El área de Envejecimiento de Biocaps se refuerza con dos nuevos investigadores senior
Roman A. Kireev y César Veiga se incorporan al Instituto Biomédica de Vigo para contribuir al avance de la investigación en problemas del corazón en las personas mayores e imagen cardíaca
El área de Envejecimiento y Enfermedades Cardiovasculares del proyecto Biocaps se refuerza con la incorporación de dos nuevos investigadores senior, César Veiga y Roman A. Kireev. Su integración en el Instituto de Investigación Biomédica de Vigo (IBIV) eleva a 40 el número de científicos adscritos a esta área del Programa de Apoyo a las Capacidades Biomédicas.
Roman A. Kireev es biólogo especializado en bioquímica. Tras obtener su licenciatura en la Universidad Estatal de Saratov, en Rusia, completó su doctorado en fisiología y patofisiología en la misma institución en 2001. Tras ejercer como docente e investigador en esta universidad rusa, realizó una estancia posdoctoral en el Instituto General de Patología y Patofisiología de la Academia Rusa de Ciencia Médica y fue investigador asociado en el Laboratorio de Endocrinología Experimental de la Universidad Complutense de Madrid. Entre otros reconocimientos, fue merecedor de la beca International Training Fellowship otorgada a nivel mundial cada año a dos jóvenes científicos por la Fundación de Investigación Nutricia.
Su trabajo en BIOCAPS se centrará en los problemas cardiovasculares más frecuentes en las personas mayores, como los ataques cardíacos, el ictus o la estenosis aórtica (estrechamiento anormal del orificio de la válvula aórtica del corazón). “Investigaré los genes implicados en los procesos de envejecimiento y las dolencias cardíacas”, explica Kireev.
Además, desarrollará líneas de investigación en el ámbito de la nutrición, analizando el papel de determinadas vitaminas, como el ácido fólico, en la prevención de problemas cardiovasculares. “Las deficiencias en este tipo de nutrientes son frecuentes entre las personas mayores y pueden provocar que algunos genes ‘necesarios’ no se expresen o que otros ‘malos’ aumenten su expresión, lo que deriva en enfermedades del corazón y el aumento de la mortalidad”, asegura.
Uno de los principales objetivos científicos de Kireev es realizar estudios a nivel celular que tengan continuidad trasladándose a nivel de todo el organismo humano. “Podemos ver las reacciones de las células ante determinados tratamientos o deficiencias nutricionales y es importante que eso, que es ciencia básica, tenga una continuidad hacia la práctica clínica trasladando los resultados a todo el cuerpo humano”, explica.
El interés de este científico ruso por la aplicabilidad de sus resultados a la práctica clínica procede principalmente de su trabajo en la Universidad Complutense, donde participó en un proyecto de estudio del cambio de los niveles hormonales con el paso de la edad sobre pacientes reales.
“Debemos esforzarnos por llegar al final lógico, ese en el que conseguimos contribuír a que las personas mayores vivan más tiempo y con más calidad de vida”, expone. En este sentido, se ha marcado como uno de sus retos en el marco de BIOCAPS conseguir un buen nivel de colaboración entre investigadores y médicos, para que esta conexión mejore la calidad científica de los proyectos en cuanto a su aplicabilidad clínica. “Esto es necesario para llegar a la medicina del futuro, en la que los tratamientos serán personalizados en función de las características de cada paciente”, afirma Kireev.
Inteligencia artificial al servicio del cardiólogo
César Veiga es físico y obtuvo su doctorado en electrónica y computación en 1998 por la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Desde entonces ha adquirido experiencia en tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) e imagen médica trabajando en el sector privado y en instituciones públicas como el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga).
Su trabajo en Biocaps se centrará en el desarrollo de técnicas y algoritmos de inteligencia artificial y visión por ordenador para el análisis automático de imagen cardiológica. Este tipo de tecnología permite contrastar y asegurar los diagnósticos realizados por los especialistas médicos a la vista, por ejemplo, de ecocardiografías, ya que el uso de computadores para analizar imágenes médicas mediante parámetros objetivos hace posible generar una segunda opinión o servir de apoyo a la toma de decisiones por parte de los cardiólogos.
