martes, 9 diciembre 2025
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450 profesionales se dan cita en Zaragoza en el X Congreso Lares 2012

Bajo el lema 'El arte de cuidar', el Auditorio de la capital aragonesa sirvió como foro de intercambio de experiencias, conectando a los diferentes agentes del sector solidario de la atención a los mayores
Zaragoza fue la ciudad elegida para albergar el X Congreso Lares 2012 después de su paso, desde 1999, por otras importantes capitales españolas como Madrid, Barcelona, Bilbao o Sevilla. La asociación encargada de organizar el evento fue la Federación de residencias y servicios de atención a los mayores Lares Aragón, representante principal de la Comunidad maña junto con la sede central, que eligió como título y lema del congreso: “El arte de cuidar”. 
Un año después del exitoso congreso organizado en Pamplona, el Auditorio de Zaragoza sirvió como foro de intercambio de experiencias entre los profesionales congregados, conectando a directores y empleados de las residencias del sector solidario con expertos y empresas dedicadas a la atención de las personas mayores y dependientes. 
La Sala Luis Galve fue el escenario de la presentación que  corrió a cargo de la presidenta de Lares Aragón, María Pilar Antonio Soladana, y su homónimo a nivel nacional, José Ignacio Santaolalla. Hasta allí se acercó el director del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), César Antón, además del arzobispo Manuel Ureña Pastor, el cual, más tarde, ofició la eucaristía en la Basílica de El Pilar; y la directora general de Familia del Gobierno de Aragón, Ana de Salas Giménez.
“Hemos quedado muy satisfechos con cómo se ha desarrollado el Congreso. Han sido muchas personas las que nos han felicitado”, aseguró      Santaolalla orgulloso del trabajo realizado. “Han asistido alrededor de 450 profesionales entre las personas inscritas y los invitados institucionales”, informó el presidente de Lares que, además, se mostró sorprendido por la gran cobertura mediática, tanto de la especializada como de los medios locales y regionales de Aragón. 
El encuentro fue de ámbito nacional y reunió a los centros de todo el territorio español, con la intención de profundizar, a través de las diferentes mesas redondas, coloquios y ponencias, en la identidad y los valores que distinguen al sector solidario de la competencia puramente mercantil.
“El arte de cuidar” hace referencia al factor antropológico, ético y espiritual en los cuidados a mayores y dependientes. Así, el objetivo que persiguió el Congreso fue tratar de averiguar cuáles son las claves del cuidado centrado en la persona, un valor añadido que aportan las residencias de Lares. 
Esta reflexión surge en un momento económico aciago, en el que se acaban de presentar unos presupuestos austeros para cada comunidad, lo que supone, en relación al año pasado, cerca de 283 millones de euros menos dedicados a la dependencia. Es por esto que se hace más importante, si cabe, la calidad en los cuidados, adaptándose a la   realidad económica actual y mostrando una mayor sensibilización en los tratamientos de las personas.
Según Santaolalla, “en este año nos hemos reunido para reflexionar sobre temas que consideramos fundamentales. Hemos vuelto al núcleo de nuestra identidad y de nuestra idiosincrasia. Se ha profundizado sobre los aspectos antropológicos, la atención espiritual y el compromiso ético del quehacer diario de los centros de Lares”.

