InicioSaludLos geriatras alertan de las 'vacaciones terapéuticas'

Los geriatras alertan de las 'vacaciones terapéuticas'

En época estival aumenta un 20% la prevalencia de incumplimiento y ocho de cada diez pacientes hipertensos interrumpen total o parcialmente su tratamiento, según la Sociedad Española de Medicina Geriátrica
La hipertensión arterial aumenta notablemente con la edad, En los pacientes mayores de 65 años su prevalencia se sitúa entre el 60% y el 70% y de ellos un tercio padece hipertensión arterial sistólica aislada debida a la rigidez de las arterias por la edad. Estas cifras, puestas de manifiesto por el doctor Nicolás Roberto Robles, jefe de la Unidad de Hipertensión del Hospital Infanta Cristina de Badajoz, recuerdan la necesidad de no bajar la guardia durante el verano, época en la que aumenta un 20% la prevalencia de incumplimiento terapéutico.
“Al igual que en los pacientes más jóvenes, la hipertensión es un factor de riesgo cardiovascular importante, especialmente por su alta prevalencia. La presencia de hipertensión arterial incrementa el riesgo de infarto de miocardio, ictus, enfermedad renal e insuficiencia cardiaca entre otras patologías, todas ellas más frecuentes en las personas de edad avanzada, siendo por tanto muy importante un control adecuado de la presión arterial”, explica el experto.
La alta prevalencia de enfermedades en el anciano, los diferentes patrones de presentación, su tendencia a la incapacidad, su más dificultosa respuesta al tratamiento y sus frecuentes requerimientos de soporte social requieren una especial preparación médica. Así lo manifestó el doctor Juan Macías, presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (Semeg), durante la celebración del Curso de Formación para Residentes de Geriatría que ha tenido lugar en Cáceres este fin de semana y que cuenta con la colaboración de la Fundación Academia Europea de Yuste.
“La mayoría de las subespecialidades en Medicina encuentran que una gran proporción de sus pacientes son ancianos y se espera que esta tendencia aumente en los años venideros. Es fundamental que médicos y profesionales de la salud conozcan el proceso de envejecimiento, así como el diagnóstico y manejo de las enfermedades en los pacientes de edad”, comentó el presidente de la Semeg.

Vacaciones terapéuticas
Con las vacaciones de verano a la vuelta de la esquina, la Semeg aconseja a los pacientes y sus cuidadores preparar la medicación prescrita antes de viajar. En el caso de los pacientes hipertensos y según datos de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-Lelha), ocho de cada diez pacientes hipertensos interrumpen total o parcialmente su tratamiento durante las vacaciones de verano.
“En general, tanto los fines de semana como los periodos vacaciones se producen las 'vacaciones terapéuticas'. A veces esto ocurre de forma voluntaria porque el paciente se siente bien o porque sucede un excesivo control de la presión arterial. El calor reduce la tensión y no molesta tanto al enfermo. La recomendación es que si la presión arterial diastólica (PAD) es inferior a 70 mmHg se reduzca la medicación, pero nunca debe interrumpirse completamente”, alertó el doctor Robles. “Otras veces es involuntario por el cambio de la rutina diaria que se asocia a la toma de las pastillas”, añadió el especialista.

Sin sensación de sed
La población anciana es especialmente vulnerable durante los meses de verano y, aún más, cuando padecen hipertensión arterial. El propio envejecimiento fisiológico caracterizado por una dificultad-lentitud del riñón para retener el sodio necesario y el aumento del umbral de la sed, que les hace necesitar un estímulo mucho mayor para sentir la necesidad de líquidos, incrementa en gran medida el riesgo de sufrir deshidratación.
“Uno de los cambios que se producen con la edad es la pérdida de la capacidad del riñón para retener agua y sal cuando el paciente se deshidrata por la sudoración que produce el aumento de temperatura. Si el paciente está tomando diuréticos, algo extremadamente frecuente en el tratamiento hipotensor, esta incapacidad se agudiza y es más probable que se produzca hipotensión y otros problemas asociados”, explicó el nefrólogo.
En esta misma línea, el doctor Juan Macías recomendó aumentar en medio litro el consumo de líquido habitual como medida preventiva para beber no menos de 1,5 litros de líquido por día “La ingesta de líquidos no tiene por qué ser únicamente agua. Es conveniente incluir en la dieta zumos, caldos, preparados licuados de verduras y frutas, granizados, helados o gelatinas", concluye el geriatra.

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Redacción EM
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Información elaborada por el equipo de redacción.

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