Castilla y León gestionará más de 6.000 millones para reforzar la atención sanitaria y los cuidados
La comparecencia en las Cortes del consejero de Sanidad y Bienestar Social, Alejandro Vázquez, tuvo lugar este verano.
La Junta de Castilla y León afronta la legislatura con el objetivo de avanzar hacia un modelo más integrado de atención sanitaria y bienestar social, capaz de responder de forma coordinada a los desafíos del envejecimiento, la dependencia, la discapacidad, la enfermedad crónica y la vulnerabilidad social. Así lo expuso este verano en las Cortes el consejero de Sanidad y Bienestar Social, Alejandro Vázquez, durante la presentación del programa de actuación de su departamento para los próximos cuatro años. El objetivo, según señaló, es avanzar hacia un modelo “más humano, más preventivo y cercano a las personas”, capaz de ofrecer respuestas coordinadas y de acompañar a los ciudadanos a lo largo de las distintas etapas de la vida. La nueva consejería gestionará más de 6.000 millones de euros anuales para reforzar la atención sanitaria y los cuidados, una cifra que representa cerca de la mitad del presupuesto autonómico y que engloba tanto los recursos sanitarios como las políticas dirigidas a las personas mayores, la discapacidad y la dependencia. El departamento integra además a más de 50.000 profesionales, lo que lo convierte en el principal ámbito de empleo público de la Administración autonómica.
Vázquez defendió que la sanidad y el bienestar social son “instrumentos de cohesión territorial, igualdad de oportunidades y equidad social”, además de sectores estratégicos para el desarrollo económico de la comunidad. También reclamó una reforma del sistema de financiación autonómica que tenga en cuenta factores como el envejecimiento y la dispersión territorial, al considerar que los actuales recursos no cubren el coste real de unos servicios públicos universales en una comunidad con las características de Castilla y León.
PREVENCIÓN Y CERCANÍA
El programa de la consejería se articula en 12 líneas estratégicas que incluyen una veintena de planes y estrategias. La Salud Pública será una de ellas, con el refuerzo de los cribados de cáncer de mama, cérvix y colon y nuevos programas de detección precoz de cáncer de próstata y pulmón. También se actuará frente a las enfermedades no transmisibles y se reforzará la preparación ante amenazas emergentes, bajo el enfoque One Health.
En materia de ordenación sanitaria se convocarán concursos para nuevas oficinas de farmacia y se impulsarán botiquines en las zonas que los necesiten. Asimismo, se reforzará el apoyo a las farmacias rurales con dificultades económicas y su participación en las estrategias de prevención y promoción de la salud.
La accesibilidad territorial será otro objetivo. El consejero destacó que Castilla y León cuenta con la red de Atención Primaria más extensa de España y un modelo de asistencia sanitaria rural de referencia nacional. Se mantendrá la atención presencial en centros de salud, consultorios locales y domicilios, junto con un nuevo Plan Integral de Reducción y Mejora de las Listas de Espera y una Estrategia de Optimización de las Emergencias Sanitarias, especialmente en las zonas rurales y más alejadas. También se ampliará la cooperación con otras comunidades para facilitar el acceso a los recursos asistenciales más próximos y mejorar la continuidad de la atención.
En servicios sociales se reforzará la colaboración con las 25 corporaciones locales de la Red de Centros de Acción Social (CEAS), puerta de entrada al sistema para personas y familias vulnerables. La red cuenta con 190 centros de titularidad local y profesionales financiados por la Junta mediante el Acuerdo Marco.
ATENCIÓN PRIMARIA Y CRONICIDAD
El fortalecimiento de la atención primaria (AP) buscará consolidar su papel en la prevención, el diagnóstico precoz, el seguimiento clínico y la coordinación de cuidados. Se impulsarán procesos asistenciales integrados para patologías de alta prevalencia como la insuficiencia cardiaca, la EPOC, el sobrepeso y la obesidad, y se desarrollará Recavidacyl para la recuperación y protección de la salud vascular tras un evento cardiovascular grave.
