Los chilenos dispuestos a pagar más impuestos para asegurar el bienestar de sus mayores
Este dato se extrae de la segunda Encuesta Nacional sobre la Inclusión y Exclusión Social del Adulto Mayor realizada en este país durante el primer semestre de 2011
A finales de noviembre se presentó la Segunda Encuesta Nacional sobre la Inclusión y Exclusión Social del Adulto Mayor en Chile. La directora del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), María Adriana Cruzat, junto con Marcelo Arnold, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, fueron los encargados de dar cuenta de los resultados de este estudio, con el que se pretende describir las tendencias respecto de las opiniones, expectativas y evaluaciones de la población chilena sobre la inclusión y exclusión social de las personas adultas mayores, grupo que representa el 15% de la población chilena.
Aportación de los expertos
María Adriana Cruzat indicó que el envejecimiento representa un gran logro para el país, pero también un desafío: “Hoy vivimos más y hay un mayor número de personas mayores, muchas de las cuales han encontrado posibilidades para su desarrollo y realización que antes no podíamos ni imaginar, sin embargo aún existen mayores que no se sienten incluidos en la sociedad”.
Por su parte y en esta misma línea, Marcelo Arnold afirmó que “la actual composición de nuestra población puede interpretarse como un logro, pues refleja mejores condiciones de vida y un impacto positivo de las políticas sociales; no obstante, también anticipa nuevos desafíos. En este último sentido, podríamos considerarnos víctimas de nuestros propios éxitos, cuando los progresos ofrecen posibilidades y fundamentan crecientes expectativas que nuestra institucionalidad tradicional no está logrando sustentar. Mientras tanto, la contención de las nuevas necesidades y demandas de la población mayor es desplazada hacia las lógicas de mercado a través de las administradoras de fondos de pensiones y los nuevos sistemas de salud, o bien se deposita en la iniciativa de los mismos 'envejecientes' y sus entornos cercanos”. Asimismo argumentó que “un 59% de los encuestados cree que la responsabilidad del bienestar de las personas mayores es de las políticas públicas. Por tanto, solo cabe observar este fenómeno para avanzar en esta materia como sociedad y comprenderlo en todas sus dimensiones”.
Resultados del esstudio
La investigación señala que para abordar los retos del envejecimiento poblacional y personal, las expectativas se concentran en la acción pública. Los encuestados se manifiestan, incluso, dispuestos a pagar impuestos para asegurar el bienestar de los adultos mayores. En este sentido, el 54,1% dice que estaría dispuesto a pagar un impuesto para ayudar a garantizar los servicios que requieren las personas adultas mayores, un 32,2% no está dispuesto a hacerlo. Este sentir se incrementa a medida que aumenta el nivel socioeconómico.
El estudio precisa que el 59% de los encuestados cree que la responsabilidad del bienestar de las personas mayores es de las políticas públicas; el 36% considera que es responsabilidad de las familias y solo el 5% cree que es de ellos mismos.
Dividiendo en grupos de edad, los más jóvenes consideran más que es responsabilidad de la familia (41.5%), mientras que los mayores de 60 años piensan que son las políticas públicas (63.2%).
A medida que aumenta el nivel educacional, más personas consideran que es responsabilidad de las políticas públicas (65.3%). En cambio quienes tienen menor nivel educacional piensan en mayor medida que son las familias (41.2%).
Los chilenos son cada vez más críticos con el nivel de preparación del país frente al envejecimiento poblacional, resultando que el 79% de las personas consultadas cree que están poco o nada preparados. Solo el 2% considera que hay mucha preparación. La misma pregunta se llevó a nivel personal y se obtuvo que: el 36,1% de las personas no se está preparando nada, el 39,7% se está preparando poco, el 21,4% algo y sólo el 2,7% mucho.
El 47,9% de los jóvenes (18-25 años) no se está preparando nada, lo que disminuye al 23,7% de los adultos mayores (61 y más años). Sólo el 4% de los adultos mayores se está preparando mucho.
Al consultar qué percepción tenían los encuestados respecto de la capacidad de los mayores de valerse por sí mismos, el 73,8% considera que los adultos no pueden valerse por sí mismos, mientras que el 26,2% cree que sí pueden. El 77% de los jóvenes cree que los adultos mayores no pueden valerse por sí mismos, lo que disminuye al 66% de las personas mayores de 61 años.
El Estudio también presentó la visión que muestran los medios de comunicación de los adultos mayores. Específicamente, en el caso de la televisión, el 45,9% dice que se exponen características negativas, el 42,1% dice que son positivas y el 12% no sabe.
En cuanto a los diarios, 42,5% de las personas opina que los diarios exponen características positivas, el 39,5% cree que son negativas y el 18% no sabe.
