Cerca de la mitad de las personas mayores en el mundo no reciben ninguna pensión
Según un informe de la OIT, el 48% de las personas en edad de jubilación no perciben ninguna prestación, y para gran parte de las que sí lo hacen esta es insuficiente
Alrededor de la mitad (48%) de todas las personas en el mundo que superan la edad de jubilación no perciben una pensión, y para muchos de los que la perciben (52%) la cobertura no es adecuada, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Como consecuencia, la mayoría de las mujeres y hombres de edad del mundo no tienen una seguridad en el ingreso, carecen de derecho a jubilación y deben seguir trabajando el mayor tiempo posible, con frecuencia mal remuneradas y en condiciones precarias.
El informe de la OIT, titulado 'Social Protection for older persons: Key policy trends and statistics' ('Protección social para las personas mayores: Principales tendencias políticas y estadísticas'), señala que en los últimos años muchos países de ingresos medios y bajos han expandido rápidamente la cobertura de las pensiones gracias a una combinación de pensiones sociales financiadas por los impuestos, contributivas y no contributivas.
El informe analiza los sistemas de pensiones de 178 países. Constata que más de 45 países han alcanzado un 90% de cobertura de las pensiones, y 20 países en desarrollo han logrado una cobertura universal de las pensiones o casi.
'Muchos países en desarrollo están expandiendo sus sistemas de pensiones, una tendencia muy positiva', declaró Isabel Ortiz, directora del Departamento de Seguridad Social de la OIT. 'Pero es tan importante expandirlos como garantizar prestaciones de pensiones adecuadas. Las mujeres y los hombres mayores tienen el derecho a jubilarse con dignidad, sin caer en la pobreza. Este es un problema a escala mundial'.
Países como China, Lesotho, Tailandia y Timor Leste lograron en una década incrementos extraordinarios en la cobertura de pensiones, variando desde el 25% a más del 70% de la población. Las pensiones financiadas con impuestos desempeñan un papel importante en la expansión de la cobertura de pensiones, ya que permiten garantizar un nivel básico de protección para aquellos que no perciben una pensión contributiva.
Los efectos de la austeridad
Según el informe, las políticas de consolidación fiscal adoptadas a partir de 2010 dieron lugar a una reducción de la protección social para las personas de edad. Las medidas de ajuste incluyeron recortes presupuestarios en los servicios de salud y otros servicios sociales, además de reformas como el aumento de la edad de jubilación, la reducción de las prestaciones y el incremento de las tasas de cotización.
'Estos ajustes están comprometiendo la idoneidad de los sistemas de pensión y de protección social, y disminuyendo su capacidad de prevención de la pobreza en la edad avanzada', señaló Ortiz.
'Las repercusiones a largo plazo de las medidas de consolidación fiscal tardan en manifestarse. La disminución de los niveles de ingresos de los hogares está dando lugar a un menor consumo doméstico y ralentizando la recuperación económica. Es alarmante que, en al menos 14 países, los futuros jubilados percibirán pensiones más bajas en 2050', agregó.
La protección social como una estrategia de crecimiento
Ortiz explicó que el impacto positivo de la protección social tanto en el desarrollo económico como en el social, por ejemplo al estimular el gasto de los consumidores y favorecer un crecimiento económico más inclusivo, ha colocado la protección social en el primer plano de la agenda de desarrollo post 2015. Muchos países de medios ingresos están ampliando la protección social como parte de sus estrategias dirigidas a impulsar el crecimiento económico. 'China, por ejemplo, ha logrado una cobertura casi universal de las pensiones y un aumento de los salarios', indicó Ortiz.
Algunos países como Argentina, Bolivia, Chile, Hungría, Kazajistán y Polonia están revirtiendo la privatización de los sistemas de pensiones que llevaron a cabo en los años 1980 y 1990 porque eran demasiado caros y no ampliaban la cobertura de las pensiones. La renacionalización total o parcial de estos sistemas tiene por objetivo reducir los costos fiscales, mejorar la cobertura de las pensiones y la seguridad de ingreso de las personas en la edad avanzada.
'Los sistemas de protección social que cuentan con suelos de protección social sólidos son esenciales para la recuperación económica, el desarrollo inclusivo y la justicia social, y por lo tanto deberían ser parte integral de la agenda de desarrollo post 2015', afirmó Ortiz. “La seguridad de ingresos en la edad avanzada debe ser suficiente para garantizar los derechos y la dignidad de las mujeres y los hombres mayores. Además, es rentable en términos económicos'.
La OIT promueve políticas y proporciona asistencia a sus Estados miembros para contribuir con la extensión de niveles de protección social adecuados para todos los miembros de la sociedad, incluso las personas mayores.
