Una nueva tecnología mejora el estudio de estructuras genéticas relacionadas con el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas
Un equipo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha desarrollado una nueva plataforma biotecnológica para mejorar el análisis y la detección de unas estructuras genéticas atípicas, conocidas como G4, relacionadas con alteraciones neurológicas y con tumores como el cáncer colorrectal.
La innovadora herramienta permite detectar, aislar y caracterizar de forma selectiva estas estructuras no convencionales de los ácidos nucleicos directamente a partir de muestras biológicas de pacientes. Los resultados de la investigación se acaban de publicar en la revista internacional Angewandte Chemie y su facilidad de uso, su portabilidad y su rapidez abren la puerta a una futura incorporación a la práctica hospitalaria habitual.
El estudio está coordinado desde la Facultad de Ciencias Químicas de la UCM y la Unidad Funcional de Investigación de Enfermedades Crónicas del ISCIII. Los equipos que coordinan la investigación están liderados por Susana Campuzano y Rodrigo Barderas, respectivamente.
COMPRENDER MEJOR LOS MECANISMOS MOLECULARES DEL CÁNCER
“La herramienta desarrollada podría contribuir a comprender mejor los mecanismos moleculares implicados en el cáncer y facilitar la identificación de nuevos biomarcadores y posibles dianas terapéuticas”, ha asegurado Víctor Ruiz-Valdepeñas Montiel, del Departamento de Química Analítica de la UCM. En particular, estas estructuras se han relacionado con diversos procesos biológicos implicados en enfermedades de elevada prevalencia, como las oncológicas y las neurodegenerativas.
“Una de las principales ventajas de esta tecnología es que permite estudiar estas estructuras directamente en muestras biológicas complejas y, al mismo tiempo, identificar mediante técnicas de proteómica las proteínas que interaccionan con ellas”, ha explicado Rodrigo Barderas, investigador de la Unidad Funcional de Investigación de Enfermedades Crónicas del ISCIII. “Esta combinación nos puede ayudar a comprender mejor el papel de los G4 en procesos como el cáncer y a identificar nuevos biomarcadores con potencial diagnóstico y pronóstico”, ha añadido.
Según Susana Campuzano, investigadora del Departamento de Química Analítica de la UCM, a falta de ampliar y confirmar estos resultados en futuras investigaciones, “esta tecnología podría contribuir a identificar nuevas dianas terapéuticas y abrir nuevas vías de investigación para el desarrollo de tratamientos frente a tumores como el cáncer colorrectal”.