“El objetivo es desarrollar nuevas técnicas de análisis para la imagen médica de cardiología, en concreto para la parametrización de la válvula aórtica, cuya disfunción está muy relacionada con el envejecimiento”, explica Veiga. En este sentido, su objetivo es desarrollar herramientas que permitan realizar cribados masivos (estrategia aplicada sobre una población para detectar una enfermedad en individuos sin síntomas de esa dolencia) y, por tanto, diagnósticos tempranos de esta disfunción aórtica, ya que las técnicas disponibles en la actualidad solo se aplican a pacientes bajo sospecha.
El diseño y programación de software inteligente capaz de funcionar como apoyo a las decisiones médicas es un campo reciente pero que está experimentando una evolución muy importante. “Es la confluencia de las TIC, con computadores cada día más potentes y mejor interconectados, y el crecimiento exponencial que está experimentando el volumen de información asociada a los pacientes”, asegura el investigador.
El diagnóstico asistido por ordenador es ya habitual en campos como la dermatología y la mamografía. En este sentido, Veiga se ha propuesto contribuír desde Biocaps a que estas tecnologías se introduzcan en la práctica clínica de los cardiólogos, es decir, en las consultas médicas de estos especialistas, con carácter rutinario. “En concreto, aportar contribuciones significativas en el campo de las aplicaciones de altas prestaciones para imagen cardiaca, la automatización del análisis de imagen, la visualización, el apoyo a procedimientos intervencionistas para cirugía cardiaca, etc. que aportan nuevas soluciones a patologías de gran prevalencia en poblaciones envejecidas”, expone.
Del laboratorio a los costes sanitarios
El área de Envejecimiento y Enfermedad Cardiovascular de Biocaps es una de las seis parcelas científicas del proyecto. Sus líneas de investigación abarcan desde las enfermedades cardiovasculares durante el envejecimiento y la imagen cardíaca a aspectos más relacionados con la gestión sanitaria, como la innovación cooperativa y la eficacia de costes en sanidad cardiovascular.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en las sociedades desarrolladas. Debido al envejecimiento de la población, su estudio teniendo en cuenta las particularidades de esta franja de edad es un campo científico de primer orden.
Roman A. Kireev es biólogo especializado en bioquímica. Tras obtener su licenciatura en la Universidad Estatal de Saratov, en Rusia, completó su doctorado en fisiología y patofisiología en la misma institución en 2001. Tras ejercer como docente e investigador en esta universidad rusa, realizó una estancia posdoctoral en el Instituto General de Patología y Patofisiología de la Academia Rusa de Ciencia Médica y fue investigador asociado en el Laboratorio de Endocrinología Experimental de la Universidad Complutense de Madrid. Entre otros reconocimientos, fue merecedor de la beca International Training Fellowship otorgada a nivel mundial cada año a dos jóvenes científicos por la Fundación de Investigación Nutricia.
Su trabajo en BIOCAPS se centrará en los problemas cardiovasculares más frecuentes en las personas mayores, como los ataques cardíacos, el ictus o la estenosis aórtica (estrechamiento anormal del orificio de la válvula aórtica del corazón). “Investigaré los genes implicados en los procesos de envejecimiento y las dolencias cardíacas”, explica Kireev.
Además, desarrollará líneas de investigación en el ámbito de la nutrición, analizando el papel de determinadas vitaminas, como el ácido fólico, en la prevención de problemas cardiovasculares. “Las deficiencias en este tipo de nutrientes son frecuentes entre las personas mayores y pueden provocar que algunos genes ‘necesarios’ no se expresen o que otros ‘malos’ aumenten su expresión, lo que deriva en enfermedades del corazón y el aumento de la mortalidad”, asegura.
