La ciudad mexicana de Oaxaca acoge el Primer Congreso Iberoamericano sobre Discapacidad Intelectual
Bajo el lema 'El conocimiento, base para la inclusión de las personas con discapacidad', este encuentro reunió a más de 400 asistentes. La Escuela de familias y discapacidad de Fundación Mapfre también estuvo presente en este importante foro ahondando en el envejecimiento de estas personas como uno de los cambios significativos del colectivo
La Escuela de familias y discapacidad de Fundación MAPFRE participó recientemente en el Primer Congreso Iberoamericano sobre Discapacidad Intelectual, un encuentro celebrado en Oaxaca (México) que se prolongó durante tres jornadas. Con más de 400 participantes (personas con discapacidad, padres, madres y hermanos de personas con discapacidad, investigadores, docentes y profesionales), este Congreso tuvo como propósito promover los derechos humanos de las personas con discapacidad intelectual a través del conocimiento.
El Congreso fue inaugurado por Mané Sánchez Cámara de Cué, presidenta del Consejo Consultivo del Sistema DIF de Oaxaca. Por su parte, Gonzalo Berzosa, director de la Escuela de familias y discapacidad de Fundación Mapfre, resaltó el "honor" que significaba para su entidad colaborar en dicho Congreso por dos razones. Sobre este particular, señaló que "la primera porque coincide con los objetivos de mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad que tiene la Acción Social de Fundación Mapfre. Y en segundo lugar, porque el lema del congreso, 'El conocimiento, base para la inclusión de las personas con discapacidad', responde a los principios que guían la Escuela de familias y discapacidad".
En la ponencia inaugural, el profesor Miguel Ángel Verdugo, de la Universidad de Salamanca, habló de los retos que plantea la discapacidad intelectual a las personas, las familias y la escuela. Señaló que habrá "cambios importantes" en los modelos de prestación de servicios a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Así, señaló que "frente a servicios especiales, segregados de la sociedad y por tanto desiguales, se crearán modelos de pertenencia comunitaria que utilicen un paradigma de apoyos centrado en la persona".
Gonzalo Berzosa habló, a continuación, sobre la vida independiente como garantía de bienestar personal y de inclusión social. Recordó que "la vida independiente no se improvisa, sino que es fruto de un largo proceso de formación en hábitos de vida saludable, en habilidades sociales, en destrezas comunicativas y en conductas pro-activas que animen a participar en la vida comunitaria".
Por su parte, José Carlos Bermejo, provincial de los Hermanos Camilos, reflexionó sobre bioética y humanización en el ámbito de la discapacidad intelectual. Afirmó que el problema ético fundamental radica en "la humanización de la atención que se ofrece a las personas frágiles, dependientes y enfermas. Humanizar tiene su fundamento en la dignidad intrínseca de todo ser humano, por encima de cómo despliega las potencias teóricas de la condición humana. Humanizar tiene implicaciones de justicia, políticas, económicas, de estrategias de protección de la salud y la dependencia, de modos de atender holísticos en la fragilidad y en el abordaje de situaciones de conflictos de valores", puntualizó.
Segunda jornada
En la segunda jornada del Congreso, doctora Blanca Estela Zardel abordó "la inclusión de la diversidad en México". Presentó la discapacidad intelectual como una construcción o producción conceptual derivada de determinadas coordenadas históricas. Así, Zardel apuntó que "surge de una exterioridad y no de una interioridad física o mental de y en los sujetos. No es una entidad, ni una condición natural e inherente a lo humano, ni ha estado presente como discapacidad intelectual a lo largo de la historia". Ante esta afirmación, Blanca Estela Zardel apuntó que "nuevas formas de relaciones y de vida social van gestando prácticas que expresan modalidades heterogéneas que dan pie a otra visibilidad de estar en el mundo, en donde las personas con discapacidad intelectual podrán posicionarse en un lugar diferente al que se les ha venido asignando".
Por videoconferencia desde España expuso su ponencia la doctora María Antonia Casanova, quien reflexionó sobre las personas con discapacidad intelectual y la escuela inclusiva. Tras explicar las diferencias entre los modelos de segregación, integración e inclusión, recordó que para "convivir juntos hay que educarse juntos".
Por otro lado, las doctoras Clara Meza y María del Carmen Sánchez desarrollaron el tema de la intervención temprana, un derecho que asiste a todos los niños en riesgo y con discapacidad intelectual y sus familias, según establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Jornada de clausura
El tercer día se abrió con la ponencia del Silvio Marinelli, Padre Camilo, sobre la vida espiritual de las personas con discapacidad intelectual. Defendió la idea de que la espiritualidad es una dimensión humana que va más allá de la religiosidad y recordó que las personas con discapacidad pueden ser maestras en el arte de vivir.
