Más de la mitad de los mayores de 50 años en España presenta osteopenia y un 10,7% padece osteoporosis
En España, el 54,4% de los mayores de 50 años presenta osteopenia y un 10,7% padece osteoporosis , una enfermedad que puede avanzar durante años sin presentar síntomas y cuyo principal impacto se produce cuando aparecen las fracturas por fragilidad. En este contexto, romper los mitos que todavía rodean a la osteoporosis y mejorar el conocimiento sobre la enfermedad son claves para favorecer su prevención y detección precoz.
Este ha sido uno de los principales objetivos del encuentro para periodistas 'Romper mitos para prevenir fracturas', organizado por Grünenthal, en colaboración con la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), en el marco del Día Mundial de la Osteoporosis, que se celebra, cada año, el 20 de octubre.
La osteoporosis puede avanzar durante años sin presentar síntomas, por lo que la detección precoz puede desempeñar un papel importante en la prevención de las fracturas por fragilidad. Así lo ha señalado el Dr. Alejandro Ordás, cirujano Ortopédico y traumatólogo en H. U. Ramón y Cajal y H. Ruber Internacional. Profesor en Universidad Nebrija, durante el encuentro.
“El principal problema de las fracturas por fragilidad es el deterioro de salud tan marcado que ejerce sobre las personas que las presentan”, ha explicado el especialista. Una persona que sufre una fractura por fragilidad tiene un fuerte impacto en la calidad de vida, al provocar dolor crónico, limitación funcional y pérdida de autonomía, especialmente en personas mayores. De hecho, su carga global supera la de otras enfermedades reconocidas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o el ictus.
En España, hasta 1,3 millones de mujeres con 65 años o más padecen osteoporosis, una condición asociada a un aumento del riesgo de fracturas por fragilidad.
LA PREVENCIÓN EMPIEZA ANTES DEL DIAGNÓSTICO
José Luis Baquero, PhD, coordinador de RSC, RRII y Acceso en la Fundación Internacional de la Artrosis y Osteoporosis (OAFI), ha subrayado “la necesidad de seguir dando visibilidad a una enfermedad que puede avanzar sin síntomas y que, generalmente, se descubre tarde, con una fractura”. Por ello, ha defendido que la prevención debe comenzar antes del diagnóstico, identificando a las personas con mayor riesgo. También ha destacado el impacto de la enfermedad tanto sobre las personas afectadas y su entorno como sobre el Sistema Sanitario.
Durante el coloquio también se ha puesto de manifiesto la importancia de adquirir hábitos saludables para prevenir la enfermedad, como hacer ejercicio, que fortalece los huesos y mejora el equilibrio; una nutrición e hidratación adecuadas, asegurando el aporte de minerales como el calcio, vitamina D y proteínas; y evitar hábitos como el tabaco y la bebida.
LA OSTEOPOROSIS EN PRIMERA PERSONA
La importancia de mejorar el conocimiento sobre la osteoporosis también ha sido puesta de manifiesto por Sandra Toril, voluntaria de OAFI, enfermera y paciente con osteoporosis, quien ha explicado cómo cambió su percepción de la enfermedad al recibir el diagnóstico a los 39 años.
“Cuando estudié enfermería me enseñaron que la osteoporosis era un proceso degenerativo principalmente de mujeres de edad avanzada, como consecuencia de la menopausia”, ha explicado. Sin embargo, su propia experiencia le permitió conocer que no se trata únicamente de una enfermedad de personas mayores y que existen múltiples causas que pueden desarrollarla.
Para Toril, la información y la educación sanitaria tienen mucha importancia. En su opinión, la osteoporosis continúa siendo una gran desconocida para la población general y existen ideas y mitos sobre la enfermedad que no son del todo reales.
“Los pacientes con osteoporosis o en riesgo de desarrollarla necesitamos información veraz, contrastada por profesionales, para que podamos tener las herramientas necesarias para afrontarla y mejorar nuestra calidad de vida”, ha afirmado. También ha subrayado la importancia de que la población conozca cómo prevenir y detectar la enfermedad a tiempo para evitar fracturas, ya que “la osteoporosis no duele hasta que no hay una fractura, y las consecuencias de estas pueden ser graves”.
En este sentido, ha comentado la circulación de falsos mitos e informaciones a través de internet y las redes sociales, y ha defendido la necesidad de buscar información y educación sanitaria con profesionales adecuados y contrastar la información recibida.
Desde su experiencia como paciente, Toril ha destacado la necesidad de contar con apoyo y seguimiento por parte de un equipo multidisciplinar que ayude a gestionar el dolor, mantener una buena adherencia al tratamiento y adquirir los hábitos higiénico-dietéticos adecuados para mejorar la calidad de vida.
“La voluntaria de OAFI ha concluido que “se puede prevenir, se puede tratar y podemos mejorar nuestra calidad de vida, tengas la edad que tengas”, y ha insistido en la importancia de disponer de la información y formación necesarias para detectar la enfermedad a tiempo y evitar su principal consecuencia, que son las fracturas.
FORMAR E INFORMAR CON RIGOR
Durante el encuentro, también se ha informado del lanzamiento de Osteoporosis.es, una nueva plataforma digital especializada que reúne recursos dirigidos a profesionales sanitarios, pacientes y cuidadores. La web ofrece formación acreditada, casos clínicos, guías y publicaciones descargables, herramientas de apoyo a la práctica clínica, herramientas de inteligencia artificial, además de materiales educativos para pacientes y cuidadores.
La plataforma incorpora también contenidos específicos para enfermería y sobre las Unidades de Coordinación de Fracturas (FLS), con el objetivo de facilitar el acceso al conocimiento y contribuir a mejorar la prevención, el diagnóstico y el manejo de la osteoporosis.
Asimismo, esta compañía farmacéutica ha presentado un manual dirigido a periodistas y profesionales de la comunicación con el objetivo de facilitar la elaboración de contenidos rigurosos, claros y de calidad sobre osteoporosis, fracturas por fragilidad y salud ósea. La guía ofrece las principales claves para contextualizar estas patologías, comprender su impacto en la salud y en la calidad de vida de las personas, así como conocer sus causas, consecuencias y opciones de prevención, diagnóstico y abordaje.
