Ramona Rubio / Catedrática en Psicogerontología
'Los intereses son distintos en cada edad, pero hay un denominador común: la calidad de vida'
La experta en Gerontología hace un repaso de las características que marcan el éxito del master que ella misma coordina en la Universidad de Granada
Pregunta: Como coordinadora del Master Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores, ¿qué balance haría de esta edición que acaba de llegar a su fin?
Respuesta:Personalmente, haría un balance positivo basado, al menos, en tres aspectos. En primer lugar, la demanda que tiene de alumnado. En el curso 2013-14 se presentaron 268 solicitudes para 35 plazas, lo cual permite hacer una buena selección del alumnado basado en su currículum académico, experiencia e intereses hacia mayores y dependientes. En segundo lugar, a través del Vicerrectorado de Calidad se ha podido comprobar el alto índice de satisfacción del alumnado, tanto por el nivel de los conocimientos impartidos como por las posibilidades de encontrar algún puesto de trabajo a través de las prácticas. Aunque en los últimos años éstas han descendido, en la actualidad de un 15 a 20% se quedan vinculados con algún contrato en los centros donde realizan sus prácticas. Finalmente, quizás parte del éxito de este master que se gestiona a través del Distrito Único Andaluz y que da acceso a un título oficial, reside en la formación holística que reciben en el mismo, cumpliendo con un objetivo prioritario: la formación interdisciplinaria.
Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de poner en marcha este título?
Respuesta:Este master se fraguó en los años 90 en la Universidad de Kassel (Alemania), centro en el que impartía unos cursos sobre mayores. En base a esa nueva visión de la Gerontología que se daba en Alemania, basada en un enfoque interdisciplinario, regresé a España buscando el apoyo para iniciar aquí unos estudios interdisciplinarios. Para ello contamos con el apoyo del Imserso, que financió parte de las tres primeras ediciones, y el apoyo a nivel de titulación de la Universidad de Granada. Así, en 1994 comenzaba la primera edición del Master de Gerontología, inagurado por el doctor Lorenzo Morillas, rector de la Universidad de Granada, por José Carlos Baura, como representante del Imserso, y la doctora Úrsula Lehr, que impartió la primera conferencia y con quien había tenido varios contactos previos en su despacho en Heidelberg y que es una figura destacada en los inicios de la Gerontología europea. Desde 1994 hasta la actualidad, hemos celebrado 15 ediciones de titulación propia con la denominación de Master en Gerontología Social, ocho ediciones de Experto en Gerontología, una de ellas se impartió en Melilla y durante los últimos años se convirtió en título oficial con la denominación de Master de Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.
Pregunta: Con respecto al plan de estudios, ¿destacaría algún módulo por encima de otro?
Respuesta:Todos los módulos obligatorios tienen una amplia acogida en la medida en que dan una visión holística, por ejemplo: el enfoque de la psicogerontología, conocimientos básicos de Geriatría, conocimientos de Ciencias de la Salud (Fisioterapia, Enfermería y Terapia Ocupacional), el enfoque jurídico tan importante para el asesoramiento legal y social respecto a los problemas de los mayores, dependientes y personas con discapacidad. El enfoque empresarial es otra línea básica, pero quizás lo que más valoran los alumnos son sus 200 horas de prácticas en centros de mayores o dependientes, y el trabajo final del master por el acceso que facilita el mismo para realizar, si así lo desean, el doctorado.
Pregunta: Entonces, en el temario se incluyen asignaturas de economía, derecho, empresa… ¿Es ésta una de las claves del prestigio que tiene este master?
Respuesta:Sin duda, el abanico de asignaturas es uno de los aspectos más valorados por los alumnos. Si atención sanitaria, Psicogerontología o enfoques de Trabajo Social son reconocidos como conocimientos necesarios para un gerontólogo y que de alguna manera se contemplan en muchos másteres, otros aspectos como derecho a la Seguridad Social, prestaciones por jubilación y dependencia, o programas para jóvenes emprendedores, por ejemplo, son conocimientos también muy importantes y que han sido muy valorados como una peculiaridad de esta titulación en concreto.
Pregunta: ¿Habrá alguna novedad para el próximo curso?
Respuesta:Mantendremos los mismos módulos interdisciplinarios, incrementando dos aspectos: algunas horas más al módulo de jóvenes emprendedores y fomentando las visitas a centros de mayores y dependientes de otros países, a través de varios convenios de intercambio que se han firmado.
Pregunta: Como experta en Psicogerontología, ¿sería capaz de trazar un perfil de las necesidades de los mayores? ¿Qué les preocupa?
