Fundación Edad&Vida organiza las Mesas de Diálogo sobre ‘Acompañamiento al final de la vida’
Además, la entidad lanzó una guía con orientaciones prácticas para saber qué hacer después del fallecimiento de un familiar
Una veintena de profesionales del ámbito sanitario y social toman decisiones relacionadas con las necesidades y la atención de las personas en su último año de vida, según afirmó este martes el doctor Carles Blay, responsable operativo del Programa de prevención y atención a la cronicidad y director adjunto de la Cátedra de Curas Paliativas de la Universidad de Vic.
Según Blay, que hizo estas declaraciones durante su intervención en las segundas Mesas de Diálogo sobre ‘Acompañamiento al final de la vida’ organizadas por la Fundación Edad&Vida y que se celebran estos días en el Palau Macaya de Barcelona, en el proceso de acompañamiento al final de la vida se ve involucrado un equipo multidisciplinar de profesionales “que debe estar muy bien coordinado y que, además, incluya en todo momento tanto al enfermo como a su familia”.
A lo largo de la jornada se sucedieron diferentes conferencias y mesas redondas en las que se analizó la importancia de “romper el tabú de la muerte para que la etapa del final de la vida entre a formar parte de la agenda pública”. En ellas, participaron destacados profesionales como Josep Maria Bosch, médico de familia del Equipo de Atención Primaria Encants y miembro del Grupo/Programa Comunicación y Salud de semFYC, y Francesc Torralba, catedrático de Ética de la Universitat Ramon Llull, entre otros muchos.
Durante su intervención, el doctor Bosch destacó la importancia de saber leer las emociones y la empatía como elementos primordiales para aprender y enseñar a los profesionales a comunicar al final de la vida. “Lo que más agradece la familia es que el profesional sea cercano y humano”, indicó.
Según Francesc Torralba, “la información juega un papel clave en la gestión de las emociones en esta etapa de la vida de una persona, así como cuidar los vínculos con sus allegados”. Además, Torralba añadió que “también hay que tener en cuenta su situación vital, el lugar donde se encuentra y su sistema de valores y creencias”.
La jornada de hoy, a la que asistieron más de 150 profesionales del sector, forma parte de un ciclo de conferencias que se lleva a cabo desde el lunes en la capital catalana y que finalizará mañana miércoles con otra sesión para el público en general. El objetivo de estas Mesas de Diálogo es tratar en profundidad la etapa final de la vida desde una perspectiva humana y científica, dado el creciente interés social por este tema.
Los participantes en el encuentro, que ha contado con el apoyo de DKV y la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación de Barcelona, Serveis Funeraris de Barcelona-Grupo Mémora y Obra Social "la Caixa", han tenido la oportunidad de analizar el rol de los diferentes profesionales involucrados en el proceso, de la familia y de la preparación de la misma persona para saber qué hacer ante una situación de estas características.
Guía de recomendaciones
La Fundación Edad&Vida, en el marco de este ciclo de conferencias, ha lanzado una guía con orientaciones prácticas para saber qué hacer tras la defunción de un familiar. Y es que, después del fallecimiento de una persona, se deben realizar trámites para disponer de un servicio funerario y gestiones administrativas para evitar dificultades posteriores, además de tener en cuenta aquellas necesidades emocionales que puedan surgir.
Entre los trámites administrativos, destacan la obtención del certificado de defunción, las comunicaciones con la compañía de seguros y la empresa funeraria, o el resto de gestiones documentales posteriores como la obtención del certificado de últimas voluntades, la declaración de herederos, la tramitación de la herencia, la confirmación de baja en la Seguridad Social o el cambio de titularidad de contratos que la persona fallecida tuviera a su cargo, entre otras cuestiones.
Además, después de la pérdida de un ser querido surgen una serie de necesidades emocionales que, muchas veces, necesitan ser tratadas por un profesional. El proceso de duelo puede desarrollarse de forma muy distinta dependiendo del tipo de muerte, de la relación con la persona fallecida y de la situación y las características de la persona afectada.
