El balneario Balneario Elgorriaga ofrece el Proyecto e-Salud
Esta oferta es fruto del acuerdo con la Federación Catalana de Unión Democrática de Pensionistas, entidad creadora de esta iniciativa
El balneario Balneario Elgorriaga, ubicado en esta localidad navarra, ofrece el Proyecto e-Salud, un programa de Termalismo Social que potencia el envejecimiento saludable de las personas mayores con el objetivo de complementar las actividades termales con actividades de educación para la salud. Esta oferta es fruto del acuerdo con la Federación Catalana de Unión Democrática de Pensionistas (FCUDP), entidad creadora del Proyecto e-Salud. -En 2013 nace esta iniciativa, aunque como señalan desde la Federación, la experiencia educativa del proyecto se realiza en el año 2014 con 80 personas mayores, que participan en las actividades de Termalismo Social directamente a partir de FCUDP.
El Balneario Elgorriaga y la Federación Catalana de Unión Democrática de Pensionistas llegan a la misma conclusión, hecho que propicia la incorporación del proyecto. Ambas entidades están convencidas de que "envejecer de forma saludable no significa solamente prolongar la vida de las personas, sino que tenía que ver con proporcionar los medios necesarios para que los mayores continuaran participando en la sociedad y pudieran desenvolverse en la vida cotidiana de forma autónoma y corresponsable con sus capacidades. El nuevo perfil de personas mayores en nuestra sociedad, demanda nuevas actividades socioculturales en los balnearios, nuevas propuestas que enriquecen su calidad de vida y su participación social".
"Modelo de Tyler"
El enfoque del Proyecto e-Salud es una evaluación de programas educativos, orientado a relacionar los resultados con los objetivos. Este modelo es conocido como “Modelo de Tyler” uno de los más utilizados para determinar la eficacia y eficiencia de un programa pedagógico.
El programa pedagógico está dividido en siete sesiones de intervención, a lo largo de las cuales las personas mayores aprenden los conceptos e ideas fundamentales para promocionar la salud a partir de su participación en las actividades termales, elaborando las estrategias educativas del aprendizaje significativo y adquiriendo los procedimientos necesarios para enfrentarse a su vida cotidiana.
Para la evaluación del programa se planteó un diseño cuasi-experimental en el que se seleccionaron dos grupos de personas mayores: un Grupo experimental (GE) y un Grupo de control (GC). El GE fue expuesto a la influencia del programa pedagógico y el GC siguió su programación normal. La variable dependiente fue la percepción que las personas mayores tenían de su salud.
Los resultados obtenidos nos muestran que se ha producido una mejora significativa en siete de las nuevas variables evaluadas en el programa pedagógico.
Educación para la Salud: herramienta clave
Actualmente, una de las grandes preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el aumento del envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades relacionadas con los estilos de vida inactivos, y la promoción de la salud como “el proceso de capacitar a los individuos y a las comunidades, para que estén en condiciones de ejercer un mayor control y mejorar todos los determinantes y factores que influyen en el mantenimiento y/o mejora de la salud”. Por tanto, la promoción de la salud no solo se ocupa de promover el desarrollo de las habilidades individuales y la capacidad de la persona para influir sobre los factores que determinan su salud, sino que también incluye la intervención sobre el entorno tanto para reforzar los factores que contribuyen al desarrollo de estilos de vida saludables, como para modificar aquellos que impiden ponerlos en práctica.
Al depender la promoción de la salud de la participación activa de la población, la Educación para la Salud es una herramienta muy importante en este proceso, ya que ésta no solo proporciona a las personas la posibilidad de adoptar creencias, hábitos y actitudes saludables, sino que también conlleva una concienciación de la comunidad para conocer los factores que influyen en su salud y cómo potenciarlos o transformarlos.
El Balneario Elgorriaga y la Federación Catalana de Unión Democrática de Pensionistas llegan a la misma conclusión, hecho que propicia la incorporación del proyecto. Ambas entidades están convencidas de que "envejecer de forma saludable no significa solamente prolongar la vida de las personas, sino que tenía que ver con proporcionar los medios necesarios para que los mayores continuaran participando en la sociedad y pudieran desenvolverse en la vida cotidiana de forma autónoma y corresponsable con sus capacidades. El nuevo perfil de personas mayores en nuestra sociedad, demanda nuevas actividades socioculturales en los balnearios, nuevas propuestas que enriquecen su calidad de vida y su participación social".
"Modelo de Tyler"
El enfoque del Proyecto e-Salud es una evaluación de programas educativos, orientado a relacionar los resultados con los objetivos. Este modelo es conocido como “Modelo de Tyler” uno de los más utilizados para determinar la eficacia y eficiencia de un programa pedagógico.
El programa pedagógico está dividido en siete sesiones de intervención, a lo largo de las cuales las personas mayores aprenden los conceptos e ideas fundamentales para promocionar la salud a partir de su participación en las actividades termales, elaborando las estrategias educativas del aprendizaje significativo y adquiriendo los procedimientos necesarios para enfrentarse a su vida cotidiana.
Para la evaluación del programa se planteó un diseño cuasi-experimental en el que se seleccionaron dos grupos de personas mayores: un Grupo experimental (GE) y un Grupo de control (GC). El GE fue expuesto a la influencia del programa pedagógico y el GC siguió su programación normal. La variable dependiente fue la percepción que las personas mayores tenían de su salud.
Los resultados obtenidos nos muestran que se ha producido una mejora significativa en siete de las nuevas variables evaluadas en el programa pedagógico.
Educación para la Salud: herramienta clave
Actualmente, una de las grandes preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el aumento del envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades relacionadas con los estilos de vida inactivos, y la promoción de la salud como “el proceso de capacitar a los individuos y a las comunidades, para que estén en condiciones de ejercer un mayor control y mejorar todos los determinantes y factores que influyen en el mantenimiento y/o mejora de la salud”. Por tanto, la promoción de la salud no solo se ocupa de promover el desarrollo de las habilidades individuales y la capacidad de la persona para influir sobre los factores que determinan su salud, sino que también incluye la intervención sobre el entorno tanto para reforzar los factores que contribuyen al desarrollo de estilos de vida saludables, como para modificar aquellos que impiden ponerlos en práctica.
Al depender la promoción de la salud de la participación activa de la población, la Educación para la Salud es una herramienta muy importante en este proceso, ya que ésta no solo proporciona a las personas la posibilidad de adoptar creencias, hábitos y actitudes saludables, sino que también conlleva una concienciación de la comunidad para conocer los factores que influyen en su salud y cómo potenciarlos o transformarlos.
