InicioGaliciaCandia: “Cuidar de las personas implica tener una red de recursos que funcione, pero también construir una ciudad que favorezca las relaciones humanas”

Elena Candia / Alcaldesa del Ayuntamiento de Lugo

Candia: “Cuidar de las personas implica tener una red de recursos que funcione, pero también construir una ciudad que favorezca las relaciones humanas”

Candia quiere estar cerca de las personas. Y en ese desafío se encuentra inmersa desde que está al frente de la Alcaldía de Lugo. “Quiero alejarme de una visión exclusivamente asistencial. Las personas mayores no son solo receptoras de servicios o cuidados: son ciudadanos activos, con experiencia, conocimientos, capacidades y mucho que aportar a la ciudad”, destaca la regidora municipal en esta entrevista

Pregunta.- Aludió, en su toma de posesión, en mayo de este mismo año, a su compromiso de trabajar por la ciudad de Lugo. ¿Qué retos se ha planteado al frente de la Alcaldía de la ciudad y qué balance hace de estos meses de gestión?

Respuesta.- Cuando asumí la Alcaldía tenía muy claro que el primer reto era poner el ayuntamiento a trabajar, atender las necesidades de la ciudad y hacerlo desde la proximidad. Estos primeros meses han sido, sobre todo, meses de escucha, de conocer de primera mano las necesidades de los barrios, de las entidades sociales, de las familias y también de los propios servicios municipales. Esa forma de trabajar ya está dando resultados en ámbitos muy importantes. En el caso de las políticas sociales, por ejemplo, hemos puesto en marcha un plan de choque para reducir la lista de espera del Servicio de Ayuda en el Hogar, estamos trabajando para mejorar las condiciones en las que se presta este servicio y avanzamos en proyectos como el futuro centro de respiro para personas con Alzheimer de Calde. Pero también estamos recuperando y reforzando recursos fundamentales para la vida cotidiana. Un ejemplo de esto es el refuerzo de la programación de los centros de convivencia, un contrato licitado recientemente y que permitirá ampliar recursos destinados a la programación sociocultural y consolidar una oferta de actividades, poniendo fin a una situación en la que el servicio venía prestándose con el contrato caducado desde hacía más de dos años. El balance, por tanto, es el de un Gobierno que está centrado en resolver, en poner en marcha proyectos y, sobre todo, en estar cerca de las personas.

P.- En este tiempo de trabajo, y a pesar de la época estival, la actividad del Gobierno municipal no ha parado, mostrando su interés por todos los lucenses. Teniendo en cuenta que Lugo es la tercera provincia más envejecida de España, ¿qué lugar ocupan, para el ayuntamiento, las personas mayores?

R.- Las personas mayores ocupan un lugar central en las políticas municipales. La realidad demográfica de Lugo nos obliga a mirar hacia el futuro y a entender que hablar de las personas mayores no es hablar de un colectivo concreto, sino de una parte muy importante de nuestra sociedad y, probablemente, del futuro de todos nosotros. Pero también quiero alejarme de una visión exclusivamente asistencial. Las personas mayores no son solo receptoras de servicios o cuidados: son ciudadanos activos, con experiencia, conocimientos, capacidades y mucho que aportar a la ciudad. Por eso queremos trabajar en dos direcciones al mismo tiempo: garantizar los apoyos que necesita quien se encuentra en una situación de dependencia o vulnerabilidad y, al mismo tiempo, favorecer la autonomía personal, la participación, el envejecimiento activo y las relaciones sociales. El objetivo es que Lugo sea una ciudad en la que las personas puedan envejecer manteniendo la mayor autonomía posible y formando parte plenamente de la vida de la comunidad.

P.- ¿Cuáles le consta, tras conocer su realidad desde hace años y más en detalle en los últimos meses, que son las preocupaciones o demandas que es más urgente atender de los mayores lucenses?