Respuesta:A los mayores les preocupan muchas cosas, pero quizás uno de los que más les preocupan sean temas económicos, el no tener una pensión digna o una buena cobertura sanitaria sin listas de espera. Porque más que los años que pueden vivir, les preocupa el cómo vivirlos, el miedo al dolor, a las enfermedades. Por otra parte, en estas preocupaciones inciden mucho los estereotipos que asocian la vejez con eventos negativos, a nivel físico, psíquico y social, lo que tan profundamente estudió Palmore en su teoría para demostrar el efecto de los estereotipos a veces como “profecías autocumplidas”. Por tanto, se puede llegar a hacer una valoración positiva de la vejez, pensando que todos llegan a los 20 años, a los 50 llegan bastantes, a los 70 llegan menos y aún menos a los 80 ó 90. La vida es un privilegio, es la materia prima a partir de la cual podemos modelar en parte nuestra realidad, pero si nos falta la vida, ya no es posible esa labor. Decía Walt Jones, a los 110 años: “¿qué edad tendrías si no supieras la fecha en que naciste y si no hubiera calendario que te deprima cada año?”. Realmente la edad que marca el DNI es muy relativa, la importante es la que sentimos. Como bien dice Isabel Anguera: “¿por qué se mueren los viejos?”. No por el tiempo, sino de pena, soledad, etcétera. Debemos llegar a relativizar el valor de la edad. Es importante lo que la Psicología aporta a estas edades. Decía la premio Novel, Rita Levi-Montalcini, a sus 100 años: “Frente a la visión negativa de la vejez existe un antídoto: ser consciente de nuestra inmensa capacidad cerebral, porque el uso continuo de estas capacidades, a diferencia de lo que sucede con los demás órganos del cuerpo, no las desgasta”, de ahí la importancia de la actividad mental para mantener esa capacidad cerebral. Junto a ello, potenciar una sociedad más unida, fomentando para ello las relaciones intergeneracionales, porque vivimos en una sociedad dividida en compartimentos por edades, los de 4 años en la guardería, los de 6 en EGB, los de 20 estudiando, aprendiendo un oficio, y los de 65, jubilados. Montamos compartimentos estanco, actividades para cada uno de ellos, pero falta crear más espacios que ofrezcan la posibilidad de actividades conjuntas, porque los intereses, actividades y metas son distintos en cada edad, pero también hay un denominador común: la calidad de vida. La calidad de vida no es aprovechar los adelantos, avances, enseñanzas y experiencias de otras generaciones y unirlas a la iniciativa, a la energía, a la vitalidad de los jóvenes. En esa línea, creamos a través del Gabinete de Calidad de Vida y Envejecimiento de la Universidad de Granada, un Seminario Internacional para demostrar que la intergeneracionalidad es posible, y los beneficios que de ella emanan.
Respuesta:Personalmente, haría un balance positivo basado, al menos, en tres aspectos. En primer lugar, la demanda que tiene de alumnado. En el curso 2013-14 se presentaron 268 solicitudes para 35 plazas, lo cual permite hacer una buena selección del alumnado basado en su currículum académico, experiencia e intereses hacia mayores y dependientes. En segundo lugar, a través del Vicerrectorado de Calidad se ha podido comprobar el alto índice de satisfacción del alumnado, tanto por el nivel de los conocimientos impartidos como por las posibilidades de encontrar algún puesto de trabajo a través de las prácticas. Aunque en los últimos años éstas han descendido, en la actualidad de un 15 a 20% se quedan vinculados con algún contrato en los centros donde realizan sus prácticas. Finalmente, quizás parte del éxito de este master que se gestiona a través del Distrito Único Andaluz y que da acceso a un título oficial, reside en la formación holística que reciben en el mismo, cumpliendo con un objetivo prioritario: la formación interdisciplinaria.
Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de poner en marcha este título?
Respuesta:Este master se fraguó en los años 90 en la Universidad de Kassel (Alemania), centro en el que impartía unos cursos sobre mayores. En base a esa nueva visión de la Gerontología que se daba en Alemania, basada en un enfoque interdisciplinario, regresé a España buscando el apoyo para iniciar aquí unos estudios interdisciplinarios. Para ello contamos con el apoyo del Imserso, que financió parte de las tres primeras ediciones, y el apoyo a nivel de titulación de la Universidad de Granada. Así, en 1994 comenzaba la primera edición del Master de Gerontología, inagurado por el doctor Lorenzo Morillas, rector de la Universidad de Granada, por José Carlos Baura, como representante del Imserso, y la doctora Úrsula Lehr, que impartió la primera conferencia y con quien había tenido varios contactos previos en su despacho en Heidelberg y que es una figura destacada en los inicios de la Gerontología europea. Desde 1994 hasta la actualidad, hemos celebrado 15 ediciones de titulación propia con la denominación de Master en Gerontología Social, ocho ediciones de Experto en Gerontología, una de ellas se impartió en Melilla y durante los últimos años se convirtió en título oficial con la denominación de Master de Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores.