Condicionamientos religiosos
Durante los días 23, 24 y 25 de mayo, catedráticos en Filosofía y Teología, profesionales de Enfermería, terapeutas ocupacionales y directores de varios centros residenciales ofrecieron su punto de vista a través de sus ponencias. La mesa redonda titulada “Caleidoscopio del cuidado: visión integral del mayor”, moderada por la especialista del área de Geriatría en el Servicio Aragonés de Salud, Pilar Ochoa Calvo, aportó la visión particular del modelo asistencial del mayor a través de la enfermera y coordinadora asistencial del hospital geriátrico de San Juan de Dios, Carmen López, la terapeuta Eva Pilar Chueca y el responsable del Servicio de Atención Espiritual Centro San Camilo, Xabier Azcoitia. 
Para Carmen López, la calidad en el cuidado de las personas mayores pasa por la humanización y en ésta destacan los pilares básicos del “saber hacer, la confianza, el coraje, la humildad y la paciencia” a la hora de tratar con los dependientes. Azcoitia ejemplificó en el caso de una paciente viuda, que sufrió un accidente cardiovascular y fue ingresada después en una residencia, cómo afrontar los cambios y de qué manera deben detectarse las necesidades del paciente a través de la espiritualidad.
Una prueba que demuestra la interacción que existió entre público y ponentes –más allá de la formulación de preguntas al final de cada charla- se pudo observar en la conferencia “La ética del cuidado al final de la vida”, en la que intervinieron José Carlos Bermejo, director del centro San Camilo y el profesor de ética teológica de la Universidad de Granada, Francisco Alarcos. A través de unos mandos a distancia, los asistentes respondían a las preguntas preparadas por los ponentes. En una pantalla se mostraban estadísticamente las opciones mayoritarias respondidas por el público y después los expertos aportaban su visión, que en muchas ocasiones contradecían la  elección errónea de los presentes. 
Ayudados con la exposición de varios vídeos, los ponentes trataron diversos problemas que aparecen en los últimos años de vida de los mayores, como el tratamiento de la demencia, el Alzheimer, etcétera. En concreto, Francisco Alarcos explicó que “los cuidadores y los familiares de los mayores que sufren alucinaciones deben validar sus experiencias igual que lo haríamos con una niña de cinco años. Es fundamental tomarnos en serio a los mayores en su demencia”. Cada caso analizado en la sala proponía un tipo de tratamiento aunque, a veces, como clarificó Alarcos, “la realidad no es blanca o negra, es más compleja”, en relación a que, en ocasiones, es necesario buscar varias alternativas antes de decantarse por una opción drástica como, por ejemplo, las sujeciones o la instalación de una sonda.
Uno de los debates que fueron surgiendo a lo largo del congreso fue hasta qué punto los condicionamientos religiosos del cuidador pueden influir en los tratamientos de los pacientes. Un tema que, debido al componente religioso de muchos de los centros residenciales que se acercaron hasta Zaragoza, interesaba a expertos y asistentes. Alarcos explicó que la espiritualidad y la religión no son la misma cosa, porque en la primera se habla de ética y normas morales y, según el profesor, “dentro del Credo no hay ninguna afirmación moral”. El profesor trató así de explicar porqué la religión no debe incidir necesariamente en el cuidado y tratamiento de los pacientes. “No dejo de ser católico por tener dudas morales, pero cuando las dudas invaden el mismo espacio que las     creencias, éstas se convierten en fundamentos dogmáticos y fanatismo”, aseguró.