R.- Hay cuestiones muy concretas que aparecen una y otra vez cuando hablamos con las personas mayores y con las entidades que trabajan con ellas. Una de ellas es poder permanecer en el propio domicilio el mayor tiempo posible y hacerlo con seguridad. Ahí el Servizo de Axuda no Fogar tiene un papel esencial, al igual que otros recursos de apoyo a la dependencia y a las familias cuidadoras. Otra preocupación es la soledad no deseada. No debemos confundir vivir solo con sentirse solo, pero sí tenemos que estar especialmente atentos a las personas que carecen de una red de apoyo o que, por diferentes circunstancias, van perdiendo relaciones sociales. Y hay también una demanda que considero muy importante: seguir contando con la ciudad, poder participar en ella, tener actividades, espacios de encuentro, acceso a la cultura, al deporte, a las nuevas tecnologías y a las relaciones con otras generaciones. Por eso las políticas para mayores tienen que ser integrales. No se trata solo de atender una necesidad cuando aparece, sino de crear las condiciones para que las personas puedan mantener durante más tiempo una vida autónoma, activa y conectada con su entorno.

P.- Recientemente se reunió con el director del Centro de Día de Afalu, Valentín Calvín, para concretar los avances del proyecto para el futuro centro de respiro para personas con Alzheimer de Calde que acaba de mencionar. ¿En qué situación se encuentra este proyecto? ¿Qué supondrá para la ciudad y los lucenses un recurso de estas características?

R.- Es un proyecto en el que llevamos tiempo trabajando y en el que hemos dado un paso importante este verano con el avance de la propuesta técnica por parte de Afalu. El objetivo es crear en Calde un centro de respiro especializado para personas con Alzheimer y otras demencias. Para mí, lo más importante es entender que no estamos hablando simplemente de un nuevo equipamiento, sino de un recurso que puede cambiar la realidad de muchas familias cuidadoras. Cuando una persona tiene Alzheimer, la enfermedad afecta también a su entorno más próximo. Disponer de un centro de respiro permite ofrecer atención especializada a la persona y, al mismo tiempo, proporcionar descanso y apoyo a las familias que cuidan de ella. Desde el ayuntamiento vamos a seguir colaborando con Afalu y con las Administraciones implicadas para que este proyecto avance. Es una necesidad que Lugo tiene y que debemos abordar con responsabilidad y con la máxima coordinación institucional.

P.- Desde el consistorio apuestan por la solidaridad entre generaciones, como demuestra el programa de convivencia intergeneracional que impulsan junto a la USC para favorecer las relaciones entre jóvenes y mayores. ¿Qué ventajas presenta esta iniciativa para aquellos que forman parte de ella?

R.- Creo que es un ejemplo muy claro de que, cuando hablamos de políticas para mayores, no debemos pensar en políticas aisladas por franjas de edad. El proyecto que estamos impulsando con la USC parte de una idea muy sencilla: poner en contacto a personas mayores y estudiantes universitarios para que ambos puedan beneficiarse de una convivencia basada en la ayuda mutua. Para los estudiantes puede representar una alternativa de acceso a la vivienda y, al mismo tiempo, una experiencia de convivencia que aporta aprendizajes y redes de apoyo. Para las personas mayores puede significar compañía, relación social y la posibilidad de compartir su día a día con personas de otra generación. Y hay algo más importante: ayuda a combatir estereotipos. Los jóvenes descubren todo lo que pueden aprender de las personas mayores y estas comprueban también todo lo que pueden aportar y recibir de las nuevas generaciones. Es precisamente esa ciudad intergeneracional, en la que las diferentes edades no viven de espaldas unas a otras, la que queremos promover.

P.- En ese “Lugo que cuida a las personas” que defiende y ha reiterado en varias ocasiones, ¿qué otras iniciativas similares desarrollan o piensan desarrollar desde el ayuntamiento para continuar afianzando este reto?

