Ascege abre el debate sobre la humanización del servicio residencial
La asociación celebró una jornada dirigida a los profesionales de la Geriatría en la que, entre otros temas, se analizó la atención que desde los centros asturianos se ofrece a los mayores
Con la humanización del servicio residencial como tema central, la Asociación de Centros Geriátricos del Principado de Asturias (Ascege) celebró su II Jornada de Atención Residencial, un encuentro dirigido a profesionales del campo de la Gerontología que trabajan en centros de atención a personas mayores dependientes y a enfermos de Alzheimer.
En la apertura de la jornada, Graciela Blanco, directora de Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA), destacó la labor de Ascege e informó sobre la apertura del centro polivalente de recursos del Naranco (Oviedo). Por su parte, Arsenio Alonso-Collada, presidente de la entidad, destacó que la asociación “está siendo bastante dinámica y esto también ayuda a fomentar las relaciones institucionales”. Ascege está integrada por 27 residencias que suman 2.250 plazas, 1.195 de ellas, concertadas.
“Desde nuestra integración en Círculo Empresarial de Atención a las Personas (Ceaps), reivindicamos unas medidas de mejora del sector que deben producirse a nivel nacional”, destacó Alonso-Collada.
INTERVENCIONES DESTACADAS
Destacó en la jornada la intervención del catedrático de Ciencias de la Conducta de la Universidad de Oviedo, José Antonio Flórez, que hizo referencia a la humanización en la atención a la persona mayor bajo una perspectiva personal. “Hay un desarrollo impresionante de la ciencia y la tecnología, pero el humanismo se nos está yendo de las manos, y ambos escenarios son perfectamente compatibles. Se puede hacer un cateterismo con la mayor precisión, pero el problema es la actitud, con componentes inconscientes que son determinantes para el trato con los demás”. El profesor hizo hincapié en la importancia de la empatía, la comprensión, la voluntad, la ternura, etcétera, como generadores de oxitocina, tanto para quienes lo dan como para los que lo reciben.
Por su parte, la enfermera Mamen Hernández, máster en Counselling y en Bioética y miembro del Departamento del Centro Humanización Los Camilos (Madrid), hizo un recorrido por el significado del término humanización, más allá de su definición en la RAE, adentrándose en la dimensión ética de la palabra. “Humanizar es llevar las cosas de cómo son a cómo deben de ser. No es hacer lo que pueda, sino lo que deba. Todo se resume en la dignidad que se merece cualquier ser humano”, aseguró Hernández.
“El respeto hacia los mayores, la mirada, no es tiempo, es calidad”, señaló Cinta Pascual, presidenta del Ceaps, directora general de L’Onada Serveis y presidenta de la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA). “Nuestra obligación es ir buscando herramientas que nos hagan ver cómo podemos atender mejor a estas personas (...) Hay que trabajar con la Administración para que cambien el sistema de servicios sociales, que es muy asistencialista”.
