Arranca en Donostia el mayor foro internacional sobre envejecimiento de las sociedades y la accesibilidad en las ciudades
Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha inaugurado en Donostia el ‘3er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables’. Se trata del mayor foro internacional sobre envejecimiento de las sociedades y la accesibilidad en las ciudades, que ha sido impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales a través del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) junto al Gobierno vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia, y con el patrocinio de la OMS.
Esta cita, que llevaba más de 12 años sin celebrarse, supone la congregación de representantes institucionales, expertos, investigadores y agentes sociales de más de 60 países que van a abordar los retos y las oportunidades que plantean sociedades cada vez más longevas. Bajo el lema '¡Transformando juntos! Un mundo amigable con las personas mayores, conectado, equitativo y sostenible para todas las generaciones', en el congreso se van a tratar cuestiones como la conexión social, la inclusión digital, la sostenibilidad, la participación o los cuidados, todo ello en un contexto marcado por el aumento de la longevidad y la transformación demográfica.
En su discurso, el ministro Bustinduy ha señalado que la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia, que próximamente se votará en el Congreso de los Diputados, es “la reforma social más importante de la legislatura” que va a permitir “blindar legalmente el nuevo modelo de cuidados y dar cumplimiento al renovado artículo 49 de la Constitución Española”, en línea con la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad.
En este sentido, el ministro ha defendido que esta norma “es un clamor social” y supone un paso decisivo para terminar de consolidar la transformación del sistema de cuidados hacia un modelo basado en la cercanía, la autonomía personal y la vida en comunidad. “No me cabe duda de que todos los grupos políticos van a tener la responsabilidad de ser coherentes con sus electores y con la ciudadanía en su conjunto”, ha señalado Bustinduy.
La reforma legislativa incorpora más servicios y prestaciones al Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, menos burocracia y una transformación del modelo de cuidados centrado en las necesidades individuales, garantizando el derecho de cada persona a decidir cómo y dónde quiere vivir. “Hay que devolver a las personas su lugar central en los sistemas de cuidados, tanto a las personas que los reciben como aquellas que cuidan”, ha apuntado el ministro.
Durante la jornada, Bustinduy también ha recordado que el ministerio que dirige lleva años impulsando una profunda transformación del sistema de cuidados y ha destacado algunos de los avances impulsados, como la aprobación de la Estrategia Estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad, que busca superar la mirada asistencialista de los cuidados y la integración de las personas mayores, o la cifra histórica de financiación del sistema de la dependencia que el Gobierno ha alcanzado durante 2025, creciendo en un 150% en cinco años.
A este respecto, el ministro ha recalcado que los desafíos demográficos y sociales a los que se enfrenta España van mucho más allá de una inversión económica: “Esta no es solo una cuestión de financiación. Lo es, sobre todo, de planteamiento”, ha señalado Bustinduy. El ministro hacía alusión así a que la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad van a actualizar un marco normativo que necesita adaptarse a las nuevas y futuras realidades sociales para favorecer que las personas puedan permanecer en sus hogares y entornos de referencia durante el mayor tiempo posible si así lo desean.
UN ENCUENTRO DE REFERENCIA
Con la celebración de este Congreso, Donostia se convierte en el principal punto de encuentro mundial para abordar los retos y oportunidades que plantean sociedades cada vez más longevas. El evento se celebra durante esta semana en el Palacio de Congresos y Auditorio del Kursaal acogerá a cientos de personas, procedentes de 1.700 ciudades y comunidades repartidas por todo el mundo las que participen y visiten este congreso en el que se podrán conocer, de primera mano, experiencias, políticas públicas y proyectos en ámbitos como los cuidados, la vida comunitaria, la innovación social, el espacio público, la participación o el envejecimiento saludable.
La cita forma parte de las actividades impulsadas por la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables, una iniciativa que la OMS lanzó en 2010 y que, además, es parte integral del plan de acción de la Década de Envejecimiento Saludable, que abarca del año 2021 al 2030. Por lo tanto, este congreso se celebra ahora en el ecuador de este plan de acción.
En estos encuentros no solo se van a dar a conocer diferentes experiencias internacionales sino también de debatir sobre cómo las ciudades y comunidades pueden responder a desafíos contemporáneos como la equidad, las nuevas desigualdades, la sostenibilidad o la construcción de entornos más habitables para todas las generaciones, mostrando qué se puede hacer y cómo hacerlo, a partir de soluciones innovadoras y apropiadas para cada contexto.
En España hay 280 ciudades y comunidades que forman parte de esta Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables de la OMS, y Donostia, sede de esta edición, fue la primera de España en incorporarse a esta red global.