La atención domiciliaria, especialmente de enfermería, tendrá un peso específico en el seguimiento de las personas con enfermedades crónicas. Se dará continuidad a la Estrategia de Atención al Paciente Crónico de Castilla y León 2024-2030, mejorando el seguimiento clínico, la coordinación de cuidados, la educación sanitaria y el acompañamiento a pacientes y cuidadores.
Los equipos de AP se reforzarán progresivamente con enfermeras especialistas en enfermería familiar y comunitaria y se ampliarán las herramientas diagnósticas avanzadas. Además, se desarrollarán estrategias integrales de telemedicina y desburocratización para liberar tiempo asistencial.
El envejecimiento y el aumento de la cronicidad figuran entre los principales retos, junto con las enfermedades oncológicas, los problemas de salud mental, las patologías cardiovasculares y metabólicas, las enfermedades raras y emergentes y la creciente complejidad asistencial.
“Nuestro objetivo es evolucionar hacia un modelo de atención más preventivo, personalizado, integrado y centrado en la persona, capaz de anticiparse a la enfermedad, aprovechar el conocimiento científico y garantizar a todos los ciudadanos el acceso a la mejor atención posible”, señaló Vázquez. En este ámbito se consolidará la Estrategia de Atención al Paciente Crónico 2024-2030 y se impulsarán actuaciones dirigidas a pacientes crónicos, personas con cáncer y problemas de salud mental. Asimismo, también se aprobará una nueva Estrategia de Cuidados Paliativos de Castilla y León.
ENVEJECIMIENTO ACTIVO FRENTE A LA FRAGILIDAD Y SOLEDAD
La promoción de un envejecimiento activo y saludable constituye una de las líneas específicas del programa, con el objetivo de acompañar a las personas mayores durante todo su proceso vital, fomentando hábitos saludables, participación social y una vida activa para prevenir la fragilidad y la soledad no deseada.
Para ello se impulsará el nuevo Carné 60 Castilla y León, con nuevas ventajas, descuentos, talleres y actividades, y se promoverá el Programa de Viajes del Club de los 60, que en 2025 ofertó cerca de 28.500 plazas para 31 destinos nacionales e internacionales. También se potenciará la Universidad de la Experiencia, especialmente en el medio rural, que cuenta con 42 sedes, 27 presenciales y 15 online, y superó los 6.600 alumnos en el curso 2025-2026.
La soledad no deseada se abordará mediante la consolidación de la ‘Red de Espacios de Encuentro’, en colaboración con asociaciones de personas mayores, con una programación estable de actividades para fortalecer los vínculos sociales y favorecer la participación.
La Junta también reforzará la protección de los derechos de los mayores mediante procedimientos de detección y atención ante situaciones de maltrato, tanto en instituciones como en domicilios, y un servicio gratuito de asesoramiento frente a fraudes y malas prácticas, accesible presencial y telemáticamente. Las medidas abarcarán también el abuso patrimonial, las estafas y la exclusión digital, con independencia del lugar de residencia.
DEPENDENCIA Y CUIDADOS DE LARGA DURACIÓN
En el ámbito de la dependencia, Castilla y León atendió a más de 129.300 personas en 2025 y concedió cerca de 184.000 prestaciones. La comunidad es la primera de España en personas con prestaciones en relación con su población, con un 5,4%, y registra el menor plazo de resolución de expedientes: 113 días frente a los 341 de media nacional. Además, obtiene un 7,5 en el Observatorio de la Dependencia, frente al 4,8 nacional.
La Junta continuará desarrollando un modelo de cuidados de larga duración centrado en el hogar y el medio rural. Se incrementará la financiación de ‘A gusto en casa’, que ha alcanzado casi 5.700 usuarios en más de un millar de municipios, y se reforzará ‘Intecum’, dirigido a personas con enfermedad avanzada o terminal.
También se revisará la normativa del servicio de ayuda a domicilio (SAD) para avanzar hacia una atención integral y personalizada. El servicio supera los 40.000 usuarios, cuenta con una financiación cercana a los 100 millones anuales y es gestionado por nueve diputaciones y 16 ayuntamientos. Además, se impulsará el reparto de comida a domicilio en el rural.
La teleasistencia avanzada, que atiende actualmente a más de 62.000 personas, ampliará presupuesto y usuarios e incorporará nuevas soluciones de monitorización y asistencia remota, especialmente para personas con enfermedades crónicas de alto riesgo.