Uno de los principales objetivos científicos de Kireev es realizar estudios a nivel celular que tengan continuidad trasladándose a nivel de todo el organismo humano. “Podemos ver las reacciones de las células ante determinados tratamientos o deficiencias nutricionales y es importante que eso, que es ciencia básica, tenga una continuidad hacia la práctica clínica trasladando los resultados a todo el cuerpo humano”, explica.
El interés de este científico ruso por la aplicabilidad de sus resultados a la práctica clínica procede principalmente de su trabajo en la Universidad Complutense, donde participó en un proyecto de estudio del cambio de los niveles hormonales con el paso de la edad sobre pacientes reales.
“Debemos esforzarnos por llegar al final lógico, ese en el que conseguimos contribuír a que las personas mayores vivan más tiempo y con más calidad de vida”, expone. En este sentido, se ha marcado como uno de sus retos en el marco de BIOCAPS conseguir un buen nivel de colaboración entre investigadores y médicos, para que esta conexión mejore la calidad científica de los proyectos en cuanto a su aplicabilidad clínica. “Esto es necesario para llegar a la medicina del futuro, en la que los tratamientos serán personalizados en función de las características de cada paciente”, afirma Kireev.
Inteligencia artificial al servicio del cardiólogo
César Veiga es físico y obtuvo su doctorado en electrónica y computación en 1998 por la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Desde entonces ha adquirido experiencia en tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) e imagen médica trabajando en el sector privado y en instituciones públicas como el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga).
Su trabajo en Biocaps se centrará en el desarrollo de técnicas y algoritmos de inteligencia artificial y visión por ordenador para el análisis automático de imagen cardiológica. Este tipo de tecnología permite contrastar y asegurar los diagnósticos realizados por los especialistas médicos a la vista, por ejemplo, de ecocardiografías, ya que el uso de computadores para analizar imágenes médicas mediante parámetros objetivos hace posible generar una segunda opinión o servir de apoyo a la toma de decisiones por parte de los cardiólogos.
“El objetivo es desarrollar nuevas técnicas de análisis para la imagen médica de cardiología, en concreto para la parametrización de la válvula aórtica, cuya disfunción está muy relacionada con el envejecimiento”, explica Veiga. En este sentido, su objetivo es desarrollar herramientas que permitan realizar cribados masivos (estrategia aplicada sobre una población para detectar una enfermedad en individuos sin síntomas de esa dolencia) y, por tanto, diagnósticos tempranos de esta disfunción aórtica, ya que las técnicas disponibles en la actualidad solo se aplican a pacientes bajo sospecha.
El diseño y programación de software inteligente capaz de funcionar como apoyo a las decisiones médicas es un campo reciente pero que está experimentando una evolución muy importante. “Es la confluencia de las TIC, con computadores cada día más potentes y mejor interconectados, y el crecimiento exponencial que está experimentando el volumen de información asociada a los pacientes”, asegura el investigador.
El diagnóstico asistido por ordenador es ya habitual en campos como la dermatología y la mamografía. En este sentido, Veiga se ha propuesto contribuír desde Biocaps a que estas tecnologías se introduzcan en la práctica clínica de los cardiólogos, es decir, en las consultas médicas de estos especialistas, con carácter rutinario. “En concreto, aportar contribuciones significativas en el campo de las aplicaciones de altas prestaciones para imagen cardiaca, la automatización del análisis de imagen, la visualización, el apoyo a procedimientos intervencionistas para cirugía cardiaca, etc. que aportan nuevas soluciones a patologías de gran prevalencia en poblaciones envejecidas”, expone.
Del laboratorio a los costes sanitarios
El área de Envejecimiento y Enfermedad Cardiovascular de Biocaps es una de las seis parcelas científicas del proyecto. Sus líneas de investigación abarcan desde las enfermedades cardiovasculares durante el envejecimiento y la imagen cardíaca a aspectos más relacionados con la gestión sanitaria, como la innovación cooperativa y la eficacia de costes en sanidad cardiovascular.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en las sociedades desarrolladas. Debido al envejecimiento de la población, su estudio teniendo en cuenta las particularidades de esta franja de edad es un campo científico de primer orden.