R.- Cuidar de las personas implica tener una red de recursos que funcione, pero también construir una ciudad que favorezca las relaciones humanas. En este sentido, estamos reforzando los centros de convivencia municipales. Queremos que sean espacios vivos, accesibles y próximos, donde las personas mayores puedan encontrarse, participar, aprender, mantener sus relaciones sociales y desarrollar actividades que contribuyan a su bienestar. También queremos potenciar las actividades intergeneracionales, la participación social y la autonomía de las personas mayores, así como seguir trabajando en la digitalización y en la eliminación de la brecha digital. Y hay una cuestión transversal: facilitar que las personas puedan permanecer en su entorno, cerca de sus redes sociales y familiares, durante el mayor tiempo posible. Para ello son fundamentales servicios como el SAF, los programas de acompañamiento, los centros de convivencia y los recursos especializados para situaciones de dependencia. Lo que buscamos es que los cuidados no sean una respuesta puntual cuando surge un problema, sino una política pública permanente.

P.- Evidentemente, la soledad no deseada es una realidad a la que se enfrentan muchos mayores, ¿con qué mecanismos o recursos cuentan desde el consistorio y desde el Área de Política Social, Mayores y Migración para ayudar a las personas mayores que se enfrentan a este problema? Es decir, ¿cuál es su compromiso al respecto?

R.- La soledad no deseada es una realidad compleja y no tiene una única respuesta. Por eso es importante detectar estas situaciones cuanto antes y disponer de diferentes recursos. El ayuntamiento cuenta con los centros de convivencia, que desempeñan un papel fundamental precisamente porque ofrecen espacios de relación, participación y actividad y estamos trabajando . Pero también son fundamentales las redes sociales y comunitarias. Una actividad, un taller, una salida cultural o simplemente tener un lugar al que acudir regularmente puede parecer algo pequeño, pero puede ser muy importante para una persona que vive sola. Y quiero destacar también la importancia de la colaboración de toda la sociedad. La soledad no deseada no es solo un problema de los servicios sociales. La familia, los vecinos, las asociaciones y todos nosotros podemos contribuir a detectar situaciones de aislamiento. El compromiso del Gobierno municipal es seguir reforzando esa red de prevención, acompañamiento y participación para que ninguna persona mayor quede invisible.

P.- Por otro lado, y acaba de hablar de la importancia de este recurso en esta entrevista, recientemente mostró su interés por la situación de las trabajadoras del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), con el objetivo de seguir mejorando este recurso. ¿Qué medidas podrán en marcha en este sentido?

R.- El primer paso es escuchar a las profesionales que prestan el servicio todos los días. Por eso hemos mantenido una primera reunión con el comité de empresa y hemos planteado una mesa de trabajo específica para analizar las cuestiones que nos han trasladado y estudiar posibles mejoras. Entre las preocupaciones que se han puesto sobre la mesa están los tiempos de desplazamiento entre domicilios, las dificultades de estacionamiento cuando utilizan sus vehículos particulares y la necesidad de clarificar las funciones que corresponden a las auxiliares del SAF. También consideramos importante trabajar con la otra parte de la ecuación: las personas usuarias y sus familias. Tenemos que explicar bien qué es el SAF, cuáles son las funciones de las auxiliares y qué pueden y qué no pueden asumir estas profesionales. Una mejor información puede evitar situaciones de incomprensión y facilitar la relación entre usuarios y trabajadoras. Y todo esto forma parte de un objetivo más amplio. Estamos trabajando para reducir la lista de espera y mejorar la capacidad del servicio. Porque si queremos una ciudad que cuide de las personas dependientes, tenemos que cuidar también de las personas que están todos los días a su lado. Ese es el enfoque con el que queremos seguir trabajando.

Lo más visto

Marta S. Massó
Marta S. Massóhttps://entremayores.es/
Licenciada en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información de nacional de entremayores y la edición de Galicia.

Más información