Michel Poulain protagoniza una nueva edición de ‘Conversaciones en Salamanca’ para reflexionar sobre las claves de la longevidad
El Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), promovido por la Fundación General de la Universidad de Salamanca, presenta una nueva edición de ‘Conversaciones en Salamanca: comprendiendo la longevidad’, protagonizada en esta ocasión por el demógrafo belga Michel Poulain, una de las figuras internacionales más reconocidas en el estudio de la longevidad y cocreador del concepto de Zonas Azules.
En esta nueva entrega, Poulain conversa con el periodista y escritor Jesús Ruiz Mantilla en una entrevista que pone el foco en una de las grandes preguntas de nuestro tiempo: qué hace posible una vida más larga, pero también más plena, saludable y conectada con los demás.
A lo largo del diálogo, el investigador repasa el origen de las Zonas Azules, desmonta algunos tópicos sobre el envejecimiento y subraya que la longevidad no debe entenderse solo como una cuestión biológica, sino también social, cultural y comunitaria.
El encuentro se enmarca en el ciclo ‘Conversaciones en Salamanca: comprendiendo la longevidad’, una iniciativa impulsada por CENIE para acercar al público algunas de las voces más relevantes del pensamiento, la ciencia y la investigación en torno a la nueva realidad demográfica.
En esta ocasión, la conversación gira en torno a la idea de que vivir más no depende únicamente de la genética o de los avances médicos, sino también de los hábitos cotidianos, del entorno y de la fortaleza de los vínculos sociales. En este sentido, el investigador plantea una visión de la longevidad alejada del alarmismo y centrada en las condiciones que permiten vivir mejor.
Durante la entrevista, Poulain recuerda cómo surgió a comienzos de los años 2000 el concepto de Zonas Azules, a partir de sus investigaciones en Cerdeña sobre comunidades con una presencia excepcional de personas centenarias. Aquel hallazgo, que más tarde se ampliaría a otros territorios como Okinawa o Nicoya, abrió una nueva manera de mirar el envejecimiento.
A lo largo de la conversación con Ruiz Mantilla, Poulain insiste en que las enseñanzas de las Zonas Azules no deben interpretarse como fórmulas mágicas, sino como orientaciones valiosas para repensar nuestras formas de vida.
Entre los factores que aparecen de forma recurrente en estas comunidades destacan una alimentación basada en productos locales y estacionales, el movimiento cotidiano, la reducción del estrés, el papel de la familia, la conexión con la naturaleza y la necesidad de mantener un propósito vital.
LA COMUNIDAD, EL GRAN FACTOR DE LA LONGEVIDAD
Uno de los mensajes más claros es que la longevidad no puede entenderse desde una lógica puramente individual. «La comunidad es crucial», afirma Poulain, que subraya además que “el concepto de Blue Zone no es un concepto individual, es un concepto a nivel comunitario”.
Para el demógrafo, las sociedades longevas no se explican solo por decisiones personales, sino por entornos donde existen apoyo mutuo, pertenencia, cuidado y relaciones sólidas entre generaciones. En este sentido, pone en valor el peso de la familia y de la red social próxima en las comunidades más longevas del mundo.
Frente a modelos de vida marcados por el aislamiento o la aceleración permanente, Poulain reivindica la importancia de dedicar tiempo a los demás, reforzar la convivencia y construir comunidades capaces de sostener el bienestar. Ese planteamiento conecta de forma directa con la visión que impulsa CENIE: abordar la longevidad no como un problema, sino como una transformación histórica que exige nuevas respuestas colectivas.
VIVIR MÁS, PERO CON PROPÓSITO
La entrevista deja también una reflexión de fondo sobre el sentido de la vida y sobre cómo envejecemos en las sociedades contemporáneas. Poulain defiende que, además de cuidar el cuerpo, es fundamental conservar una razón para levantarse cada mañana. “Tener un propósito de vida es tener algo que hacer cuando te levantas por la mañana”, explica en uno de los momentos centrales del diálogo.
Esa idea enlaza con conceptos como el ikigai japonés o la pura vida costarricense, presentes también en la conversación como ejemplos de filosofías vitales que ayudan a dar sentido al paso del tiempo.
Otro de los aspectos más valiosos de esta conversación es su capacidad para traer al presente y al contexto urbano algunas de las lecciones aprendidas en las Zonas Azules. En este punto, el investigador advierte también sobre algunas de las tensiones propias de las sociedades contemporáneas. “El punto clave en nuestra sociedad es el estrés”, señala.
Su reflexión enlaza así con una de las grandes líneas de trabajo de CENIE: promover una comprensión de la longevidad que incorpore el bienestar, la participación social, la prevención y la calidad de vida.
El demógrafo resume su visión en una frase sencilla y directa: “Si quieres vivir más tiempo, no olvides vivir”. Y añade otra formulación que condensa, quizá mejor que ninguna otra, el sentido último de su trabajo: “Vive y ama. Ese es, para mí, el principal secreto de la longevidad”.
Con esta nueva edición, CENIE refuerza su compromiso con la divulgación, la reflexión y el debate público en torno a uno de los grandes desafíos y oportunidades de nuestro tiempo: cómo construir sociedades capaces de convertir el aumento de la esperanza de vida en una oportunidad real de bienestar compartido.
