Fundación Colisée alerta de la soledad de las personas mayores en el rural
Con la llegada del verano, miles de municipios españoles multiplican su población gracias a quienes regresan para pasar las vacaciones. Calles llenas, terrazas abiertas y plazas con actividad transmiten la imagen de pueblos llenos de vida. Sin embargo, cuando termina el bullicio diario, muchas personas mayores continúan enfrentándose a una realidad que apenas cambia: la soledad no deseada.
España es uno de los países más envejecidos de Europa y el fenómeno es especialmente intenso en el medio rural, donde el envejecimiento y la despoblación avanzan de forma paralela.
Además, una de cada cinco personas en España afirma sufrir soledad no deseada, una situación especialmente frecuente entre las personas mayores, las mujeres y quienes viven en municipios pequeños.
Desde la Fundación Colisée quieren llamar la atención sobre una realidad que permanece invisible durante los meses estivales. "Aunque los pueblos se llenen temporalmente, muchas personas mayores siguen viviendo solas, con escasas oportunidades de relación y con servicios cada vez más limitados. El verano no siempre supone compañía; en muchos casos, únicamente transforma durante unas semanas el paisaje, pero no la vida cotidiana de quienes permanecen allí todo el año", señalan desde la entidad.
La Fundación Colisée advierte del riesgo de convertir algunos municipios en espacios pensados únicamente para el turismo estacional mientras se dejan en un segundo plano las necesidades de quienes sostienen la vida durante todo el año.
"Los pueblos no pueden convertirse en parques temáticos rurales. Son comunidades vivas que necesitan servicios, oportunidades y relaciones sociales permanentes. Detrás de cada plaza llena en agosto hay personas mayores que, cuando termina el verano, vuelven a enfrentarse al silencio y al aislamiento",
explica Vicente Moros, director de Fundación Colisée.
La entidad recuerda que mantener la vida rural implica mucho más que conservar edificios o atraer visitantes: significa garantizar que las personas puedan envejecer en sus pueblos con calidad de vida, servicios, apoyo comunitario y oportunidades para seguir participando activamente en su entorno.
LA SOLEDAD TAMBIÉN ES UN PROBLEMA DE SALUD
La evidencia científica demuestra que la soledad no deseada tiene un impacto directo sobre la salud física y mental. Se asocia con un mayor riesgo de depresión, ansiedad, deterioro cognitivo, fragilidad, enfermedades cardiovasculares y pérdida de autonomía, además de incrementar la utilización de servicios sanitarios. La propia Estrategia impulsada por el Imserso reconoce la necesidad de abordar esta realidad como un reto prioritario de salud pública y cohesión social.
A ello se suma que cerca del 22% de las personas mayores viven solas en España, una circunstancia especialmente frecuente tras procesos de viudedad y que adquiere una dimensión diferente en el entorno rural, donde las distancias, la falta de transporte o la desaparición de servicios dificultan aún más las relaciones sociales.
RED DE ACCIÓN RURAL: CONSTRUIR COMUNIDAD PARA COMBATIR LA SOLEDAD
Frente a esta realidad, la Fundación Colisée impulsa el programa Red de Acción Rural, una iniciativa que trabaja directamente en municipios rurales para fortalecer el tejido comunitario y prevenir la soledad no deseada de las personas mayores.
El programa promueve actividades comunitarias, redes de apoyo vecinal, espacios de encuentro, participación social y colaboración con ayuntamientos, asociaciones y entidades locales para que las personas mayores puedan seguir formando parte activa de la vida de sus pueblos.
"No podemos esperar al verano para acordarnos de quienes viven en los pueblos. Las personas mayores necesitan sentirse parte de su comunidad los doce meses del año. Combatir la soledad significa fortalecer los vínculos cotidianos y reconocer el enorme valor que aportan a la vida rural", señala Vicente Moros.
Desde la Fundación Colisée hacen hincapié en que "cuidar a las personas mayores es también cuidar el futuro del medio rural. Mantener abiertos los pueblos significa mantener vivas sus historias, su memoria y las relaciones que han dado forma a nuestras comunidades durante generaciones".
PROGRAMA RED DE ACCIÓN RURAL
Red de Acción Rural es un programa de Fundación Colisée que trabaja para prevenir la soledad no deseada de las personas mayores que viven en municipios rurales.
A través de la participación comunitaria, la creación de redes vecinales, actividades intergeneracionales y el fortalecimiento del tejido social, el programa impulsa comunidades más conectadas, resilientes y comprometidas con el bienestar de las personas mayores.
