Alsalem: “El edadismo y el sexismo se combinan para hacer invisible la violencia contra las mujeres mayores”
Todavía muchas mujeres mayores que sufren violencia son invisibles para sus Estados. /OMS/ NOOR / Sebastian Liste
“Las mujeres no deberían perder su derecho a vivir libres de violencia porque envejezcan”, ha afirmado Reem Alsalem, relatora especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, en su último informe a la Asamblea General de la ONU. La experta ha explicado que, con demasiada frecuencia, “el edadismo y el sexismo se combinan para hacer invisible la violencia contra las mujeres mayores, tolerarla o tratarla como una parte inevitable del envejecimiento”.
De esta manera, la relatora especial de la ONU ha denunciado, recientemente, que las mujeres de 60 años o más de todo el mundo sufren violencia, explotación y abandono, pero siguen siendo, en gran medida, “invisibles” en las leyes, las políticas, los datos y los servicios diseñados para protegerlas.
Por este motivo, la relatora ha instado a los Estados a reconocer y abordar explícitamente la violencia contra las mujeres en las leyes, las estrategias nacionales y los programas de prevención y respuesta. La experta también ha reclamado la recopilación de datos desagregados por edad y sexo y que se refuercen los mecanismos accesibles de denuncia, protección, justicia y reparación.
UNA FORMA DE VIOLENCIA “DISTINTA E INTERSECCIONAL”
El informe de Alsalem examina la violencia contra las mujeres sénior como una forma de violencia “distinta e interseccional”, surgida de la interacción de la discriminación por razón de sexo, el edadismo y las desigualdades acumuladas a lo largo de la vida de las mujeres.
Según los datos citados, se estima que, en 2025, había 664 millones de mujeres de 60 años o más, una cifra que se prevé que alcance los 1.130 millones en 2050. Las mujeres sénior "son titulares de derechos, portadoras de conocimiento y miembros activos de la sociedad. Su edad nunca debe usarse para disminuir su dignidad, su autonomía o su protección”, ha subrayado la experta.
Este último informe identifica varios tipos de violencia, que van desde la violencia física, psicológica, sexual y económica, hasta el control coercitivo, la negligencia, el abandono y la violencia facilitada por la tecnología. Además, el documento señala que las mujeres pueden enfrentarse a la explotación de sus pensiones y propiedades, la exclusión digital, la denegación de atención sanitaria o dispositivos de asistencia y barreras para denunciar y acceder a la justicia.
Alsalem ha indicado que las mujeres que están particularmente en riesgo son las viudas, las migrantes y apátridas, las mujeres rurales, las mujeres con discapacidad, las mujeres en instituciones de cuidado y las afectadas por conflictos y crisis humanitarias.
