El XIII Foro de Innovación Social establece las bases de las entidades sociales del futuro
Atam reunió a diversas personalidades del campo de la inteligencia artificial, la telemedicina, la genética molecular, la ingeniería biomédica y la neurociencia para debatir sobre los retos del sector ante la disrupción tecnologica actual
Bajo el título “Futuro Singular: el nuevo paradigma de las organizaciones sociales”, Atam reunió, durante el XIII Foro de Innovación Social, a diversas personalidades del campo de la inteligencia artificial, la telemedicina, la genética molecular, la ingeniería biomédica y la neurociencia. El objetivo principal fue analizar los avances científicos y tecnológicos que desembocan en un nuevo paradigma sobre el que sentar las bases del futuro de las organizaciones que se dedican a la atención a las personas con discapacidad, y en general, a los colectivos con necesidades especiales de apoyo. Algunas de las organizaciones de pacientes y de personas con discapacidad más importantes de España debatieron sobre los retos a los que habrá de enfrentarse el sector social ante la extraordinaria disrupción tecnológica que se está p oduciendo.
La jornada comenzó con una presentación de ViveLibre, plataforma de soluciones tecnológicas para el apoyo a las personas con necesidades especiales que colabora con organizaciones como la Neuroalianza, (Alianza Española de Enfermedades Neurodegenerativas). La Neuroalianza aglutina a 400 asociaciones repartidas, cuenta con 230.000 socios y representa a una población de 1,2 millones de personas y familias afectadas por Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Múltiple, Enfermedades Neuromusculares y Esclerosis Lateral Amiotrófica.
El director general de Atam, Ignacio Aizpún, destacó que “el mundo está cambiando vertiginosamente, pero no sabemos hacia dónde, porque un organismo incrementalmente complejo es un mundo imprevisible. Pero lo que sí sabemos es que vamos a manejar ingentes cantidades de información sobre los individuos y su entorno, y eso nos va a permitir desarrollar modelos de atención a las personas mucho más individualizados”. Aizpún explicó que “la tremenda disrupción tecnológica que estamos viviendo está provocando un desarrollo formidable de la ciencia que traerá consigo no solamente una nueva forma de abordar el cuidado de la salud, sino incluso una nueva interpretación del ser humano.”
En esta edición del foro intervinieron expertos como Javier de Felipe, neurocientífico, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), quien señaló que “para poder tratar con mayor eficacia las enfermedades cerebrales, será necesario que conozcamos todos los secretos del cerebro y algún día no muy lejano lo conseguiremos. La idea es transformar los datos biológicos en valores matemáticos para crear realidades virtuales y finalmente realizar simulaciones del cerebro”.
Otro de los ponentes, Albert Cortina, abogado y humanista así como director del proyecto DTUM, planteó una profunda reflexión sobre los límites del transhumanismo. Cortina se preguntó si estamos dispuestos a aceptar una especie humana mejorada tecnológicamente a partir de una gran transformación de nuestras condiciones naturales. Cortina, coordinador y autor del libro “Humanos o posthumanos”, explicó que se está produciendo una hibridación entre el ser humano y la máquina, “nosotros todavía somos humanos, pero los robots están superando la programación y han empezando a aprender y, por tanto, estamos en un momento crucial para establecer un consenso que permita integrar la tecnología en la mejora del ser humano como persona, alejándolo de aquellos desarrollos que nos deshumanizan”.
