Los expertos coinciden en la necesidad de avanzar hacia un modelo de atención integral y centrada en la persona
Los asistentes a las Jornadas Internacionales 'Innovaciones en residencias para personas en situación de dependencia' destacaron la importancia de que los centros se integren y sean parte de la comunidad así como de la promoción de políticas en materia de vivienda que permitan la adaptación de éstas para que los mayores puedan permanecer en sus hogares el mayor tiempo posible
La Fundación Caser para la Dependencia, la Fundación Pilares para la
Autonomía Personal y el Imserso han organizado las jornadas
internacionales "Innovaciones en residencias para personas en situación
de dependencia: Diseño arquitectónico y modelo de atención", un
encuentro en el que se abordaron las diferentes soluciones y tendencias
internacionales que en materia de servicios a la dependencia se
ofrecen actualmente en las residencias. Según valoraron desde el comité organizador después de la asistencia y participación, las jornadas han sido un éxito.
Juan Sitges, director de la Fundación Caser para la Dependencia y Pilar Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal presentaron los objetivos de las jornadas y señalaron que el fin principal es ofrecer un espacio de encuentro y reflexión en el que mostrar una variedad de experiencias nacionales y extranjeras relacionadas con el diseño y los modelos de atención residencial que se están proponiendo como idóneos en el ámbito internacional.
La inauguración corrió a cargo de Isabel María Martínez Lozano, secretaria general de Política Social y Consumo del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, que destacó la importancia de este tipo de foros “para compartir propuestas y experiencias y entre todos construir el modelo de atención y cuidados que nuestra sociedad necesita”. Destacó los logros de la Ley de Dependencia que beneficia ya a 750.000 personas y señaló la necesidad de evolucionar hacia un modelo de atención personalizada, donde las personas que viven en residencias sientan que están en su hogar y se preserve su intimidad y autonomía.
Adela Cortina Ors, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia fue la encargada de la conferencia inaugural que giró en torno al tema Autonomía y Dignidad a lo largo de la vida. Cortina definió la autonomía, según el concepto Kantiano, como la capacidad de darse leyes a uno mismo y explicó que el ser humano tiene dignidad desde que nace hasta que muere y hay que mantener esa dignidad hasta el final. Por ello, defendió la necesidad de “generar entornos en los las personas mayores no se sientan excluidas y no perdamos el gran valor que con su experiencia pueden aportar a la sociedad. Crear entornos que les permitan llevar adelante sus planes de vida hasta el final”.
En la primera mesa redonda, moderada por Mercedes Pérez Salanova, del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Autónoma de Barcelona, se expusieron las experiencias de diversos países europeos.
Una de ellas fue Mary-Ann Knudstrup, directora del Proyecto “Alojamientos que generan Bienestar” encargado por el Gobierno de Dinamarca, presentó los resultados de una ambiciosa investigación que analiza el modelo que se está desarrollando en los Países escandinavos. Conclusión fundamental es garantizar el objetivo de crear un tipo de residencia donde las personas puedan llevar una vida similar a la que llevaban antes.
Algunas soluciones innovadoras
La segunda jornada se inició con la conferencia de Victor Regnier, arquitecto y gerontólogo, profesor de la Universidad del Sur de California y de la Universidad de Kansas que señaló que los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de diseñar las residencias son “buscar el entorno idóneo dentro de la comunidad que mejor se adapte a las personas mayores, con árboles y zonas verdes; evitar el aislamiento, crear ambientes agradables, semejantes a los del hogar anterior; jugar con la luz; huir de los modelos tradicionales y avanzar hacia apartamentos personalizados con zonas comunes; fomentar el apoyo intergeneracional (residencias próximas a guarderías); hacer partícipes a las familias y aplicar las nuevas tecnologías para adaptar las viviendas”.
José Antonio Camuñas, presidente de la Fundación Antonio Camuñas, hizo una comparativa entre las diferentes formas de vida y de afrontar el problema de los mayores entre Holanda y España.
Tras su intervención, varios expertos extranjeros debatieron sobre las tendencias de futuro en el modelo de atención residencial en Europa.
La segunda mesa estuvo dirigida por Gonzalo Berzosa, del Instituto de Gerontología y Servicios Sociales, trató sobre los deseos de las personas desde la perspectiva de las organizaciones representativas de las personas mayores y de las personas con discapacidad. Participaron Luis Martín Pindado, presidente de Unión Democrática de Pensionistas. y Miguel Ángel García Oca, presidente de Aspaym-Madrid y Representante del Cermi.
Por la tarde se expusieron varios ejemplos de los avances en diseño y modelos de la atención a la persona en España. Tanto de las innovaciones promovidas por los proveedores de servicios como por las propias personas.
Plantearon sus experiencias, José Ignacio Santaolalla, presidente de la Fundación Lares; Pablo González, director de Calidad y Procesos de Caser Residencial; y María Ruiz Cejudo, directora de la Residencia Caser de Arturo Soria, que relató la experiencia del centro que dirige donde se está aplicando esta metodología, realizando “una planificación individual de cada residente centrada en la persona, una planificación que no acaba nunca y se va adaptando a sus necesidades”.
