Sanidad pone en marcha una campaña para la prevención de accidentes en las personas mayores
La Consejería busca con la campaña 'Entornos seguros: prevención de accidentes de las personas de edad en el hogar', difundir consejos, recomendaciones y documentos de apoyo para mayores y familiares
La Consejería de Sanidad ha puesto en marcha un plan de difusión de consejos y recomendaciones para la prevención de accidentes de personas mayores, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de las Personas Mayores. La campaña 'Entornos seguros: prevención de accidentes de las personas de edad en el hogar', que alcanza la difusión de mensajes preventivos, consejos en la página web www.madrid.org y documentos de apoyo a los mayores y sus familias desde los centros de salud. Además, se han organizado una serie de conferencias con los ayuntamientos de la región, con la participación de las personas mayores.
El director general de Atención Primaria, Antonio Alemany, destacó que 'el riesgo de padecer accidentes se acentúa en los mayores. Muchos además, pueden presentar un riesgo adicional por déficits visuales, auditivos, alteraciones del equilibrio, alteraciones de la marcha o enfermedades crónicas'.
Los profesionales de la Atención Primaria disponen desde este año del 'Decálogo de recomendaciones para la prevención de accidentes en personas mayores', que incluye las instrucciones de protección más elementales para el paciente como por la persona cuidadora en su caso. Consiste en una serie de medidas sencillas que además de ayudar a prevenir los accidentes, contribuyen a mejorar en general nuestra salud y por tanto a disfrutar de la vida.
Un problema que aumenta con la edad
El Informe de Salud de la Comunidad de Madrid recoge que un 6,6% de las personas mayores de 65 años, y un 8,5% de los mayores de 75 ha sufrido en el último año algún tipo de accidente que ha requerido asistencia sanitaria o ha limitado su actividad normal. Y dos de cada tres accidentes ocurridos en mayores de 65 años se produjeron en el hogar.
Las caídas, son el motivo de lesión más frecuente en personas de edad avanzada y en mujeres, en torno a 1,4 veces más frecuente que en hombres. Una de cada dos personas mayores de 80 años se ha caído alguna vez y de ellas casi el 50 % están en riesgo de volver a hacerlo.
Recomendaciones
Los expertos de Salud Pública han elaborado una serie de recomendaciones dirigidas tanto al mayor como a sus cuidadores. En relación al cuerpo: realizar ejercicio según sus posibilidades y de forma habitual, como caminar, nadar, bailar, o moverse en casa; llevar una dieta equilibrada, manteniendo el peso y evitando en lo posible el sobrepeso y la excesiva delgadez. Una dieta rica en calcio y tomar el sol, aunque con moderación; evitar la automedicación. Algunos medicamentos pueden provocar mareos o bajada de tensión que propician las caídas. Revisar en la visita al médico los fármacos que se está tomando y si tienen efectos sobre el equilibrio o la marcha; mantener la vista y el oído controlados. Visitar al oftalmólogo y al otorrinolaringólogo cuando sea preciso y seguir sus indicaciones.
En cuanto a un hogar seguro, prestar especial atención a los movimientos de acostarse y levantarse (no hacerlo bruscamente). Igualmente con los movimientos de sentarse y levantarse; eliminar los obstáculos con los que se pueda tropezar. Colocar los muebles de la forma más adecuada a la situación actual, evitar las alfombras, iluminar adecuadamente las estancias y utilizar los pasamanos en las escaleras; en el baño procurar disponer de asideros y en el suelo de elementos antideslizantes para evitar los resbalones. En la cocina, mantener limpio el extractor de humos y cerradas las llaves de paso del gas cuando no se usen. Evitar cocinar con mangas anchas y ropa acrílica.
Y por último, en relación con un paseo seguro, usar calzado con suela antideslizante, revisar mentalmente el recorrido, evitar las zonas de obras y recordar los desniveles en aceras. Utilizar el bastón si lo precisa; si se viaja en autobús utilizar los asideros y preveer la posibilidad de movimientos bruscos, prestar especial cuidado a los movimientos de subir y bajar; si se trae la compra u otros objetos, evitar la sobrecarga y procurar mantener un brazo libre para apoyarse o agarrarse.
El director general de Atención Primaria, Antonio Alemany, destacó que 'el riesgo de padecer accidentes se acentúa en los mayores. Muchos además, pueden presentar un riesgo adicional por déficits visuales, auditivos, alteraciones del equilibrio, alteraciones de la marcha o enfermedades crónicas'.
Los profesionales de la Atención Primaria disponen desde este año del 'Decálogo de recomendaciones para la prevención de accidentes en personas mayores', que incluye las instrucciones de protección más elementales para el paciente como por la persona cuidadora en su caso. Consiste en una serie de medidas sencillas que además de ayudar a prevenir los accidentes, contribuyen a mejorar en general nuestra salud y por tanto a disfrutar de la vida.
Un problema que aumenta con la edad
El Informe de Salud de la Comunidad de Madrid recoge que un 6,6% de las personas mayores de 65 años, y un 8,5% de los mayores de 75 ha sufrido en el último año algún tipo de accidente que ha requerido asistencia sanitaria o ha limitado su actividad normal. Y dos de cada tres accidentes ocurridos en mayores de 65 años se produjeron en el hogar.
Las caídas, son el motivo de lesión más frecuente en personas de edad avanzada y en mujeres, en torno a 1,4 veces más frecuente que en hombres. Una de cada dos personas mayores de 80 años se ha caído alguna vez y de ellas casi el 50 % están en riesgo de volver a hacerlo.
Recomendaciones
Los expertos de Salud Pública han elaborado una serie de recomendaciones dirigidas tanto al mayor como a sus cuidadores. En relación al cuerpo: realizar ejercicio según sus posibilidades y de forma habitual, como caminar, nadar, bailar, o moverse en casa; llevar una dieta equilibrada, manteniendo el peso y evitando en lo posible el sobrepeso y la excesiva delgadez. Una dieta rica en calcio y tomar el sol, aunque con moderación; evitar la automedicación. Algunos medicamentos pueden provocar mareos o bajada de tensión que propician las caídas. Revisar en la visita al médico los fármacos que se está tomando y si tienen efectos sobre el equilibrio o la marcha; mantener la vista y el oído controlados. Visitar al oftalmólogo y al otorrinolaringólogo cuando sea preciso y seguir sus indicaciones.
En cuanto a un hogar seguro, prestar especial atención a los movimientos de acostarse y levantarse (no hacerlo bruscamente). Igualmente con los movimientos de sentarse y levantarse; eliminar los obstáculos con los que se pueda tropezar. Colocar los muebles de la forma más adecuada a la situación actual, evitar las alfombras, iluminar adecuadamente las estancias y utilizar los pasamanos en las escaleras; en el baño procurar disponer de asideros y en el suelo de elementos antideslizantes para evitar los resbalones. En la cocina, mantener limpio el extractor de humos y cerradas las llaves de paso del gas cuando no se usen. Evitar cocinar con mangas anchas y ropa acrílica.
Y por último, en relación con un paseo seguro, usar calzado con suela antideslizante, revisar mentalmente el recorrido, evitar las zonas de obras y recordar los desniveles en aceras. Utilizar el bastón si lo precisa; si se viaja en autobús utilizar los asideros y preveer la posibilidad de movimientos bruscos, prestar especial cuidado a los movimientos de subir y bajar; si se trae la compra u otros objetos, evitar la sobrecarga y procurar mantener un brazo libre para apoyarse o agarrarse.