A continuación, Gonzalo Berzosa reflexionó sobre el envejecimiento de las personas con discapacidad intelectual como uno de los cambios significativos de este colectivo. Relacionó el aumento de su esperanza con los avances en la salud, en su incorporación a la educación y al mundo laboral y sobre todo, a los nuevos modelos de vida independiente que desarrollan. Planteó que saber adaptarse a los cambios es garantía de bienestar personal, pero tiene que ir acompañada de modelos alternativos de vida que respondan a las demandas que el envejecimiento conlleva en sus variables físicas, psíquicas y sociales. Esto exige preparar programas que respondan a las necesidades de la edad adulta, para que el envejecimiento no suponga una disminución de la vida independiente ya conquistada.
La ponencia de clausura, impartida por el profesor Miguel Ángel Verdugo, versó sobre la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual que es parte integral del cambio de paradigma que se está dando en la comprensión de la discapacidad, junto con el desarrollo de un modelo ecológico de la discapacidad y la provisión de apoyos individualizados. El concepto de calidad de vida sirve como marco de referencia para redefinir las prácticas de los profesionales y la gestión del rol de las organizaciones que proporcionan servicios y apoyos a las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo.
Programa en paralelo
Junto a las ponencias, se presentaron diversas experiencias sobre la integración laboral de las personas con discapacidad (Óscar Egea), las tecnologías de la información y la comunicación como factores de inclusión social (Antonio Jiménez), el modelo educativo de la casa hogar “Acéptame como soy” (María Josefina Andrade), la Escuela de Familias y Discapacidad de Fundación Mapfre (Martha Quezada), y Federación y Trabajo en Red (Rebeca Zavala y Antonio Jiménez).
También se desarrollaron talleres, en los que se reflexionó sobre el diseño y desarrollo de estrategias para trabajar actitudes en el ámbito educativo (Miguel Ángel Verdugo), pautas para un modelo de atención inclusivo y humanizador (José Carlos Bermejo), el reto de la inclusión laboral (Óscar Egea), modelo de alojamientos alternativos al hogar familiar (Óscar Egea y Miguel Ángel Millán), planificación educativa centrada en la persona con discapacidad intelectual (Clara Meza) y programas de intervención con familias (Gonzalo Berzosa).
El Congreso finalizó con un simposio sobre el futuro de las personas con discapacidad en Iberoamérica, retos y expectativas, en el que participaron expertos de México (Blanca Estela Zardel y Rebeca Zavala), Cuba (Miguel Zaldívar) y España (Gonzalo Berzosa y Óscar Egea).
El acto de clausura del Primer Congreso Iberoamericano de Discapacidad Intelectual fue presidido por la maestra María Josefina Andrade, acompañada en la mesa presidencial por Gonzalo Berzosa, José Carlos Bermejo, Julio Flores Téllez, en representación de la Dirección General del DIF de Oaxaca y Silvio Marinelli.
El Congreso fue inaugurado por Mané Sánchez Cámara de Cué, presidenta del Consejo Consultivo del Sistema DIF de Oaxaca. Por su parte, Gonzalo Berzosa, director de la Escuela de familias y discapacidad de Fundación Mapfre, resaltó el "honor" que significaba para su entidad colaborar en dicho Congreso por dos razones. Sobre este particular, señaló que "la primera porque coincide con los objetivos de mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad que tiene la Acción Social de Fundación Mapfre. Y en segundo lugar, porque el lema del congreso, 'El conocimiento, base para la inclusión de las personas con discapacidad', responde a los principios que guían la Escuela de familias y discapacidad".
En la ponencia inaugural, el profesor Miguel Ángel Verdugo, de la Universidad de Salamanca, habló de los retos que plantea la discapacidad intelectual a las personas, las familias y la escuela. Señaló que habrá "cambios importantes" en los modelos de prestación de servicios a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Así, señaló que "frente a servicios especiales, segregados de la sociedad y por tanto desiguales, se crearán modelos de pertenencia comunitaria que utilicen un paradigma de apoyos centrado en la persona".
Gonzalo Berzosa habló, a continuación, sobre la vida independiente como garantía de bienestar personal y de inclusión social. Recordó que "la vida independiente no se improvisa, sino que es fruto de un largo proceso de formación en hábitos de vida saludable, en habilidades sociales, en destrezas comunicativas y en conductas pro-activas que animen a participar en la vida comunitaria".
Por su parte, José Carlos Bermejo, provincial de los Hermanos Camilos, reflexionó sobre bioética y humanización en el ámbito de la discapacidad intelectual. Afirmó que el problema ético fundamental radica en "la humanización de la atención que se ofrece a las personas frágiles, dependientes y enfermas. Humanizar tiene su fundamento en la dignidad intrínseca de todo ser humano, por encima de cómo despliega las potencias teóricas de la condición humana. Humanizar tiene implicaciones de justicia, políticas, económicas, de estrategias de protección de la salud y la dependencia, de modos de atender holísticos en la fragilidad y en el abordaje de situaciones de conflictos de valores", puntualizó.