Cerró las Jornadas Miren Amilibia, directora de Alta Inspección de los Servicios Sociales del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco; y Miguel Ángel García, director general de Coordinación de la Dependencia de la Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid. Resaltó que “no hay que perder conceptos fundamentales al hacer un proyecto residencial, conceptos que preserven la integridad e intimidad de las personas, con el equipamiento adecuado que combine calidad y calidez de hogar. Los mayores deben dejar de ser simples usuarios y convertirse en moradores. Sentirse en su propio hogar. Combinar seguridad con estética, funcionalidad pero con sabor de hogar”.
Juan Sitges, director de la Fundación Caser para la Dependencia y Pilar Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal presentaron los objetivos de las jornadas y señalaron que el fin principal es ofrecer un espacio de encuentro y reflexión en el que mostrar una variedad de experiencias nacionales y extranjeras relacionadas con el diseño y los modelos de atención residencial que se están proponiendo como idóneos en el ámbito internacional.
La inauguración corrió a cargo de Isabel María Martínez Lozano, secretaria general de Política Social y Consumo del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, que destacó la importancia de este tipo de foros “para compartir propuestas y experiencias y entre todos construir el modelo de atención y cuidados que nuestra sociedad necesita”. Destacó los logros de la Ley de Dependencia que beneficia ya a 750.000 personas y señaló la necesidad de evolucionar hacia un modelo de atención personalizada, donde las personas que viven en residencias sientan que están en su hogar y se preserve su intimidad y autonomía.
Adela Cortina Ors, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia fue la encargada de la conferencia inaugural que giró en torno al tema Autonomía y Dignidad a lo largo de la vida. Cortina definió la autonomía, según el concepto Kantiano, como la capacidad de darse leyes a uno mismo y explicó que el ser humano tiene dignidad desde que nace hasta que muere y hay que mantener esa dignidad hasta el final. Por ello, defendió la necesidad de “generar entornos en los las personas mayores no se sientan excluidas y no perdamos el gran valor que con su experiencia pueden aportar a la sociedad. Crear entornos que les permitan llevar adelante sus planes de vida hasta el final”.
En la primera mesa redonda, moderada por Mercedes Pérez Salanova, del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Autónoma de Barcelona, se expusieron las experiencias de diversos países europeos.
Una de ellas fue Mary-Ann Knudstrup, directora del Proyecto “Alojamientos que generan Bienestar” encargado por el Gobierno de Dinamarca, presentó los resultados de una ambiciosa investigación que analiza el modelo que se está desarrollando en los Países escandinavos. Conclusión fundamental es garantizar el objetivo de crear un tipo de residencia donde las personas puedan llevar una vida similar a la que llevaban antes.
Algunas soluciones innovadoras
La segunda jornada se inició con la conferencia de Victor Regnier, arquitecto y gerontólogo, profesor de la Universidad del Sur de California y de la Universidad de Kansas que señaló que los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de diseñar las residencias son “buscar el entorno idóneo dentro de la comunidad que mejor se adapte a las personas mayores, con árboles y zonas verdes; evitar el aislamiento, crear ambientes agradables, semejantes a los del hogar anterior; jugar con la luz; huir de los modelos tradicionales y avanzar hacia apartamentos personalizados con zonas comunes; fomentar el apoyo intergeneracional (residencias próximas a guarderías); hacer partícipes a las familias y aplicar las nuevas tecnologías para adaptar las viviendas”.
José Antonio Camuñas, presidente de la Fundación Antonio Camuñas, hizo una comparativa entre las diferentes formas de vida y de afrontar el problema de los mayores entre Holanda y España.
Tras su intervención, varios expertos extranjeros debatieron sobre las tendencias de futuro en el modelo de atención residencial en Europa.
La segunda mesa estuvo dirigida por Gonzalo Berzosa, del Instituto de Gerontología y Servicios Sociales, trató sobre los deseos de las personas desde la perspectiva de las organizaciones representativas de las personas mayores y de las personas con discapacidad. Participaron Luis Martín Pindado, presidente de Unión Democrática de Pensionistas. y Miguel Ángel García Oca, presidente de Aspaym-Madrid y Representante del Cermi.
Por la tarde se expusieron varios ejemplos de los avances en diseño y modelos de la atención a la persona en España. Tanto de las innovaciones promovidas por los proveedores de servicios como por las propias personas.
Plantearon sus experiencias, José Ignacio Santaolalla, presidente de la Fundación Lares; Pablo González, director de Calidad y Procesos de Caser Residencial; y María Ruiz Cejudo, directora de la Residencia Caser de Arturo Soria, que relató la experiencia del centro que dirige donde se está aplicando esta metodología, realizando “una planificación individual de cada residente centrada en la persona, una planificación que no acaba nunca y se va adaptando a sus necesidades”.
Cerró las Jornadas Miren Amilibia, directora de Alta Inspección de los Servicios Sociales del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco; y Miguel Ángel García, director general de Coordinación de la Dependencia de la Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid. Resaltó que “no hay que perder conceptos fundamentales al hacer un proyecto residencial, conceptos que preserven la integridad e intimidad de las personas, con el equipamiento adecuado que combine calidad y calidez de hogar. Los mayores deben dejar de ser simples usuarios y convertirse en moradores. Sentirse en su propio hogar. Combinar seguridad con estética, funcionalidad pero con sabor de hogar”.
