Venezuela activa la emergencia nacional tras los terremotos mientras llega la ayuda internacional
Venezuela afronta una de las mayores emergencias naturales de su historia reciente tras los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados con apenas un minuto de diferencia este 24 de junio, que han dejado un número todavía incierto de personas fallecidas y heridas y graves daños materiales en Caracas y varios estados del centro y norte del país.
Ante la magnitud de la catástrofe, el Gobierno venezolano ha declarado el estado de emergencia y ha constituido un Estado Mayor para coordinar la respuesta humanitaria. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció además la suspensión de las actividades laborales no esenciales y de las clases en las zonas afectadas, la evacuación de los inmuebles con daños estructurales y la activación de toda la red sanitaria pública y privada para atender a los heridos. Las autoridades también han puesto en funcionamiento un sistema de notificación a través de la aplicación VenApp –se puede descargar a través de este enlace– para que la ciudadanía pueda comunicar la desaparición de personas o informar sobre daños en viviendas, con el objetivo de agilizar la respuesta de los servicios de emergencia.
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando entre edificios derrumbados en Caracas y otras localidades afectadas, especialmente en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón, donde todavía se desconoce el alcance total de los daños.
COORDINACIÓN INTERNACIONAL DE LAS AYUDAS
En paralelo, Naciones Unidas ha activado un amplio operativo internacional de asistencia. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha desplegado equipos especializados de búsqueda y rescate urbano procedentes de distintos países y ha instalado un centro de coordinación en Caracas para canalizar la ayuda internacional y apoyar a las autoridades venezolanas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y trasladó la solidaridad de la organización con el pueblo venezolano, mientras que el responsable de ayuda humanitaria de emergencia, Tom Fletcher, aseguró que la prioridad inmediata es atender a los supervivientes y coordinar el envío de recursos esenciales.
Diversas agencias del sistema de Naciones Unidas, entre ellas el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), han confirmado su disposición a colaborar en la respuesta de emergencia.
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ha recordado que toda la actuación humanitaria debe desarrollarse respetando los principios internacionales de derechos humanos y prestando especial atención a las personas en situación de mayor vulnerabilidad. En la misma línea, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela ha solicitado el restablecimiento completo del acceso a redes sociales y medios de comunicación, al considerar que disponer de información fiable será determinante para coordinar rescates y facilitar el acceso de la población a la ayuda.
LOS MAYORES, UNA PRIORIDAD
Entre los colectivos que requieren una atención específica figuran las personas mayores, especialmente aquellas que viven solas, presentan enfermedades crónicas o tienen movilidad reducida. En este tipo de desastres, la continuidad de los cuidados, el acceso a la medicación y una evacuación segura se convierten en factores decisivos para reducir los riesgos. En este contexto, se ha hecho viral una pareja de adultos mayores, cuya angustia quedó recogida en su cámara, que muestra cómo vivieron el terremoto que sacudió a Venezuela. Y su visualización se ha hecho masiva porque, por un lado se ve la magnitud del seísmo y por otra, cómo se cuidan entre ellos en ese momento de incertidumbre.
Las entidades que atienden al colectivo sénior no dudan que esta situación les va a afectar de una manera especial. La Asociación de Residencias y Servicios de Atención al Adulto Mayor (Asomayor), por ejemplo, expresó su solidaridad con las víctimas y anunció la suspensión temporal de todas las actividades festivas, culturales y recreativas previstas por la entidad. La organización aseguró que centrará sus esfuerzos en el acompañamiento de sus afiliados, el seguimiento de la emergencia y la difusión de información útil, al tiempo que hizo un llamamiento a la prevención, la unidad y la resiliencia de la sociedad venezolana.
Mientras continúan las labores de búsqueda y la evaluación de los daños, tanto las autoridades nacionales como los organismos internacionales coinciden en que las próximas horas serán decisivas para localizar supervivientes, garantizar la atención a las personas desplazadas y comenzar una recuperación que previsiblemente se prolongará durante meses.
