VICELEHENDAKARI SEGUNDO Y CONSEJERO DE ECONOMÍA, TRABAJO Y EMPLEO DEL GOBIERNO VASCO
Mikel Torres: “Con ZainSare, pasamos de una fase de innovación y pilotaje a una de consolidación”
PREGUNTA.- La iniciativa de formación continua ZainLab (ahora ZainSare) lleva desarrollándose en Euskadi desde 2021. En este tiempo, ¿cuántos proyectos ha propiciado y a cuantas profesionales del sector de los cuidados ha ayudado con su formación?
RESPUESTA.- Efectivamente, ZainLab nació en 2021 como una respuesta anticipatoria a un reto que ya entonces identificamos como estratégico: el envejecimiento de la población y la necesidad de profesionalizar los cuidados. Desde entonces, ha generado 21 proyectos, ha contado con la colaboración de 135 entidades y ha implicado a 1.055 personas participantes.
Todo ello ha sido posible gracias a un modelo de trabajo basado en la colaboración entre instituciones, empresas, entidades sociales y agentes del conocimiento. Más allá de las cifras, lo importante es que hemos contribuido a mejorar las competencias profesionales de quienes trabajan en el sector, identificar nuevos perfiles y acercar oportunidades de formación a personas que, en muchos casos, tenían dificultades para acceder a ella.
P.- En 2026, ZainSare representa la evolución natural de ZainLab. ¿Qué supone esta nueva etapa en el proyecto?
R.- ZainSare es el paso lógico después de cinco años de aprendizaje y experimentación. Supone trasladar al territorio todo el conocimiento acumulado por ZainLab y convertirlo en una red estable de referencia para la capacitación y el empleo en los cuidados. A través de ZainSare vamos a ofrecer orientación laboral, acompañamiento profesional, conexión entre personas cuidadoras y familias, promoción de la salud y espacios de apoyo mutuo. Además, refuerza nuestra apuesta por construir itinerarios profesionales más sólidos y mejorar la calidad del empleo en el sector. En definitiva, pasamos de una fase de innovación y pilotaje a una fase de consolidación, territorialización y proyección de futuro.
P.- Recientemente, han reivindicado, en Bruselas, el modelo vasco de cuidados con la presentación de esta iniciativa en el Parlamento Europeo. ¿Qué esperan conseguir dándole al proyecto una nueva dimensión europea?
R.- Cuando presentamos el modelo vasco de profesionalización de los cuidados en Bruselas quisimos trasladar que los retos los retos que afrontamos en Euskadi no son exclusivamente vascos: son retos compartidos por toda Europa. La transición demográfica, la necesidad de profesionales cualificados o la adaptación de las competencias laborales son desafíos comunes. Por eso, queremos que la experiencia vasca dialogue con otras regiones europeas, aprender de ellas y compartir nuestros avances.
No hemos ido a presentar un modelo cerrado, sino una experiencia abierta, con vocación de cooperar, generar alianzas y contribuir a una conversación europea sobre cuidados, empleo, inclusión e innovación social.
P.- El sector cuenta con características específicas como la elevada presencia de mujeres. Por lo que, a la ya de por sí precariedad que sufre este sector, se une también el de las peores condiciones laborales de las mujeres en comparación a los hombres. ¿La clave para mejorar los cuidados pasa por resolver estas cuestiones?
R.- El sector de los cuidados tiene una fuerte presencia femenina y arrastra desigualdades históricas que afectan tanto al reconocimiento social como a las condiciones laborales. Cuando hablamos de mejorar los cuidados no hablamos solo de prestar mejores servicios, sino también de garantizar empleo digno, derechos, formación y oportunidades de desarrollo profesional para quienes cuidan. La calidad de los cuidados y la calidad del empleo son dos caras de la misma moneda. No puede haber cuidados de calidad sin empleo de calidad, y eso implica avanzar también en igualdad.
P.- Una de las bases de Zainlab es que el crecimiento del sector debe ir acompañado de mejoras en la calidad del empleo. ¿Qué medias concretas estima más urgentes para evitar la invisibilidad laboral y las desigualdades estructurales que sufren las cuidadoras?
R.- La prioridad es seguir avanzando en la profesionalización del sector. Eso supone mejorar la formación continua, desarrollar sistemas de orientación especializada, reconocer nuevas competencias y perfiles profesionales, facilitar itinerarios laborales estables y reforzar la conexión entre oferta y demanda de empleo. También es fundamental visibilizar el trabajo de las personas cuidadoras, muchas veces invisibilizado, y generar espacios de apoyo y acompañamiento que contribuyan a mejorar sus condiciones laborales y profesionales. Nuestro objetivo es que los cuidados sean un ámbito de empleo atractivo, reconocido y con perspectivas de futuro.
P.- Por el contexto demográfico en el que estamos, ¿la capacitación laboral en este ámbito se ha convertido ya en uno de los principales desafíos sociales y económicos de Europa?
R.- Sí. El envejecimiento de la población está transformando nuestras sociedades y está generando una demanda creciente de profesionales cualificados en el ámbito de los cuidados. Por eso, hablamos ya de uno de los grandes desafíos sociales, económicos y laborales de Europa.
Necesitamos anticiparnos, formar a las personas trabajadoras, adaptar las competencias a las nuevas necesidades y atraer talento hacia un sector que va a ser uno de los principales motores de empleo en los próximos años. Precisamente, esa visión anticipatoria es la que ha guiado el desarrollo de ZainLab desde su inicio.
