La SEGG destaca la importancia de la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad
La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) destaca la importancia de la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad, culminada por el Pleno del Congreso de los Diputados el pasado 16 de septiembre, pues introduce cambios relevantes en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) y plantea una ampliación y flexibilización de los apoyos disponibles, con el objetivo de adaptarlos en mayor medida a las necesidades y circunstancias de cada persona y reforzar su autonomía y capacidad de decisión.
Para las personas mayores, señala la Sociedad, “estos cambios refuerzan la importancia de avanzar hacia una atención que tenga en cuenta la situación funcional, las necesidades de apoyo y las preferencias de cada persona”. Desde una perspectiva geriátrica y gerontológica, la atención a la dependencia debe estar vinculada al mantenimiento de la capacidad funcional, la autonomía y la calidad de vida, así como al respeto a la capacidad de decisión de las personas sobre los apoyos que necesitan.
La aprobación de la reforma abre ahora una etapa especialmente relevante: su desarrollo, financiación e implantación efectiva en las distintas comunidades autónomas. “El reconocimiento de nuevos derechos y la ampliación de los apoyos deberán ir acompañados de los recursos necesarios para garantizar que puedan hacerse efectivos de forma adecuada y evitar desigualdades territoriales en el acceso a servicios y prestaciones”, exponen desde la SEGG.
Entre los principales desafíos se encuentran la reducción de las listas de espera, la disponibilidad de profesionales cualificados, una financiación suficiente y estable, la adecuada coordinación entre los sistemas sanitario y social y la garantía de una aplicación homogénea de los derechos reconocidos, evitando diferencias en función del territorio de residencia.
En este sentido, la aplicación de la reforma será determinante para que los cambios previstos puedan traducirse en apoyos accesibles, suficientes y adaptados a las necesidades de las personas, especialmente de aquellas que requieren atención continuada.
Para la SEGG, “el abordaje de la dependencia debe formar parte de una estrategia más amplia de atención a las personas mayores, que incorpore también la prevención, la promoción de la autonomía y la capacidad funcional, así como una atención social y sanitaria coordinada que permita responder de manera integral a las necesidades de cada persona”.
La SEGG continuará contribuyendo, desde una perspectiva geriátrica y gerontológica e interdisciplinar, al desarrollo de modelos de atención que favorezcan la autonomía, la funcionalidad, la participación y la calidad de vida de las personas mayores, y que garanticen una atención coordinada y adaptada a sus necesidades.
