Se presenta una Guía de Actuación que unifica el manejo de los pacientes urológicos en Castilla y León desde la evidencia científica
Esta guía aporta conocimiento y consenso para abordar el complejo manejo de los síntomas urológicos
La Sociedad Castellano Leonesa de Medicina Familiar y Comunitaria (SocalemFYC) y la Asociación Castellano Leonesa de Urología (ACLU), con la colaboración de GlaxoSmithKline (GSK) se han unido en un proyecto sin precedentes en otras comunidades, desarrollar la primera guía de actuación en el Manejo de la Patología Urológica en Atención Primaria, con el objetivo de orientar al médico de familia en su toma de decisiones cuando se enfrenta a las muy frecuentes enfermedades urológicas, así como en la información que debe dar al paciente acerca de las opciones diagnósticas y terapéuticas sobre su enfermedad desde el prisma de la continuidad asistencial.
En un acto presidido por Antonio María Sáez Aguado, Consejero de Sanidad de Castilla y León, el Dr. Fernando García Martín, presidente de SocaLEMFYC, la Dra. Fernanda de Lorenzo, secretaria de la Asociación Castellano-Leonesa de Urología (ACLU), junto con los coordinadores de la obra, Dra. Mª Isabel Gutiérrez, Médico de Familia Valladolid Rural ICS Renedo, y Dr. José H. Amón, urólogo del Hospital del Río Hortega, han presentado a la comunidad médica castellano leonesa, en el Colegio Oficial de Médicos (COM) de Valladolid (COMV), este libro que es fruto del esfuerzo de muchos especialistas en medicina de familia y urología.
Antonio Otero, presidente del COM de Valladolid, abrió el acto destacando la importancia de que dos sociedades científicas de niveles asistenciales diferentes se hayan puesto de acuerdo para actualizar el conocimiento sobre las patologías urológicas más prevalentes.
La detección y el manejo de la Patología Urológica han experimentado notables avances en los últimos años. Así mismo, la formación en esta especialidad que reciben los médicos durante su carrera es bastante limitada, a pesar de que los médicos de Atención Primaria (AP) tienen que enfrentarse con frecuencia a enfermedades urológicas –de hecho, representan alrededor del 18% de la carga asistencial en AP-, por lo que la formación continuada en esta área debe ser prioritaria.
Todo esto unido a las necesidades específicas de una comunidad tan grande como Castilla y León, hace aun más necesario mejorar la coordinación y comunicación entre profesionales, así como establecer unos criterios comunes que faciliten y unifiquen el manejo del paciente urológico y su derivación desde el rigor y la evidencia.
Una guía única
Hasta ahora se habían hecho guías de manejo sobre enfermedades urológicas específicas, pero nunca antes se había realizado un compendio completo de Patología Urológica adaptado a la idiosincrasia y necesidades de una comunidad autónoma, en el que se recoge desde las enfermedades más prevalentes como la hiperplasia benigna de próstata, hasta las menos frecuentes como el manejo de masas renales y el cáncer vesical. En total, 11 capítulos que abarcan toda la patología urológica, cada uno de ellos realizado por médicos de familia y supervisado por urólogos, hasta un total de 24 profesionales que prestan servicio en el Sistema Público de Salud de Castilla y León, consiguiendo el necesario consenso entre las sociedades científicas implicadas en este proyecto.
Como explican los coordinadores de este manual, “sin pretender llegar a ser una guía clínica de obligado cumplimiento, pensamos que este manual puede ser un eficaz instrumento de trabajo para los médicos de atención primaria, ya que recoge la patología urológica más prevalente y lo hace de modo ordenado, claro y, sobre todo, actualizando al conocimiento basado en la evidencia científica más reciente”.
Este trabajo pone de manifiesto el esfuerzo de las sociedades científicas por apoyar la formación en esta área y acercar a sus profesionales el conocimiento médico-quirúrgico más actualizado, a través de herramientas que favorezcan el consenso y la continuidad asistencial en esta área. Conocimiento y consenso que son necesarios para abordar el complejo manejo de los síntomas urológicos que puede conducir a una heterogeneidad de actuaciones en la práctica clínica y que, de no existir, desembocaría en un uso inadecuado e ineficiente de los recursos sociosanitarios.