La Recomendación de la OIT sobre los suelos de protección social, 2012 (núm. 202), que hace un lllamamiento a favor de la extensión de la cobertura de la protección social, según los principios de la cobertura universal, la no discriminación y la igualdad de género, ha sido adoptada por 185 países y posteriormente respaldada por los líderes del G20 y por Naciones Unidas.
Como consecuencia, la mayoría de las mujeres y hombres de edad del mundo no tienen una seguridad en el ingreso, carecen de derecho a jubilación y deben seguir trabajando el mayor tiempo posible, con frecuencia mal remuneradas y en condiciones precarias.
El informe de la OIT, titulado 'Social Protection for older persons: Key policy trends and statistics' ('Protección social para las personas mayores: Principales tendencias políticas y estadísticas'), señala que en los últimos años muchos países de ingresos medios y bajos han expandido rápidamente la cobertura de las pensiones gracias a una combinación de pensiones sociales financiadas por los impuestos, contributivas y no contributivas.
El informe analiza los sistemas de pensiones de 178 países. Constata que más de 45 países han alcanzado un 90% de cobertura de las pensiones, y 20 países en desarrollo han logrado una cobertura universal de las pensiones o casi.
'Muchos países en desarrollo están expandiendo sus sistemas de pensiones, una tendencia muy positiva', declaró Isabel Ortiz, directora del Departamento de Seguridad Social de la OIT. 'Pero es tan importante expandirlos como garantizar prestaciones de pensiones adecuadas. Las mujeres y los hombres mayores tienen el derecho a jubilarse con dignidad, sin caer en la pobreza. Este es un problema a escala mundial'.
Países como China, Lesotho, Tailandia y Timor Leste lograron en una década incrementos extraordinarios en la cobertura de pensiones, variando desde el 25% a más del 70% de la población. Las pensiones financiadas con impuestos desempeñan un papel importante en la expansión de la cobertura de pensiones, ya que permiten garantizar un nivel básico de protección para aquellos que no perciben una pensión contributiva.
Los efectos de la austeridad
Según el informe, las políticas de consolidación fiscal adoptadas a partir de 2010 dieron lugar a una reducción de la protección social para las personas de edad. Las medidas de ajuste incluyeron recortes presupuestarios en los servicios de salud y otros servicios sociales, además de reformas como el aumento de la edad de jubilación, la reducción de las prestaciones y el incremento de las tasas de cotización.
'Estos ajustes están comprometiendo la idoneidad de los sistemas de pensión y de protección social, y disminuyendo su capacidad de prevención de la pobreza en la edad avanzada', señaló Ortiz.
'Las repercusiones a largo plazo de las medidas de consolidación fiscal tardan en manifestarse. La disminución de los niveles de ingresos de los hogares está dando lugar a un menor consumo doméstico y ralentizando la recuperación económica. Es alarmante que, en al menos 14 países, los futuros jubilados percibirán pensiones más bajas en 2050', agregó.
La protección social como una estrategia de crecimiento
Ortiz explicó que el impacto positivo de la protección social tanto en el desarrollo económico como en el social, por ejemplo al estimular el gasto de los consumidores y favorecer un crecimiento económico más inclusivo, ha colocado la protección social en el primer plano de la agenda de desarrollo post 2015. Muchos países de medios ingresos están ampliando la protección social como parte de sus estrategias dirigidas a impulsar el crecimiento económico. 'China, por ejemplo, ha logrado una cobertura casi universal de las pensiones y un aumento de los salarios', indicó Ortiz.
Algunos países como Argentina, Bolivia, Chile, Hungría, Kazajistán y Polonia están revirtiendo la privatización de los sistemas de pensiones que llevaron a cabo en los años 1980 y 1990 porque eran demasiado caros y no ampliaban la cobertura de las pensiones. La renacionalización total o parcial de estos sistemas tiene por objetivo reducir los costos fiscales, mejorar la cobertura de las pensiones y la seguridad de ingreso de las personas en la edad avanzada.
'Los sistemas de protección social que cuentan con suelos de protección social sólidos son esenciales para la recuperación económica, el desarrollo inclusivo y la justicia social, y por lo tanto deberían ser parte integral de la agenda de desarrollo post 2015', afirmó Ortiz. “La seguridad de ingresos en la edad avanzada debe ser suficiente para garantizar los derechos y la dignidad de las mujeres y los hombres mayores. Además, es rentable en términos económicos'.
La OIT promueve políticas y proporciona asistencia a sus Estados miembros para contribuir con la extensión de niveles de protección social adecuados para todos los miembros de la sociedad, incluso las personas mayores.
La Recomendación de la OIT sobre los suelos de protección social, 2012 (núm. 202), que hace un lllamamiento a favor de la extensión de la cobertura de la protección social, según los principios de la cobertura universal, la no discriminación y la igualdad de género, ha sido adoptada por 185 países y posteriormente respaldada por los líderes del G20 y por Naciones Unidas.
