Jacob Serfaty / Miembro del Consejo Estatal de Personas Mayores
“Sin la colaboración y ayuda de los mayores, esta crisis hubiese sido mucho peor”

Pregunta: Según datos de Eurostat, en la Unión Europea, se espera que el porcentaje de la población mayor de 65 años aumente del 17,4% en 2010 al 29,5% en 2060. ¿Esto hace más necesario que nunca establecer un diálogo intergeneracional entre jóvenes y mayores?
Respuesta:Este diálogo ya existe y tiene cauces establecidos, lo que se necesita es una mayor intensidad, promoción y difusión del mismo, con el objetivo de que haya una mayor participación y aprovechamiento en la sociedad en general de los frutos que ya da y que debe seguir dando. Los mayores necesitan a los ciudadanos de edades inferiores y estos necesitan de los mayores; no sólo es un intercambio y un diálogo, es también un compromiso y un paso en la buena dirección de la sociedad. El Año Europeo del Envejecimiento Activo es un buen ejemplo de lo mucho que se puede hacer; me preocupa el seguimiento de los programas que se pusieron en marcha y el apoyo que se les siga dando por parte de la Unión Europea y los países comprometidos.
Pregunta: Coincidiendo con la jornada del Imserso se celebró el Día Europeo de la Solidaridad Intergeneracional, ¿este tipo de eventos ayudan a concienciar a las personas sobre la necesidad de contar con los mayores?
Respuesta:Todas las acciones ayudan a concienciar a la sociedad a contar con los mayores, pero hay que saber contar bien, y claro, el mensaje para que cale y produzca el efecto que se desea; pero también los mayores debemos ayudar a dar bien ese mensaje y estar alerta de lo que nos pide la sociedad y ser muy receptivos a todo lo que ocurre en la misma. Ese estar alerta y receptivos será útil si concienciamos a nuestros mayores del compromiso que tenemos con la sociedad. Un punto importante de lo que la sociedad nos pide ha sido la respuesta de las personas mayores en la crisis que nos invade desde hace seis años. Sin la colaboración y ayuda de los mayores, esta crisis hubiese sido mucho peor para muchas familias. La sociedad ha tenido una prueba de que se cuenta con los mayores.
Pregunta: ¿De qué manera podemos incentivar la participación de las personas mayores en la sociedad?
Respuesta:Las asociaciones de mayores es una forma, pero todas las asociaciones, todas las organizaciones, fueren del tipo que fueren (políticas, culturales, deportivas, etcétera), todas deben considerar y valorar lo que los mayores pueden aportar y no tomar la actitud de discriminar por el hecho de ser ya “viejos”.
Pregunta: En la actualidad, la tecnología es cada vez más importante para disfrutar del ocio y tiempo libre, ¿corren peligro las personas mayores de quedarse al margen de la sociedad debido a la brecha digital?
Respuesta:Ese riesgo ya se dio en 2000 cuando no se tuvo en cuenta a las personas mayores para introducirles en esa nueva tecnología que invadía el mundo; y eso produjo un retraso significativo; más adelante los mayores y entidades responsables de los mismos, se dieron cuenta del gran fallo y empezaron a tomar las medidas necesarias; y se ha avanzado, pero aún falta mucho; y es una responsabilidad de dos: la sociedad debe facilitar y propiciar el acceso de los mayores a las nuevas tecnologías y estos deben tomar una actitud abierta y responsable de no quedarse descolgados de este avance tan importante de la ciencia y que tantos beneficios ofrece.
Pregunta: En la mesa redonda donde usted participó se habló sobre la soledad de los mayores, ¿en qué medida pueden las instituciones ayudar a los mayores?
Respuesta:La soledad ha ido aumentando en nuestra sociedad de manera exponencial. Es un problema que padecen muchos mayores. La atención para ayudarles a salir de esa soledad, que es una forma más de exclusión, no tiene oficialmente ninguna cobertura. Han sido instituciones de carácter social las que han tomado la iniciativa y han creado programas y reclutado voluntarios para acompañar y ayudar a combatir la soledad. Ya hay algunos programas en marcha muy efectivos; pero las instituciones pueden hacer aún mucho más: promover actividades que ayuden a relacionarse, uso de nuevas tecnologías, actividades culturales, etcétera. Pero algo importante que no se hace es la prevención: formar e informar a las personas en activo de este pozo de soledad y exclusión en el que se puede caer, no sólo cuando se es mayor, sino también cuando se está en el mundo laboral o en activo. Prevención en todos los medios: centros de salud, asociaciones, clubes, empresas y residencias.
