El centro de mayores Antón Martín recibe la visita de Ana Botella
Los usuarios enterraron la 'cápsula del tiempo´bajo el suelo del centro, una actividad que contó con la presencia de la alcaldesa de Madrid
Los mayores del Centro de Antón Martín, en el distrito de Centro, enterraron a principios de junio la ‘cápsula del tiempo’, un emplazaron a reencontrarse de nuevo con ella dentro de 50 años.
En esta iniciativa también participó la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. Esta instalación empezó a funcionar en octubre pasado y ocupa una antigua corrala en pleno corazón del barrio de Lavapiés. Ana Botella recorrió el inmueble del siglo XVII (que albergó un despacho de pan, celdas de la Inquisición, viviendas...), adquirido por el Ayuntamiento y reconvertido en Centro de Mayores gracias a una inversión de 1,8 millones de euros. Talleres de gimnasia, pintura, yoga, estimulación mental, inglés, artesanías y artes escénicas, entre otras actividades, reúnen a cerca de 400 socios. Desde enero, con la colaboración de los jóvenes del barrio, han realizado documentales y distintos trabajos en común que han servido para unir a dos generaciones, y que han quedado guardados en una urna bajo el suelo del centro. Hasta dentro de medio siglo, cuando los chavales han prometido desenterrarla.
En esta iniciativa también participó la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. Esta instalación empezó a funcionar en octubre pasado y ocupa una antigua corrala en pleno corazón del barrio de Lavapiés. Ana Botella recorrió el inmueble del siglo XVII (que albergó un despacho de pan, celdas de la Inquisición, viviendas...), adquirido por el Ayuntamiento y reconvertido en Centro de Mayores gracias a una inversión de 1,8 millones de euros. Talleres de gimnasia, pintura, yoga, estimulación mental, inglés, artesanías y artes escénicas, entre otras actividades, reúnen a cerca de 400 socios. Desde enero, con la colaboración de los jóvenes del barrio, han realizado documentales y distintos trabajos en común que han servido para unir a dos generaciones, y que han quedado guardados en una urna bajo el suelo del centro. Hasta dentro de medio siglo, cuando los chavales han prometido desenterrarla.
