en los que, durante una semana, conviven personas mayores y niños y niñas de entre 6 y 12 años, que son nietos o bisnietos de los residentes o hijos e hijas de los trabajadores.
La mención de honor fue recogida por la directora general de Amavir, Lourdes Rivera, de manos de la embajadora de Francia en España, Kareen Rispal. En el acto de entrega de premios estuvo acompañada por el director de Operaciones, Julio González, y el director de Comunicación, Comercialización y Sostenibilidad, Roberto Rodríguez.
Visita de Ana Dávila y Óscar Álvarez
Precisamente, uno de estos campamentos recibió la visita de la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Ana Dávila-Ponce de León, y del director general de Atención al Mayor y la Dependencia, Óscar Álvarez, quienes acudieron a la residencia Amavir Coslada para conocer de primera mano cómo se desarrolla esta convivencia intergeneracional.

En esta nueva edición de "De acampada con mis abuelos", participan más de 270 menores en 19 residencias de Amavir de la Comunidad de Madrid (más de 400 en toda España), que conviven durante una semana con personas mayores residentes y compartirán con ellas numerosas propuestas, entre las que se incluyen talleres de elaboración de helados y chapas, juegos tradicionales, sesiones de lectura, manualidades y olimpiadas intergeneracionales.
Además, esta iniciativa contribuye a favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar, ya que muchos de los participantes son hijos de los profesionales que trabajan en estos centros.
Para la consejera Dávila, estos campamentos "constituyen una herramienta eficaz para combatir la soledad y reforzar el bienestar emocional de las personas mayores con la creación de un espacio de cohesión social. Para los más jóvenes, supone una oportunidad de aprender valores como el respeto, la empatía, la solidaridad y la responsabilidad", destacó.
La consejera también recordó que la relaciones entre distintas generaciones suponen uno de los principales ejes del Plan de Envejecimiento Activo y Prevención a la Dependencia del Gobierno regional, que puso en marcha el año pasado con un total de 100 medidas, que suman 400 millones de euros anuales, dirigidas a garantizar que el aumento de la esperanza de vida vaya acompañado de más salud, autonomía, seguridad jurídica y oportunidades de desarrollo personal.
