La Diputación Foral de Bizkaia aprueba la inversión de 22,5 millones de euros en el ecosistema de cuidados de Abadiño
Elixabete Etxanobe y Mikel Urrutia, el año pasado en Abadiño.
El Consejo de Gobierno de la Diputación Foral de Bizkaia ha aprobado, hoy, una transferencia de 22,5 millones de euros a favor de Azpiegiturak, destinada a financiar la redacción del proyecto y la ejecución de las obras de construcción del futuro ecosistema de cuidados de Abadiño.
El futuro equipamiento contará con 125 plazas y articulará tres servicios diferenciados, pero complementarios: una residencia para personas mayores en situación de dependencia, con 60 plazas organizadas en unidades convivenciales; una residencia para personas con enfermedad mental grave, con 40 plazas estructuradas también en unidades convivenciales; y un centro de día para personas con discapacidad, con capacidad para 25 personas.
La transferencia aprobada incluye, además, el acondicionamiento de los accesos al equipamiento social por parte de Azpiegiturak. Esta actuación queda condicionada a que la Diputación Foral de Bizkaia haga efectiva la expropiación de los terrenos necesarios para dichos accesos.
“INTEGRAL, COMUNITARIA Y ADAPTADA”
El proyecto forma parte del compromiso de la diputación –y con el refuerzo de los servicios sociales en Durangaldea– para desarrollar “un modelo de cuidados más cercano, más diversificado y conectado con las necesidades reales de las personas y del territorio”, han señalado en un comunicado desde el área de Acción Social de la institución foral. “No se trata únicamente de construir un nuevo equipamiento, sino de avanzar hacia una forma de cuidar más integral, más comunitaria y adaptada a las distintas situaciones vitales”, han añadido.
El enfoque comunitario se está construyendo, además, desde el inicio, a través de un proceso de colaboración interinstitucional y participación social. En este proceso están participando la ciudadanía, así como los agentes sociales, el movimiento feminista, las personas cuidadoras y en situación de dependencia, las asociaciones, el tercer sector y los representantes políticos. Se ha puesto en marcha a primeros de año y tiene como objetivo integrar el futuro recurso y a las personas que vivirán en él en la vida del municipio, aprovechando la oportunidad que ofrece un complejo residencial abierto a la comunidad.
Tras la presentación del proceso en marzo, se activaron distintos grupos de trabajo que han permitido avanzar en una primera lectura compartida del municipio y de la situación de los cuidados de larga duración. En este momento, ya se ha realizado un mapeo del entorno y se ha elaborado un análisis DAFO sobre la integración del futuro recurso en la comunidad, identificando debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades para orientar su desarrollo desde una mirada colectiva.