Segunda jornada
En la segunda jornada del Congreso, doctora Blanca Estela Zardel abordó "la inclusión de la diversidad en México". Presentó la discapacidad intelectual como una construcción o producción conceptual derivada de determinadas coordenadas históricas. Así, Zardel apuntó que "surge de una exterioridad y no de una interioridad física o mental de y en los sujetos. No es una entidad, ni una condición natural e inherente a lo humano, ni ha estado presente como discapacidad intelectual a lo largo de la historia". Ante esta afirmación, Blanca Estela Zardel apuntó que "nuevas formas de relaciones y de vida social van gestando prácticas que expresan modalidades heterogéneas que dan pie a otra visibilidad de estar en el mundo, en donde las personas con discapacidad intelectual podrán posicionarse en un lugar diferente al que se les ha venido asignando".
Por videoconferencia desde España expuso su ponencia la doctora María Antonia Casanova, quien reflexionó sobre las personas con discapacidad intelectual y la escuela inclusiva. Tras explicar las diferencias entre los modelos de segregación, integración e inclusión, recordó que para "convivir juntos hay que educarse juntos".
Por otro lado, las doctoras Clara Meza y María del Carmen Sánchez desarrollaron el tema de la intervención temprana, un derecho que asiste a todos los niños en riesgo y con discapacidad intelectual y sus familias, según establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Jornada de clausura
El tercer día se abrió con la ponencia del Silvio Marinelli, Padre Camilo, sobre la vida espiritual de las personas con discapacidad intelectual. Defendió la idea de que la espiritualidad es una dimensión humana que va más allá de la religiosidad y recordó que las personas con discapacidad pueden ser maestras en el arte de vivir.
A continuación, Gonzalo Berzosa reflexionó sobre el envejecimiento de las personas con discapacidad intelectual como uno de los cambios significativos de este colectivo. Relacionó el aumento de su esperanza con los avances en la salud, en su incorporación a la educación y al mundo laboral y sobre todo, a los nuevos modelos de vida independiente que desarrollan. Planteó que saber adaptarse a los cambios es garantía de bienestar personal, pero tiene que ir acompañada de modelos alternativos de vida que respondan a las demandas que el envejecimiento conlleva en sus variables físicas, psíquicas y sociales. Esto exige preparar programas que respondan a las necesidades de la edad adulta, para que el envejecimiento no suponga una disminución de la vida independiente ya conquistada.
La ponencia de clausura, impartida por el profesor Miguel Ángel Verdugo, versó sobre la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual que es parte integral del cambio de paradigma que se está dando en la comprensión de la discapacidad, junto con el desarrollo de un modelo ecológico de la discapacidad y la provisión de apoyos individualizados. El concepto de calidad de vida sirve como marco de referencia para redefinir las prácticas de los profesionales y la gestión del rol de las organizaciones que proporcionan servicios y apoyos a las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo.
Programa en paralelo
Junto a las ponencias, se presentaron diversas experiencias sobre la integración laboral de las personas con discapacidad (Óscar Egea), las tecnologías de la información y la comunicación como factores de inclusión social (Antonio Jiménez), el modelo educativo de la casa hogar “Acéptame como soy” (María Josefina Andrade), la Escuela de Familias y Discapacidad de Fundación Mapfre (Martha Quezada), y Federación y Trabajo en Red (Rebeca Zavala y Antonio Jiménez).
También se desarrollaron talleres, en los que se reflexionó sobre el diseño y desarrollo de estrategias para trabajar actitudes en el ámbito educativo (Miguel Ángel Verdugo), pautas para un modelo de atención inclusivo y humanizador (José Carlos Bermejo), el reto de la inclusión laboral (Óscar Egea), modelo de alojamientos alternativos al hogar familiar (Óscar Egea y Miguel Ángel Millán), planificación educativa centrada en la persona con discapacidad intelectual (Clara Meza) y programas de intervención con familias (Gonzalo Berzosa).
El Congreso finalizó con un simposio sobre el futuro de las personas con discapacidad en Iberoamérica, retos y expectativas, en el que participaron expertos de México (Blanca Estela Zardel y Rebeca Zavala), Cuba (Miguel Zaldívar) y España (Gonzalo Berzosa y Óscar Egea).
El acto de clausura del Primer Congreso Iberoamericano de Discapacidad Intelectual fue presidido por la maestra María Josefina Andrade, acompañada en la mesa presidencial por Gonzalo Berzosa, José Carlos Bermejo, Julio Flores Téllez, en representación de la Dirección General del DIF de Oaxaca y Silvio Marinelli.
