Se inicia en Cantabria un prometedor estudio sobre el coronavirus basado en la transfusión de plasma
Se trata de un estudio en fase preliminar para paliar y reducir los efectos del virus que tiene una vertiente nacional en la que participan 33 hospitales
Cantabria inició, recientemente, un prometedor estudio frente a la Covid-19 basado en la transfusión de plasma procedente de pacientes ya curados y que cuentan con anticuerpos activos frente al virus (plasma hiperinmune). Así lo avanzó el vicepresidente del Gobierno regional, Pablo Zuloaga, durante su visita a las instalaciones del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria (BSTC) en el pabellón 13 del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
Se trata de un estudio en fase preliminar que está dando muy buenos resultados, explicó el vicepresidente, y en el que mediante la donación de plasma de personas que ya han superado la enfermedad se trata de paliar y reducir los efectos del coronavirus en otros pacientes infectados. La iniciativa, señaló, "sitúa de nuevo a Cantabria en la cabeza de la investigación contra el Covid”.
Acompañado por el consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, el vicepresidente regional hizo un llamamiento a la solidaridad de los ciudadanos para colaborar con normalidad en la donación de sangre, con el fin de garantizar los recursos necesarios para atender las necesidades asistenciales. Además, Zuloaga hizo extensible este llamamiento a la responsabilidad de la población para cumplir las normas y recomendaciones preventivas establecidas y que permitan a Cantabria acceder a la fase 2.
El consejero de Sanidad aclaró que este estudio tiene una vertiente nacional, en la que participan 33 hospitales, y una vertiente regional que se centra en la utilización del plasma hiperinmune en pacientes que han estado en la unidad de cuidados intensivos, que todavía permanecen en la UCI o que han tenido un grave compromiso respiratorio.
Por su parte, y según explicó el director del BSTC, el doctor José Luis Arroyo, el tratamiento se basa en la obtención de una donación de plasma de aproximadamente 600 mililitros de un paciente que haya superado la infección para transfundirlo a un paciente grave por coronavirus.
El efecto beneficioso de este tratamiento, precisó el doctor Iñigo Romón, otro de los coordinadores del estudio, se produce por la acción directa de los anticuerpos presentes en el plasma y que dan lugar a una inmunización pasiva.
