InicioSaludVictoria Lovelle: “Con el concepto antiedad, el objetivo era evitar envejecer. Ahora, con el concepto de longevidad, se trata de cuidarnos”

Innovation Manager Cosmetics en Beauty Cluster

Victoria Lovelle: “Con el concepto antiedad, el objetivo era evitar envejecer. Ahora, con el concepto de longevidad, se trata de cuidarnos”

La cosmética avanza hacia un modelo centrado en la salud de la piel y el envejecimiento saludable, una tendencia que el Observatorio In-Cosmetics Global 2026 sitúa entre las principales prioridades del sector. Victoria Lovelle, responsable de Innovación en Cosmética de Beauty Cluster, lo tiene claro: “El bienestar se debería entender como algo holístico”. Esto marca un cambio de paradigma a la hora de aproximarnos a estos cuidados que como nos explica responden a “aceptar que envejecer es parte de la vida y el objetivo es hacerlo de la forma más sana posible”

PREGUNTA.- El Observatorio In-Cosmetics Global 2026 –elaborado por Beauty Cluster– identifica la longevidad como una de las grandes fuentes de inspiración para el sector. ¿Cómo interpreta desde la entidad este concepto y cómo se refleja en su estrategia de innovación?

RESPUESTA.- La longevidad la entendemos como una forma de cuidar la piel para que se mantenga sana, fuerte y funcional durante más tiempo, no solo para “verse bien”. En innovación, eso se traduce en trabajar la barrera cutánea, el microbioma, la hidratación y también la sinergia entre cosmética y nutrición.

P.- Tradicionalmente, la cosmética antiedad se ha centrado en la apariencia. ¿Cree que el sector está evolucionando hacia un enfoque más vinculado al bienestar, la salud de la piel y la calidad de vida de las personas mayores?

R.- Sí, el sector está evolucionando claramente hacia una visión más amplia. Antes la cosmética antiedad estaba muy enfocada en arrugas, firmeza o manchas, pero ahora cada vez hay más interés por el bienestar, la salud de la piel y la calidad de vida, especialmente en edades más avanzadas. Con el concepto antiedad, el objetivo era evitar envejecer. Ahora con el concepto de longevidad, se trata de cuidarnos, aceptar que envejecer es parte de la vida y el objetivo es hacerlo de la forma más sana posible.

P.- ¿Qué necesidades específicas detectan en la población sénior que todavía no están suficientemente cubiertas por la industria cosmética?

R.- Desde hace años ya no se reduce el cuidado de las pieles sénior a reducir las arrugas. Sabemos que, con la edad, además de la pérdida de hidratación, hay pérdida de colágeno y elastina, reducción en la microbiota y función barrera. Está bien atribuir estos cambios a la edad, pero, poniendo un ejemplo claro, en las mujeres estos cambios están concretamente atribuidos a la menopausia. Cada mujer tiene la menopausia a una edad concreta, no es igual para todas las mujeres y el proceso que cada una experimenta tampoco ocurre de forma generalizada. Los avances en el conocimiento sobre los efectos de la menopausia en la piel y en el cabello ayudan a formular productos más específicos, productos diana para las necesidades reales de los consumidos.

P.- Desde su experiencia, ¿qué papel pueden desempeñar la ciencia cosmética y los nuevos ingredientes en la promoción de un envejecimiento saludable? ¿Qué consejos daría?

R.- La industria cosmética lleva años trabajando duro para desprenderse de esas promesas llamativas y productos sin beneficios. Hoy en día el consumidor está muy bien informado y cada vez es más exigente. Los productos cosméticos deben tener una eficacia visible. La industria lo sabe y en ello trabaja. Ya no solo trabaja en obtener ingredientes eficaces, sino también se centra en que esos ingredientes sean de origen sostenible y biodegradable. Se quiere buscar el mejor resultado de eficacia, pero generando poco impacto en el medio ambiente.

Mi consejo para el consumidor es no confiar en un producto milagro generalizado. Cada piel tiene una necesidad y lo mejor es consultar a un experto que te aconseje el producto cosmético que esté formulado para sus necesidades, de esta manera la eficacia se convertirá en resultados visibles.

P.- España cuenta con un ecosistema cosmético cada vez más reconocido internacionalmente. ¿Cuáles considera que son las principales fortalezas de la capacidad innovadora de la cosmética de nuestro país en ámbitos relacionados con salud y longevidad?

R.- España tiene una base muy sólida en cosmética, y eso se nota en su capacidad de innovación. Hay mucho conocimiento técnico, una industria muy activa y una apuesta creciente por la biotecnología, la sostenibilidad y la formulación avanzada. La industria cosmética global, y también la española, se caracteriza por ser una industria multidisciplinar que está en constante cambio. Es ágil y siempre está observando al sector farmacéutico y médico con el objetivo de aprender de ellos.

Al final, el bienestar se debería entender como algo holístico. El cuerpo humano es muy complejo y ante una necesidad de cuidado no podemos reducirlo a solo una respuesta o a solo un producto. La innovación de la industria cosmética está inspirada por todas las ramas de las ciencias de la salud, con el mismo objetivo que es ayudar a las personas.

P.- ¿Qué tipo de colaboraciones –con centros de investigación, universidades, hospitales o empresas tecnológicas– considera clave para desarrollar soluciones cosméticas orientadas a las necesidades de las personas mayores?

R.- Las colaboraciones entre empresas, centros de investigación, hospitales y universidades son fundamentales en todos los ámbitos. Los hospitales tienen a los pacientes con una necesidad concreta, las empresas privadas tienen conocimiento, calidad y tecnología, las universidades y centros tecnológicos tienen conocimiento, herramientas, instalaciones, etcétera. Trabajando en colaboración tenemos todo a nuestro abasto, lo que nos permite validar mejor los resultados y entender mejor las necesidades reales.

P.- Por último. La personalización y la evidencia científica están ganando relevancia en el sector. ¿Cómo cree que serán los productos y servicios cosméticos dirigidos a la población sénior en el futuro?

R.- Personalmente, creo que veremos más cambios en el comportamiento del consumidor que en los productos en sí. En unos años, las personas sénior serán muy diferentes a las personas sénior de los años 90 o 2000, y el verdadero cambio lo veremos en el comportamiento del consumidor. La personalización es un hecho hoy en día en la industria cosmética. Ya no se tratan las necesidades del consumidor de forma igualitaria, sino de forma ecuánime. Cada consumidor tendrá disponible un producto para su necesidad, exigirán calidad y eficacia, sin olvidarse de la sostenibilidad y el cuidado de los recursos naturales que se utilizan para diseñar, fabricar y obtener el producto cosmético.

La longevidad impulsa una nueva generación de cosméticos para el cuidado de la piel

 

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Emma Vicente
Emma Vicentehttps://entremayores.es/
Licenciada en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información de salud e internacional de entremayores y la edición de Castilla y León.

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