InicioGalicia"Prevenir desde la perspectiva comunitaria va a paliar muchos de los problemas a los que nos tenemos que enfrentar ahora en Galicia"

Sonia M. González / Presidenta del Colexio de Educadoras e Educadores Sociais de Galicia (CEESG)

"Prevenir desde la perspectiva comunitaria va a paliar muchos de los problemas a los que nos tenemos que enfrentar ahora en Galicia"

“Fomentamos el acompañamiento, pero de una forma proactiva, que genere la consolidación de grupos autónomos para fortalecer las redes dentro de los entornos”. De esta manera, explica la presidenta del CEESG, el objetivo del proyecto Aloumiños, una iniciativa que estrena ahora su tercera edición de la mano del Servizo Galego de Saúde y de las Administraciones locales comprometidas con un mismo reto: hacer frente a la soledad no deseada. “El gasto social no es un gasto como tal, sino una inversión a corto, medio y largo plazo”, expone en la entrevista

Pregunta.- ¿De qué manera puede actuar la Educación Social una herramienta para la promoción del envejecimiento activo y saludable? ¿Cuál es su papel en una población tan envejecida como la de Galicia?

Respuesta.- Básicamente, la educación social es una profesión, es una ciencia social cuya función es de acompañamiento a las personas, a los grupos, a las comunidades. Por lo tanto, trabajar desde la prevención es una premisa utópica, en cierto modo, pero que intentamos hacer siempre que se puede. Digo utópica porque mayoritariamente tenemos una acompañamiento muy reactivo, es decir, hay una situación, problema o vulnerabilidad y entonces actuamos. Pero lo ideal es poder actuar desde la prevención, desde un punto de vista preventivo y ser mucho más proactivas. En el caso de Galicia, es todavía más importante este enfoque porque, sobre todo desde el ámbito de salud, se tiende mucho a trabajar desde lo individual y es obvio que trabajar la prevención requiere una acción, en este caso socioeducativa que trabaje lo relacional, lo comunitario, y que favorezca la participación activa de las personas. Cuanto antes se pueda trabajar desde esa perspectiva, mayores logros vamos a poder tener.

P.- Acaban de anunciar, con el Servizo Galego de Saúde, la puesta en marcha de la tercera edición del Proyecto Aloumiños, que lucha contra la soledad no deseada en Galicia. ¿Qué objetivo esperan alcanzar?

R.- En el caso de la soledad no deseada, se trata, a través de lo relacional, de fomentar lo comunitario y la participación comunitaria, generar mejores oportunidades de que una persona cuando vaya cumpliendo años no tenga que enfrentarse a esas situaciones de soledad no deseada. El objetivo tiene mucho de prevención, pero también de acción en el sentido de que ya sabemos que en Galicia, que es una población en la que lo rural está muy presente y con ello ciertos aislamientos sociales. Uno de los objetivos obviamente es minimizar esos efectos de la soledad no deseada. ¿Cómo? Pues localizando esas zonas donde hay un mayor índice de suicidio y utilizar ese índice pues para saber dónde tenemos que actuar prioritariamente, aunque lo ideal es pues poder trabajar en todas las zonas de Galicia, en todas las comunidades para favorecer ese trabajo más comunitario. Se trabaja a través de distintas herramientas que ya tenemos como profesionales, que tienen mayoritariamente la función de acompañamiento. Fomentar el acompañamiento, pero de una forma proactiva y que no genere la dependencia de las profesionales, sino que genere la consolidación de grupos autónomos para fortalecer las redes dentro de los entornos. En muchas ocasiones va a ser difícil poner un profesional en determinados núcleos de población, pero sin embargo sí se pueden generar redes, y eso es una herramienta muy potente si tiene después ese recorrido y esa consolidación que pretende este proyecto.

P.- Desde que se impulsara por primera vez Aloumiños, ¿qué balance realiza de este proyecto?

R.- Desde el CEESG estamos muy contentas porque ha tenido muy buena acogida, prueba de ello es que se inicia como un proyecto piloto para dar a conocer la profesión en determinados entornos y los resultados han hecho que repitamos un segundo y, ahora, tercero año. Esto nos ha llevado a ampliar a comarcas donde no se estaba realizando. Lo ideal sería poder continuar, claro. Nuestro objetivo no es consolidarse como un proyecto que se vaya a mantener, sino darlo a conocer para que las distintas comarcas, los centros de salud, los distintos ayuntamientos... entiendan que como profesionales podemos ejercer esa función de acompañamiento continuado. Lo importante también es que es un proyecto que tiene una acción longitudinal a lo largo del tiempo, esparciendo esa semilla de la que siempre hablamos para generar esa red de apoyo, facilitar y dar herramientas, no solo a las personas a las que acompañamos, sino también a los y las profesionales del ámbito de salud que muchas veces se encuentran con situaciones de personas mayores que estén en esta situación de soledad no deseada y que puedan acudir a profesionales y proyectos que trabajen más lo comunitario. Tener a referentes en las comunidades está siendo súper importante.

