InicioA Fondo'No puede ser que todavía discutamos si hay que poner unidades de Geriatría de agudos o de rehabilitación en los hospitales'
José Augusto García Navarro / Consorci de Salut i Social de Catalunya

'No puede ser que todavía discutamos si hay que poner unidades de Geriatría de agudos o de rehabilitación en los hospitales'

Pregunta: El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona acogerá, en mayo, el 56 Congreso Nacional de la SEGG ¿Qué temática principal propone?
Respuesta:Hemos escogido el lema “Nuevos horizontes en la atención a personas mayores” porque invita a reflexionar sobre las novedades en la atención a los ancianos, tanto desde el punto de vista farmacológico, las nuevas técnicas y procedimientos diagnósticos y los tratamientos no farmacológicos. También queremos que se discuta sobre las nuevas formas de organización de los servicios de atención a los ancianos, tanto aquellos que ya tenemos, como las modificaciones que se pueden introducir. El lema está muy en consonancia con el momento actual, que se caracteriza por una enorme presión económica y asistencial sobre los servicios clínicos, una disminución también del presupuesto de los servicios sociales y de los fondos destinados a investigación clínica y básica y una demanda, cada vez más exigente, por parte de los ancianos y de sus familias. Es un contexto que obliga a repensar si en un futuro mejorará la presión y todo volverá a ser igual que antes o, en cambio, nos deparará más y más presión y, por lo tanto, sólo es abordable desde un cambio en las maneras de hacer, la introducción de lógicas de coste-efectividad en los tratamientos y el compromiso de los geriatras y gerontólogos en lograr un cambio real en el paradigma de atención.
Pregunta: En el área científica, este año los simposios se centran en la atención a pacientes crónicos y con enfermedades neurodegenerativas. ¿Por qué han elegido este tipo de cuidados tan especializados?
Respuesta:Porque representan la realidad de las enfermedades que afectan a las personas mayores. La mayoría de los enfermos mayores tienen una enfermedad crónica como la diabetes, la hipertensión, la artrosis o problemas del corazón, que suelen ser enfermedades de larga evolución y que empeoran a medida que pasa el tiempo. Además, en la mayoría de los casos, estas enfermedades no suelen venir solas, sino que afectan a la vez al mismo paciente. La confluencia de varias enfermedades crónicas en el mismo paciente es un hecho común en el anciano y en medicina se habla cada vez más de paciente pluripatológico para describir esta situación. Desde este punto de vista, para el geriatra es muy importante afrontar las enfermedades crónicas como un elemento fundamental de la atención al anciano enfermo y hacerlo desde una óptica completa que aborde los aspectos clínicos como el tratamiento con fármacos o la rehabilitación, pero también los aspectos sociales que pueden afectar al curso de la enfermedad. Con respecto a las enfermedades neurodegenerativas, hablamos de demencias tipo Alzheimer o el Parkinson, que son enfermedades con un alto impacto en la población anciana. De hecho son una causa fundamental de dependencia, de deterioro en las relaciones sociales e incluso de ingreso en residencias de ancianos. En definitiva, son un reto ineludible para todo aquel que se dedique a atender a estos pacientes. Hay que pensar que cualquier mínimo avance en el tratamiento de estas enfermedades es un avance enorme en la calidad de vida del paciente y de su cuidador principal que, en la mayorías de los casos, también es un anciano. Por eso son un tema de enorme interés y actualidad permanente en Geriatría y es la razón de haberlos incluido en el congreso de Barcelona.
Pregunta: ¿Cómo evaluaría el sistema asistencial a la cronicidad en España?
Respuesta:Es un sistema muy heterogéneo y asimétrico en función de la comunidad autónoma de la que hablemos. Las diferencias en recursos de atención geriátrica entre comunidades autónomas son abismales, pero no sabemos su impacto. ¿Están mejor tratados los ancianos en Cataluña que en Andalucía? ¿Son mejores los resultados de salud en unas comunidades autónomas que en otras? Yo creo que debemos superar el discurso reivindicativo de comparación de ratios y recursos y entrar en la comparación de resultados reales de gestión del sistema, y de resultados en términos de salud. Imagínese que las áreas con mayor dotación de recursos de rehabilitación geriátrica no tienen mejores resultados funcionales o de salud en los ancianos que las que no tienen el recurso. Imagínese que las comunidades con más dotación de recursos de atención sanitaria y social a ancianos no tienen mejores resultados de recuperación funcional o de salud y bienestar que las comunidades con peores dotaciones. ¿ Qué tendríamos que hacer? No se trata de si es un derecho, o no, recogido en una cartera de servicios o en una ley, porque un servicio no garantiza un resultado. Se trata de garantizar el resultado y adaptar los servicios de forma permanente. Y, en esta dinámica, el geriatra y el gerontólogo no tienen nada que temer, porque en las situaciones de máxima complejidad son los profesionales que mejor toman las decisiones asistenciales para los ancianos con múltiples necesidades.
Pregunta: La atención a la dependencia está sufriendo una crisis de financiación. ¿Está dificultando la crisis, aún más, la búsqueda de modelos innovadores de atención a los mayores?
Respuesta:La crisis de financiación a la dependencia es muy grave y no hay que olvidar que impacta de forma directa en un grupo poblacional muy desfavorecido que suele tener enfermedad múltiple y menor protección económica que la población adulta. Estamos asistiendo a una desprotección económica y de servicios grave y que tenemos que revisar de forma urgente. Pero mientras tanto, también sería conveniente señalar nuevas formas de atender al anciano con dependencia y enfermedad. En este sentido, deberíamos atender a las personas ancianas y no sólo a sus problemas, en el momento y lugar en que lo necesiten. Si concretamos esta afirmación, habría que decir: centrar la atención en la persona en los servicios sociales y actuar en los momentos de crisis en los servicios sanitarios. Hemos de potenciar mucho la provisión de servicios en la comunidad, en el propio domicilio del paciente. Hemos de introducir nuevas maneras de hacer en las residencias y centros de día y superar el discurso de “ratios de personal y tarifas” que impregna este sector. Y, por último, hemos de transformar profundamente nuestros hospitales que son servicios reactivos, con actitud de espera pasiva de los pacientes y compartimentados en función de los recursos. No puede ser que estemos todavía discutiendo si hay que poner unidades de geriatría de agudos o de rehabilitación geriátrica. La discusión es cómo conectar estas unidades con los servicios de urgencias, con la atención primaria o con las residencias de ancianos. La discusión es qué resultados de salud esperamos y cómo los conseguiremos. La discusión no es cómo tener más camas, sino cómo tener menos. Es decir, cómo evitar que el paciente venga al hospital y mantenga una alta calidad de vida en su domicilio.

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Horacio R. Maseda
Horacio R. Masedahttps://entremayores.es/
Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información empresarial de entremayores y la edición de Euskadi.

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