La cocina de San Prudencio elaboró 816.140 comidas el año pasado, 28.105 platos más que en 2016
Este aumento fue debido a la habilitación de 120 nuevas plazas de comedor, tras la apertura de los comedores de Lakua-Arriaga y Santa María de Olárizu y la ampliación del servicio en Coronación y San Prudencio
La cocina central del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, ubicada en el Centro Integral de Atención a Mayores San Prudencio, elaboró 816.140 servicios en 2017 entre desayunos, almuerzos, comidas, meriendas y cenas; todos ellos con destino a los distintos recursos que ofrece el departamento municipal de Políticas Sociales. Esta cifra supone 28.105 platos más que los elaborados y servidos en 2016.
Este aumento fue debido, básicamente, a la habilitación de 120 nuevas plazas de comedor para personas mayores, tras la apertura el año pasado de los comedores de Lakua-Arriaga y Santa María de Olárizu y la ampliación del servicio en Coronación y San Prudencio. Estos y el resto de comedores para mayores que integran la red municipal -hasta un total de 12- dieron 157.215 comidas, 24.889 más que en 2016.
La elaboración de más comidas también respondió al hecho de que el Programa de Asistencia Domiciliaria llegó cada día a más personas; 209 en la modalidad de comida a domicilio, frente a las 147 de 2016.
“El servicio de comidas es muy importante, en especial para la gente mayor porque les facilitamos un menú completo y adecuado, desde el punto de vista nutricional. Por otra parte, con los comedores fomentamos la integración social y la convivencia de estas personas. Y al igual que ocurre con la comida a domicilio, los mayores no se ven obligados a abandonar y cambiar su entorno por una residencia, pueden ser autónomos y seguir viviendo en su casa con este y otros apoyos”, explica el concejal de Políticas Sociales y Salud Pública, Peio López de Munain.
La cocina central de San Prudencio elabora los platos que cada día se sirven para los usuarios de: la residencia y centro de día San Prudencio, los servicios de atención diurna y Comedores para personas mayores de Blas de Otero, Beato Tomás de Zumarraga y Santa María de Olarizu, servicios de Inclusión Social, el de Ayuda a Domicilio, y los centros socioculturales de mayores de Los Herrán, Zaramaga, Abetxuko, Ariznabarra, San Prudencio, Arana, Coronación, Txagorritxu y Lakua-Arriaga.
Este aumento fue debido, básicamente, a la habilitación de 120 nuevas plazas de comedor para personas mayores, tras la apertura el año pasado de los comedores de Lakua-Arriaga y Santa María de Olárizu y la ampliación del servicio en Coronación y San Prudencio. Estos y el resto de comedores para mayores que integran la red municipal -hasta un total de 12- dieron 157.215 comidas, 24.889 más que en 2016.
La elaboración de más comidas también respondió al hecho de que el Programa de Asistencia Domiciliaria llegó cada día a más personas; 209 en la modalidad de comida a domicilio, frente a las 147 de 2016.
“El servicio de comidas es muy importante, en especial para la gente mayor porque les facilitamos un menú completo y adecuado, desde el punto de vista nutricional. Por otra parte, con los comedores fomentamos la integración social y la convivencia de estas personas. Y al igual que ocurre con la comida a domicilio, los mayores no se ven obligados a abandonar y cambiar su entorno por una residencia, pueden ser autónomos y seguir viviendo en su casa con este y otros apoyos”, explica el concejal de Políticas Sociales y Salud Pública, Peio López de Munain.
La cocina central de San Prudencio elabora los platos que cada día se sirven para los usuarios de: la residencia y centro de día San Prudencio, los servicios de atención diurna y Comedores para personas mayores de Blas de Otero, Beato Tomás de Zumarraga y Santa María de Olarizu, servicios de Inclusión Social, el de Ayuda a Domicilio, y los centros socioculturales de mayores de Los Herrán, Zaramaga, Abetxuko, Ariznabarra, San Prudencio, Arana, Coronación, Txagorritxu y Lakua-Arriaga.
