Castilla y León aprueba el nuevo Plan Estratégico de Servicios Sociales dotado con casi 251 millones
La Junta de Castilla y León ha despedido el año 2025 dando luz verde, en Consejo de Gobierno, al nuevo Plan Estratégico de Servicios Sociales para el periodo 2026-2029, dotado con casi 251 millones de euros. El texto, impulsado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, afianza el proceso de transformación tecnológica del sistema y da respuesta a las nuevas necesidades sociales de los diferentes colectivos de la comunidad, como son, entre otras, la soledad no deseada, la búsqueda de alternativas y soluciones para seguir extendiendo los cuidados en el domicilio, la transmisión intergeneracional de la pobreza o el uso abusivo de pantallas por adolescentes y jóvenes.
El plan es una obligación legal de la Ley de Servicios Sociales de Castilla y León, y aborda de manera anticipada los ejes prioritarios, las líneas estratégicas y las directrices necesarias para abordar los grandes retos en la materia en los próximos cuatro años. El gran objetivo es seguir mejorando la atención a las personas vulnerables de este territorio, dando continuidad al gran proceso de transformación emprendido durante esta legislatura para seguir adaptándose a una sociedad en pleno cambio. Para ello, incorpora todas las herramientas existentes, especialmente las derivadas de la innovación social, pero también la permanente formación de los profesionales del sistema.
DOS GRANDES PILARES
La filosofía de la iniciativa se establece en dos grandes líneas estratégicas. La primera de ellas es continuar la senda del texto anterior, para seguir consolidando el sistema de Servicios Sociales como una red universal que integra los recursos, programas, actividades, prestaciones o equipamientos necesarios y en el que confluyen, de manera coordinada, las diferentes Administraciones y entidades sociales.
La segunda es acometer una profunda actualización para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales, como sucede con la soledad no deseada, la búsqueda de soluciones y alternativas para seguir extendiendo los cuidados en el domicilio a personas en situación de dependencia o con discapacidad, la lucha contra la pobreza y su transmisión intergeneracional, o abordar las adicciones sin sustancia, como el uso abusivo de las pantallas entre adolescentes y jóvenes. De manera transversal, se da el impulso definitivo a la transformación tecnológica de todos los servicios, a través del fomento de la innovación social y la aplicación de los últimos avances al servicio de las personas más vulnerables.
Por tanto, mediante el texto impulsado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades se pretende apuntalar unos servicios sociales de cobertura universal con prestaciones y servicios de alto valor añadido y basados en la innovación y el conocimiento inteligente. La Administración autonómica es la garante de todos ellos, para lo cual precisa de la colaboración de todos los agentes que actúan en este ámbito: tanto las entidades del tercer sector como las corporaciones locales.
Precisamente, el plan es vinculante para todas las Administraciones públicas de la comunidad, pero también para las organizaciones sociales privadas que presten servicios financiados con fondos públicos.
LA ESTRUCTURA: DIAGNÓSTICO ACTUAL Y PLANIFICACIÓN A FUTURO
El Plan Estratégico de Servicios Sociales de Castilla y León 2026-2029 se estructura en dos grandes apartados: uno de diagnóstico del contexto actual –el punto de partida– y el segundo, que es la planificación estratégica propiamente dicha, en la que se definen las líneas, los objetivos, los implicados, las actuaciones y medidas, su temporalización, la memoria económica y el sistema de evaluación y seguimiento.
En cuanto al contenido por materias, se organiza en cuatro ejes sectoriales que suman 116 actuaciones previstas. El primero es el de mejora general del sistema de servicios sociales, el segundo aborda la autonomía personal y los cuidados de larga duración, el tercero la inclusión social, la lucha contra la violencia de género y contra la pobreza y el último se centra en la familia, la conciliación y la protección a la infancia.
El segundo eje –cuidados de larga duración– es el que cuenta con un mayor presupuesto: 146,7 millones de euros, mientras que el destinado a conciliación e infancia casi alcanza los 72 millones. El tercer eje supera los 28,6 millones de euros. Para el bloque general de mejora del sistema se han presupuestado 3,7 millones.
