Europa renueva su compromiso con los derechos sociales ante el aumento del coste de vida y los cambios tecnológicos
La Comisión Europea adoptó, este verano, una nueva Comunicación sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales, en la que reafirma su función como marco para reforzar el escudo social de la UE y establece prioridades para afrontar las transformaciones en curso. El documento evalúa los avances realizados y plantea nuevas actuaciones para garantizar unas condiciones de vida y de trabajo más equitativas.
La Comunicación identifica tres ámbitos que requieren una atención urgente y adicional: abordar la asequibilidad y el coste de la vida; aprovechar la inteligencia artificial (IA) para el futuro del trabajo y la prosperidad compartida; y reducir las desigualdades y ampliar la equidad y la igualdad de oportunidades. Estos ámbitos son complementarios a las iniciativas en curso de la Comisión en materia de empleo, capacidades, movilidad y reducción de la pobreza.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que el modelo social europeo constituye uno de los principales activos de la Unión. “Es uno de nuestros mayores puntos fuertes. A medida que los cambios tecnológicos transforman nuestra vida cotidiana y el aumento de los costes ejerce presión sobre los hogares de toda la Unión, nos mantenemos firmes en nuestro compromiso con la equidad, las oportunidades y la solidaridad”, subrayó. Von der Leyen añadió que el Pilar Europeo de Derechos Sociales actúa como “nuestra brújula” para avanzar hacia “una Europa social más fuerte que proteja, empodere y apoye a nuestros ciudadanos”.
COSTE DE LA VIDA Y ACCESO A SERVICIOS SOCIALES
El primer ámbito señalado por la Comisión se refiere a la asequibilidad y el coste de la vida. El documento recoge que muchos hogares continúan afrontando costes elevados relacionados con la vivienda, la energía, los servicios y los bienes de primera necesidad. Ante esta situación, la Comisión señala que seguirá apoyando medidas destinadas a reducir el riesgo de pobreza y reforzar el acceso a los servicios esenciales. También destaca la evolución de los salarios mínimos desde la adopción de la correspondiente Directiva europea, que han aumentado de forma significativa en el conjunto de la UE, según los datos que recogerá el próximo informe de seguimiento.
La Comisión sitúa asimismo el empleo de calidad entre las respuestas a las dificultades económicas. El documento señala que el mercado laboral continúa sin aprovechar una parte importante del potencial de talento existente y plantea facilitar la transición de la inactividad al empleo de las personas que encuentran importantes obstáculos para incorporarse al mercado laboral.
En este contexto, la Comisión ha puesto en marcha una primera fase de consulta con los interlocutores sociales europeos sobre la posible orientación de una acción de la UE destinada a la activación laboral de estas personas. La consulta abordará cuestiones relacionadas con la pobreza, la exclusión, la inclusión laboral y la competitividad, respetando el principio de subsidiariedad.
LA IA Y EL FUTURO DEL EMPLEO
La segunda prioridad se centra en el impacto de la inteligencia artificial sobre los mercados laborales. La Comisión señala que el rápido desarrollo y adopción de estas tecnologías está transformando el empleo y ofrece oportunidades en ámbitos como la innovación, la productividad, el aprendizaje y el crecimiento. Al mismo tiempo, plantea cuestiones relacionadas con el futuro del empleo, la educación, las capacidades, la inclusión social y los servicios públicos. La Comunicación señala la necesidad de preparar a ciudadanos, trabajadores y empresas para estos cambios y de garantizar que puedan beneficiarse del potencial de la IA.
Como parte de esta estrategia, la Comisión Europea creará un nuevo grupo de alto nivel sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral.
REDUCIR LAS DESIGUALDADES
El tercer ámbito prioritario es la reducción de las desigualdades y el refuerzo de la igualdad de oportunidades. La Comisión afirma que persisten desigualdades en distintos ámbitos de la vida y señala que estas afectan a la cohesión social y territorial, así como a la sostenibilidad de la UE, su capacidad de innovación y competitividad y el tejido demográfico.
Entre las medidas previstas figura el apoyo a las pequeñas y medianas empresas para aplicar la Directiva sobre transparencia retributiva. La Comisión también anuncia una próxima iniciativa sobre el derecho de permanencia y una nueva Estrategia de la UE para la Juventud posterior a 2027.
Además, a finales de este año, la Comisión presentará una Ley de Empleo de Calidad, en línea con la hoja de ruta para el empleo de calidad. Estudiará también nuevos indicadores para medir la calidad del empleo en toda la UE, que complementarían los objetivos establecidos para 2030 en materia de empleo, capacidades y reducción de la pobreza.
GUIADOS POR 20 PRINCIPIOS SOCIALES
El Pilar Europeo de Derechos Sociales fue adoptado en 2017 y establece 20 principios destinados a garantizar condiciones de trabajo justas, protección social e igualdad de oportunidades. Desde entonces, ha servido de guía para distintas políticas de la UE, entre ellas la Garantía Infantil Europea y la Directiva sobre unos salarios mínimos adecuados.
En la Cumbre Social de Oporto de 2021, los dirigentes, las instituciones y los interlocutores sociales de la Unión acordaron situar las cuestiones sociales en el centro de las políticas europeas y establecieron tres objetivos sociales para 2030 relacionados con el empleo, la formación y la reducción de la pobreza.
La nueva Comunicación de la Comisión parte de este marco y establece las prioridades para reforzar la aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales ante los cambios que afectan a los ciudadanos y al mercado laboral de la Unión.