P.- ¿A través de qué acciones se articula Aloumiños?

R.- Es un proyecto que se realiza a través del apoyo del Servizo Galego de Saúde y, precisamente, los primeros pasos son ese acercamiento a los centros de salud porque sabemos que muchos de estos mayores acuden a los centros de salud y a veces trasladan ese malestar que en ocasiones es producido, no tanto por patologías, sino por las situaciones sociales en las que se encuentran. En ese sentido, el Colegio funciona como enlace entre los centros de salud, los ayuntamientos... favoreciendo el desarrollo de esas propuestas que son posibles gracias a conocer un poquito a la población y saber su idiosincrasia y características. Cada educadora en cada una de sus zonas pues se convierte en facilitadora para generar propuestas que vayan en sintonía con las personas que residen en esta comarca.

P.- ¿Les sorprendió, al equipo de educadoras del CEESG, la participación de los mayores en esta iniciativa?

R.- En todas las zonas en las que se ha implementado el proyecto ha habido una participación muy activa, mayoritariamente de mujeres. Por eso este año tenemos como objetivo, precisamente, ir incorporando de forma progresiva a los hombres, pues sabemos que también padecen esa soledad no deseada, pero que son menos proclives a esta participación comunitaria de la que hablamos. Si observamos los datos que se han presentado en la memoria del proyecto, nos indican que todas las zonas que han participado querían darle continuidad. Muchas veces los ayuntamientos necesitan ese apoyo institucional del asunto para poder llevar a cabo estos proyectos que son ambiciosos en el sentido de que muchas veces hay que iniciar nuevas contrataciones, y esto en lo público cuesta mucho trabajo. Pero desde luego, siempre decimos que esto es una inversión. El gasto social no es un gasto como tal, sino una inversión a corto, medio y largo plazo. Todo lo que puedas trabajar con personas, en este caso, que viven en soledad no deseada, va a favorecer su salud emocional y física, algo que, a su vez, va a repercutir en el sistema.

P.- Teniendo en cuenta todo esto, entonces, ¿cree que se puede confirmar que el enfoque comunitario es una buena estrategia de cara a terminar con este fenómeno?

R.- Desde la educación social, creemos que es la mejor estrategia, entre otras cosas porque tenemos claro que solos y solas, y así lo demostró la pandemia que recientemente vivimos, es muy difícil enfrentarse a las dificultades y a las vulnerabilidades. Lo comunitario, lo común hay que reforzarlo. Desde luego, lo que tenemos claro es que prevenir desde esta perspectiva comunitaria va a paliar muchos de los problemas a los que nos tenemos que enfrentar ahora en Galicia o en otras comunidades. Tenemos un sistema de salud estupendo, pero que mayoritariamente trabaja con alertas, es decir, si yo no tengo un padecimiento no me acerco muchas veces a mi centro de salud. Con lo cual, el futuro debe ser trabajar desde otra perspectiva, la de la prevención. El ámbito comunitario tiene que ser el futuro desde la salud y también desde lo social, que van íntimamente relacionados.

P.- Precisamente, un ejemplo de esa buena sintonía entre lo sanitario y lo social es este proyecto sobre el que estamos hablando, ¿no?

R.- Por supuesto, sí. Es que el sistema de bienestar tiene que estar totalmente interrelacionado, porque el factor social sabemos con certeza que influye en la salud individual, en la salud comunitaria, en un montón de circunstancias que se dan, pues en este caso por el aislamiento social, y que si trabajásemos desde esa perspectiva de prevención paliaría un montón de situaciones que se dan en el día a día en el ámbito de la salud.

P.- ¿Cómo describe ese compromiso que mantienen desde el CEESG para la construcción de entornos sociales más saludables, inclusivos y cohesionados, especialmente con las personas mayores?

R.- En educación social trabajamos también desde el ámbito de los servicios sociales comunitarios, desde protección de niños, niñas, adolescentes y en general las familias, y relacionado con ello estamos trabajando también en una línea que fortalecer una red amplia de todas las profesionales. y ya no solo la red de profesionales, sino lo que significa el trabajar desde una perspectiva de prevención, de acompañamiento, de fortalecer lo comunitario por encima de lo individual, y ahí los servicios de educación y apoyo familiar están, a través de esas educadoras que estamos repartidas por todos los ayuntamientos, está trabajando mucho en esa perspectiva comunitaria.

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Marta S. Massó
Marta S. Massóhttps://entremayores.es/
Licenciada en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información de nacional de entremayores y la edición de Galicia.

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