Realizada el primer semestre del año
La Segunda Encuesta Nacional Inclusión y Exclusión Social del Adulto Mayor en Chile se realizó durante el primer semestre del 2011 entre 1.200 personas de ambos sexos, de 18 y más, que habitan en el territorio nacional continental. Fue fruto del trabajo colaborativo entre el Senama y el Magíster en Análisis Sistémico Aplicado a la Sociedad (MaSS) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.
Aportación de los expertos
María Adriana Cruzat indicó que el envejecimiento representa un gran logro para el país, pero también un desafío: “Hoy vivimos más y hay un mayor número de personas mayores, muchas de las cuales han encontrado posibilidades para su desarrollo y realización que antes no podíamos ni imaginar, sin embargo aún existen mayores que no se sienten incluidos en la sociedad”.
Por su parte y en esta misma línea, Marcelo Arnold afirmó que “la actual composición de nuestra población puede interpretarse como un logro, pues refleja mejores condiciones de vida y un impacto positivo de las políticas sociales; no obstante, también anticipa nuevos desafíos. En este último sentido, podríamos considerarnos víctimas de nuestros propios éxitos, cuando los progresos ofrecen posibilidades y fundamentan crecientes expectativas que nuestra institucionalidad tradicional no está logrando sustentar. Mientras tanto, la contención de las nuevas necesidades y demandas de la población mayor es desplazada hacia las lógicas de mercado a través de las administradoras de fondos de pensiones y los nuevos sistemas de salud, o bien se deposita en la iniciativa de los mismos 'envejecientes' y sus entornos cercanos”. Asimismo argumentó que “un 59% de los encuestados cree que la responsabilidad del bienestar de las personas mayores es de las políticas públicas. Por tanto, solo cabe observar este fenómeno para avanzar en esta materia como sociedad y comprenderlo en todas sus dimensiones”.
Resultados del esstudio
La investigación señala que para abordar los retos del envejecimiento poblacional y personal, las expectativas se concentran en la acción pública. Los encuestados se manifiestan, incluso, dispuestos a pagar impuestos para asegurar el bienestar de los adultos mayores. En este sentido, el 54,1% dice que estaría dispuesto a pagar un impuesto para ayudar a garantizar los servicios que requieren las personas adultas mayores, un 32,2% no está dispuesto a hacerlo. Este sentir se incrementa a medida que aumenta el nivel socioeconómico.
El estudio precisa que el 59% de los encuestados cree que la responsabilidad del bienestar de las personas mayores es de las políticas públicas; el 36% considera que es responsabilidad de las familias y solo el 5% cree que es de ellos mismos.
Dividiendo en grupos de edad, los más jóvenes consideran más que es responsabilidad de la familia (41.5%), mientras que los mayores de 60 años piensan que son las políticas públicas (63.2%).
A medida que aumenta el nivel educacional, más personas consideran que es responsabilidad de las políticas públicas (65.3%). En cambio quienes tienen menor nivel educacional piensan en mayor medida que son las familias (41.2%).
Los chilenos son cada vez más críticos con el nivel de preparación del país frente al envejecimiento poblacional, resultando que el 79% de las personas consultadas cree que están poco o nada preparados. Solo el 2% considera que hay mucha preparación. La misma pregunta se llevó a nivel personal y se obtuvo que: el 36,1% de las personas no se está preparando nada, el 39,7% se está preparando poco, el 21,4% algo y sólo el 2,7% mucho.
El 47,9% de los jóvenes (18-25 años) no se está preparando nada, lo que disminuye al 23,7% de los adultos mayores (61 y más años). Sólo el 4% de los adultos mayores se está preparando mucho.
Al consultar qué percepción tenían los encuestados respecto de la capacidad de los mayores de valerse por sí mismos, el 73,8% considera que los adultos no pueden valerse por sí mismos, mientras que el 26,2% cree que sí pueden. El 77% de los jóvenes cree que los adultos mayores no pueden valerse por sí mismos, lo que disminuye al 66% de las personas mayores de 61 años.
El Estudio también presentó la visión que muestran los medios de comunicación de los adultos mayores. Específicamente, en el caso de la televisión, el 45,9% dice que se exponen características negativas, el 42,1% dice que son positivas y el 12% no sabe.
En cuanto a los diarios, 42,5% de las personas opina que los diarios exponen características positivas, el 39,5% cree que son negativas y el 18% no sabe.
Realizada el primer semestre del año
La Segunda Encuesta Nacional Inclusión y Exclusión Social del Adulto Mayor en Chile se realizó durante el primer semestre del 2011 entre 1.200 personas de ambos sexos, de 18 y más, que habitan en el territorio nacional continental. Fue fruto del trabajo colaborativo entre el Senama y el Magíster en Análisis Sistémico Aplicado a la Sociedad (MaSS) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.