Respuesta:Este diálogo ya existe y tiene cauces establecidos, lo que se necesita es una mayor intensidad, promoción y difusión del mismo, con el objetivo de que haya una mayor participación y aprovechamiento en la sociedad en general de los frutos que ya da y que debe seguir dando. Los mayores necesitan a los ciudadanos de edades inferiores y estos necesitan de los mayores; no sólo es un intercambio y un diálogo, es también un compromiso y un paso en la buena dirección de la sociedad. El Año Europeo del Envejecimiento Activo es un buen ejemplo de lo mucho que se puede hacer; me preocupa el seguimiento de los programas que se pusieron en marcha y el apoyo que se les siga dando por parte de la Unión Europea y los países comprometidos.
Pregunta: Coincidiendo con la jornada del Imserso se celebró el Día Europeo de la Solidaridad Intergeneracional, ¿este tipo de eventos ayudan a concienciar a las personas sobre la necesidad de contar con los mayores?
Respuesta:Todas las acciones ayudan a concienciar a la sociedad a contar con los mayores, pero hay que saber contar bien, y claro, el mensaje para que cale y produzca el efecto que se desea; pero también los mayores debemos ayudar a dar bien ese mensaje y estar alerta de lo que nos pide la sociedad y ser muy receptivos a todo lo que ocurre en la misma. Ese estar alerta y receptivos será útil si concienciamos a nuestros mayores del compromiso que tenemos con la sociedad. Un punto importante de lo que la sociedad nos pide ha sido la respuesta de las personas mayores en la crisis que nos invade desde hace seis años. Sin la colaboración y ayuda de los mayores, esta crisis hubiese sido mucho peor para muchas familias. La sociedad ha tenido una prueba de que se cuenta con los mayores.
Pregunta: ¿De qué manera podemos incentivar la participación de las personas mayores en la sociedad?
Respuesta:Las asociaciones de mayores es una forma, pero todas las asociaciones, todas las organizaciones, fueren del tipo que fueren (políticas, culturales, deportivas, etcétera), todas deben considerar y valorar lo que los mayores pueden aportar y no tomar la actitud de discriminar por el hecho de ser ya “viejos”.
Pregunta: En la actualidad, la tecnología es cada vez más importante para disfrutar del ocio y tiempo libre, ¿corren peligro las personas mayores de quedarse al margen de la sociedad debido a la brecha digital?
Respuesta:Ese riesgo ya se dio en 2000 cuando no se tuvo en cuenta a las personas mayores para introducirles en esa nueva tecnología que invadía el mundo; y eso produjo un retraso significativo; más adelante los mayores y entidades responsables de los mismos, se dieron cuenta del gran fallo y empezaron a tomar las medidas necesarias; y se ha avanzado, pero aún falta mucho; y es una responsabilidad de dos: la sociedad debe facilitar y propiciar el acceso de los mayores a las nuevas tecnologías y estos deben tomar una actitud abierta y responsable de no quedarse descolgados de este avance tan importante de la ciencia y que tantos beneficios ofrece.
Pregunta: En la mesa redonda donde usted participó se habló sobre la soledad de los mayores, ¿en qué medida pueden las instituciones ayudar a los mayores?
Respuesta:La soledad ha ido aumentando en nuestra sociedad de manera exponencial. Es un problema que padecen muchos mayores. La atención para ayudarles a salir de esa soledad, que es una forma más de exclusión, no tiene oficialmente ninguna cobertura. Han sido instituciones de carácter social las que han tomado la iniciativa y han creado programas y reclutado voluntarios para acompañar y ayudar a combatir la soledad. Ya hay algunos programas en marcha muy efectivos; pero las instituciones pueden hacer aún mucho más: promover actividades que ayuden a relacionarse, uso de nuevas tecnologías, actividades culturales, etcétera. Pero algo importante que no se hace es la prevención: formar e informar a las personas en activo de este pozo de soledad y exclusión en el que se puede caer, no sólo cuando se es mayor, sino también cuando se está en el mundo laboral o en activo. Prevención en todos los medios: centros de salud, asociaciones, clubes, empresas y residencias.