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Contacto profesional
Esta décima edición también cuidó todo lo relativo al contacto profesional entre los diferentes agentes del sector residencial solidario. Los proveedores se acercaron a sus clientes a través de expositores para mostrarles las últimas novedades de sus empresas. Hasta 18 stands de entidades conocidas del sector como Grupo Neat, Medrigos, Pardo, Seral o Tedhinox, se dejaron ver en la capital maña, además de otras marcas no especializadas pero reconocidas como Pikolín. Algunos productos como mobiliario, sistemas de higiene, aparatos tecnológicos, equipos sociosanitarios, etcétera, se encontraban en los expositores para que los asistentes pudieran informarse y, en algunos casos, probarlos. 
Todos los encuentros de Lares tienen un componente formativo que queda patente al comprobar la cantidad de estudiantes universitarios que se acercan hasta el congreso con la intención de perfeccionar y completar su formación como futuros profesionales. A pesar de que las mesas redondas y demás ponencias tuvieron un marcado componente didáctico, el congreso realizó una serie de talleres –diez, en concreto- de forma simultánea, que trataron diversos temas y problemáticas del sector. Entre los cursillos ofrecidos encontramos el impartido por la investigadora sobre trabajo social narrativo literario, Reyes Lambea, titulado “La experiencia compartida de lectura con personas mayores”; la médico Pilar Torrubia y la enfermera Rosabel Vilares con “Cuidados al final de la vida”; las trabajadoras sociales de la residencia Santa Teresa de Cáritas Zaragoza, Alejandra Basterra y Beatriz Sierra, que presentaron el taller “Cómo gestionar e integrar el voluntariado en nuestros centros”; y la psicóloga y gerontóloga, Pura Díaz Veiga, con la temática “Familia: un aliado en los cuidados desde el modelo centrado en la persona”. 
Entre todos ellos hubo un taller que destacó por la metodología empleada con su audiencia. El psicólogo clínico del Hospital Universitario La Paz de Madrid, Fidel Delgado Mateo, impartió un taller titulado “Cuidarse para cuidar”, una clase amena sobre la importancia de los autocuidados de los profesionales de la salud. La particularidad de las charlas que ofreció Delgado radicó en la utilización del humor como elemento motivador. “Han resumido el título del taller pero yo lo llamo ‘saber cuidarse’. Este es un saber complejo al que hay que ponerle dedicación para después poder cuidar a los demás”, explicó el psicólogo. Para Fidel Delgado hay dos formas de motivar las conductas de las personas, una es el humor –utilizada en sus talleres- y otra el temor, la cual él desautoriza ya que “no invita a cuidarse, invita a encogerse”. El psicólogo madrileño asegura que se trata de prestar atención al cuidado del cuerpo, las emociones, la mente y el espíritu, autocuidados, según él, imprescindibles para ejercer la profesión de cuidador. “El taller es muy participativo para que las personas que están escuchando estén, a la vez, haciendo algo, porque ya se sabe que la atención humana se distrae mucho si no se realiza una tarea a la vez que se escucha”, asegura Delgado. Los ejercicios que se les pedían al público eran tareas en los que la imaginación era la protagonista. El ponente, a través de una mochila llena de objetos variados, buscaba la complicidad de los asistentes para encontrar diversos significados relacionados con elementos cotidianos de la vida, la mente, la ciencia, etcétera. 
Fidel Delgado es conocido también por presentarse ante su audiencia como ‘titiripeuta’, un término que define con orgullo como “una mezcla entre psicólogo y titiritero que utiliza el humor lúcido en la terapia, en vez de hacerla patética”. El psicólogo se encarga también de visitar los centros sanitarios para entrenar las habilidades de “Vivir el morir”, otro programa que se desarrolla “con cuidadores y profesionales que acompaña a otras personas a salir de este mundo. Se intenta cultivar habilidades para saber cómo dar la información, cómo  serenarse uno mismo, cómo contactar emocionalmente con la otra persona, cómo utilizar el lenguaje no verbal, etcétera. Habilidades complejas que enseño pero de las que también aprendo”, aclara Delgado.

Premios Lares 2012
Los premios Lares 2012 fueron el broche del Congreso y con ellos, la Federación quiso reconocer a las personas, empresas e instituciones por su labor de difusión, sensibilización y esfuerzo para contribuir a mejorar la vida de los mayores y reivindicar su importancia en la sociedad actual. 
La entrega de los galardones fue la clausura del evento y contó con varias categorías. El premio Lares de la Ciencia recayó en el doctor José Manuel Rivera Casado, por toda una vida profesional dedicada al cuidado de los mayores y por su tarea científica y actividad docente. 
El premio Lares de la Vida Activa fue para Elías Yanes, arzobispo de Zaragoza durante 28 años -emérito desde 2005- y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) de 1993 a 1999; un galardonado muy vinculado a la comunidad aragonesa del cual se destacó su capacidad para escuchar y atender a las cuestiones de las personas mayores. 
El premio Lares del Servicio fue a parar a la Fundación Banco de Alimentos de Aragón y, en particular, a su vicepresidente José Luis Pueyo Miana. 
El Grupo de Comunicación     entremayores fue otro de los galardonados, en este caso, con el premio Lares de la Comunicación. Su director, Modesto Martínez, recibió de las manos del alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, un reconocimiento que, según el primer edil, premia el haber “mantenido su apuesta por informar sobre el entorno de los mayores y poner de manifiesto su importancia, su peso y su papel en la sociedad”.

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Horacio R. Maseda
Horacio R. Masedahttps://entremayores.es/
Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información empresarial de entremayores y la edición de Euskadi.

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