Pregunta: Con respecto al plan de estudios, ¿destacaría algún módulo por encima de otro?
Respuesta:Todos los módulos obligatorios tienen una amplia acogida en la medida en que dan una visión holística, por ejemplo: el enfoque de la psicogerontología, conocimientos básicos de Geriatría, conocimientos de Ciencias de la Salud (Fisioterapia, Enfermería y Terapia Ocupacional), el enfoque jurídico tan importante para el asesoramiento legal y social respecto a los problemas de los mayores, dependientes y personas con discapacidad. El enfoque empresarial es otra línea básica, pero quizás lo que más valoran los alumnos son sus 200 horas de prácticas en centros de mayores o dependientes, y el trabajo final del master por el acceso que facilita el mismo para realizar, si así lo desean, el doctorado.
Pregunta: Entonces, en el temario se incluyen asignaturas de economía, derecho, empresa… ¿Es ésta una de las claves del prestigio que tiene este master?
Respuesta:Sin duda, el abanico de asignaturas es uno de los aspectos más valorados por los alumnos. Si atención sanitaria, Psicogerontología o enfoques de Trabajo Social son reconocidos como conocimientos necesarios para un gerontólogo y que de alguna manera se contemplan en muchos másteres, otros aspectos como derecho a la Seguridad Social, prestaciones por jubilación y dependencia, o programas para jóvenes emprendedores, por ejemplo, son conocimientos también muy importantes y que han sido muy valorados como una peculiaridad de esta titulación en concreto.
Pregunta: ¿Habrá alguna novedad para el próximo curso?
Respuesta:Mantendremos los mismos módulos interdisciplinarios, incrementando dos aspectos: algunas horas más al módulo de jóvenes emprendedores y fomentando las visitas a centros de mayores y dependientes de otros países, a través de varios convenios de intercambio que se han firmado.
Pregunta: Como experta en Psicogerontología, ¿sería capaz de trazar un perfil de las necesidades de los mayores? ¿Qué les preocupa?
Respuesta:A los mayores les preocupan muchas cosas, pero quizás uno de los que más les preocupan sean temas económicos, el no tener una pensión digna o una buena cobertura sanitaria sin listas de espera. Porque más que los años que pueden vivir, les preocupa el cómo vivirlos, el miedo al dolor, a las enfermedades. Por otra parte, en estas preocupaciones inciden mucho los estereotipos que asocian la vejez con eventos negativos, a nivel físico, psíquico y social, lo que tan profundamente estudió Palmore en su teoría para demostrar el efecto de los estereotipos a veces como “profecías autocumplidas”. Por tanto, se puede llegar a hacer una valoración positiva de la vejez, pensando que todos llegan a los 20 años, a los 50 llegan bastantes, a los 70 llegan menos y aún menos a los 80 ó 90. La vida es un privilegio, es la materia prima a partir de la cual podemos modelar en parte nuestra realidad, pero si nos falta la vida, ya no es posible esa labor. Decía Walt Jones, a los 110 años: “¿qué edad tendrías si no supieras la fecha en que naciste y si no hubiera calendario que te deprima cada año?”. Realmente la edad que marca el DNI es muy relativa, la importante es la que sentimos. Como bien dice Isabel Anguera: “¿por qué se mueren los viejos?”. No por el tiempo, sino de pena, soledad, etcétera. Debemos llegar a relativizar el valor de la edad. Es importante lo que la Psicología aporta a estas edades. Decía la premio Novel, Rita Levi-Montalcini, a sus 100 años: “Frente a la visión negativa de la vejez existe un antídoto: ser consciente de nuestra inmensa capacidad cerebral, porque el uso continuo de estas capacidades, a diferencia de lo que sucede con los demás órganos del cuerpo, no las desgasta”, de ahí la importancia de la actividad mental para mantener esa capacidad cerebral. Junto a ello, potenciar una sociedad más unida, fomentando para ello las relaciones intergeneracionales, porque vivimos en una sociedad dividida en compartimentos por edades, los de 4 años en la guardería, los de 6 en EGB, los de 20 estudiando, aprendiendo un oficio, y los de 65, jubilados. Montamos compartimentos estanco, actividades para cada uno de ellos, pero falta crear más espacios que ofrezcan la posibilidad de actividades conjuntas, porque los intereses, actividades y metas son distintos en cada edad, pero también hay un denominador común: la calidad de vida. La calidad de vida no es aprovechar los adelantos, avances, enseñanzas y experiencias de otras generaciones y unirlas a la iniciativa, a la energía, a la vitalidad de los jóvenes. En esa línea, creamos a través del Gabinete de Calidad de Vida y Envejecimiento de la Universidad de Granada, un Seminario Internacional para demostrar que la intergeneracionalidad es posible, y los beneficios que de ella emanan.