Entre las novedades figura una línea de ayudas de diez millones de euros anuales para sustituir bañeras por platos de ducha en los hogares de personas mayores. También se instalará un sistema de telerrehabilitación integral personalizado para personas con mayor grado de dependencia, dirigido al mantenimiento y mejora de sus capacidades cognitivas, emocionales y físicas.
En el ámbito residencial se transformarán los centros para avanzar hacia una atención integral y personalizada a personas mayores y con discapacidad, con más plazas concertadas residenciales y de centros de día y una mejora de su financiación.
INTEGRACIÓN SOCIOSANITARIA
La integración de sanidad y bienestar social permitirá reforzar la continuidad de los cuidados, agilizar procesos y reducir trámites y plazos de acceso a recursos y prestaciones, además de desarrollar apoyos individualizados, protocolos conjuntos, digitalización e interoperabilidad. Para ello se elaborará un nuevo Plan Integral de Atención Sociosanitaria.
También se reforzará la atención a personas con ELA y otras enfermedades o procesos de alta complejidad y curso irreversible, se ampliarán las plazas de convalecencia sociosanitaria y se impulsarán protocolos de seguimiento y atención en los domicilios.
En los centros residenciales se mejorará la prestación farmacéutica mediante la coordinación con los centros de salud, la revisión de los planes terapéuticos y la optimización del consumo de antibióticos. Asimismo, se actualizará el modelo integrado de atención sociosanitaria para personas con discapacidad por enfermedad mental.
Por último, la Junta negociará con las diputaciones y los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes un nuevo Acuerdo Marco de financiación hasta 2031, con el objetivo de garantizar una atención igual en todo el territorio.
PROFESIONALES Y NUEVOS RECURSOS RESIDENCIALES
Los profesionales constituyen otro de los ejes del programa. Sacyl cuenta con 3.500 efectivos más que al inicio de la anterior legislatura, un 10% más y un 33% más que en 2002. La nueva etapa priorizará la planificación de recursos humanos, el refuerzo de las especialidades de enfermería y la aplicación de la Ley de Puestos Sanitarios de Difícil Cobertura.
Por su parte, la Gerencia de Servicios Sociales cuenta con 5.000 trabajadores y reforzará el personal de atención directa y de los centros residenciales. La incorporación de profesionales permitirá poner en marcha las unidades de convivencia de las residencias de Burgos, León, Palencia, San Juan de Sahagún de Salamanca y Benavente, así como dotar de personal a la nueva Residencia de Zamora, con más de 70 plazas previstas. También se crearán 23 plazas de técnico de farmacia y se incorporarán fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales.
OTRAS LÍNEAS A IMPULSAR
La integración sociosanitaria será otro de los ejes fundamentales. La Consejería elaborará un nuevo Plan Integral de Atención Sociosanitaria, ampliará plazas de convalecencia, reforzará la atención a personas con ELA y otras enfermedades complejas, impulsará protocolos conjuntos de seguimiento domiciliario y avanzará en la interoperabilidad entre sistemas sanitarios y sociales.
La modernización tecnológica, la investigación y la innovación completan el programa de legislatura. Castilla y León desarrollará su primera Estrategia de Salud Digital, extenderá el uso de la inteligencia artificial, culminará la historia clínica electrónica única y avanzará en la implantación de la Historia Social Única. Además, continuará invirtiendo en investigación biomédica, medicina personalizada y nuevas tecnologías aplicadas tanto a la salud como a los cuidados de larga duración.
Junto a ello, la Junta contempla además nuevas inversiones en hospitales, centros de salud y recursos sociales de todas las provincias, incluidos proyectos hospitalarios en Segovia, Palencia y Valladolid y nuevas residencias, unidades de convivencia y centros para personas con discapacidad.
En conjunto, el programa de la consejería plantea una evolución hacia una atención más coordinada entre sanidad y servicios sociales para responder a los retos del envejecimiento, la cronicidad y las necesidades de cuidados, con especial atención a la prevención, la autonomía personal, la atención domiciliaria y la continuidad asistencial.
