José Antonio López Trigo / Presidente de la SEGG
‘El congreso reunirá treinta profesiones distintas para poner en común todas sus experiencias’

Pregunta: ¿Cuáles son los objetivos del Congreso de la SEGG para este año? ¿A cuántos profesionales del sector esperan reunir?
Respuesta:Los objetivos del congreso, como los de todos los que celebramos, pueden concretarse en: servir de foro de reunión para profesionales de muchas disciplinas (reunimos más de treinta profesiones distintas) para poner en común experiencias; realizar actividades de formación y actualización; adquirir conocimientos en parcelas que, no estando directamente relacionadas con el quehacer diario del profesional, pueden resultarle atractivas o de interés; analizar las últimas aportaciones de otros compañeros en determinados campos de alta especialización y, por supuesto, confraternizar con compañeros a los que, habitualmente, no tenemos ocasión de saludar personalmente. Nuestra oferta formativa e informativa es muy amplia y esperamos y deseamos que resulte atractiva para nuestros socios y, en general, para todas las personas dedicadas, en cualquiera de las parcelas, a la atención a las personas mayores. Esperamos, si se mantienen las medias de asistencia a congresos anteriores, entre 1.100 y 1.500 congresistas. Para ellos, hemos preparado un programa científico que, además de las tres sesiones plenarias descritas, incluye: cinco simposios clínicos, tres simposios del área social y de ciencias del comportamiento, dos simposios del área biológica, cuatro cursos de formación que abarcan desde metodología científica a calidad en la atención centrada en la persona.
Pregunta: ¿Qué nuevos retos asistenciales, formas de coordinación y nuevas metas de conocimiento en la atención a mayores podemos esperar en el futuro a corto plazo?
Respuesta:Los retos asistenciales vienen de la mano del sobreenvejecimiento de la sociedad y del acúmulo de enfermedades (comorbilidad) que acompañan, especialmente, a los más mayores. Todo esto conduce a que se incrementen las situaciones de fragilidad y dependencia. Frente a estas situaciones la coordinación sociosanitaria es esencial. Desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología entendemos que esta coordinación solo es posible gracias a la intervención de equipos interdisciplinares, en los que geriatras, trabajadores sociales, personal de Atención Primaria y hospitalaria, psicólogos, terapeutas ocupacionales, auxiliares gerocultores, gestores y otros, actúen sobre planes de cuidados individualizados, progresivos y adaptados en cada momento a las necesidades de la persona mayor. Esta coordinación debe ser, tanto transversal, es decir, en cada nivel asistencial (comunitario, institucional, hospitalario), como vertical, es decir, entre niveles asistenciales.
Pregunta: ¿De qué manera está afectando la crisis al sector asistencial?
Respuesta:Las crisis suelen afectar más a los más vulnerables que en nuestra sociedad son las personas mayores. A partir de ahí se va a resentir todo lo que tiene que ver con ellos y, por ende, el sector asistencial se verá afectado en gran medida. Desde los problemas en los servicios que ha de financiar el sector público, sometidos a recortes, retrasos en pagos, etcétera, hasta la disminución en el poder adquisitivo de las personas (que en ocasiones, además, tiene que ayudar económicamente a otros miembros de su familia), lo que compromete la posibilidad de hacer frente a aquellos servicios que se adquieren directamente al sector privado. Por tanto, el sector asistencial está padeciendo estos problemas por las dos vías señaladas. -La SEGG persigue dos líneas principales de actuación: la universalización de la atención geriátrica especializada y el seguimiento de la Ley de Dependencia. ¿Estamos cerca de una atención al mayor más centrada en la persona? Aún distamos de ese ideal, por un lado porque no se ha llegado a la universalización de la asistencia geriátrica especializada y por otro lado porque el sistema de atención a las personas en situación de dependencia sigue teniendo lagunas. A pesar del peso demográfico, social y sanitario de las personas mayores no se implementan dispositivos asistenciales geriátricos en todos los niveles y, es más, asistimos a desigualdades territoriales que entendemos excluyen los legítimos derechos de las personas mayores. Por ejemplo, comunidades autónomas, como Andalucía o el País Vasco, no tienen contemplada la Geriatría como especialidad médica en su cartera de servicios sanitarios. Situaciones como esta o como diferencias por sector de asistencia dentro de una misma ciudad o una misma provincia nos alejan mucho del modelo ideal de atención centrada en la persona.
Pregunta: ¿Cree que la Ley de Dependencia es sostenible en los términos actuales o en realidad necesita un cambio estructural?
Respuesta:La Ley de Dependencia precisa una reformulación en muchos de sus aspectos, quizá comenzando por la aplicar la primera parte del nombre completo de la Ley; “Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Prevención de la Dependencia”. Prácticamente, la mayoría de los esfuerzos se han concentrado en paliar los problemas derivados de las situaciones de dependencia y se ha “olvidado”, en parte, la promoción de la autonomía personal. No parece lógico ya que si mejoramos la prevención asistiremos a una menor tasa de dependencia, con lo que evitaríamos entrar en una espiral de dependencia como la que estamos padeciendo y que puede ser un elemento más en comprometer la sostenibilidad del sistema. Por otro lado, de situaciones recogidas en la Ley como “excepcionales”, se ha hecho lo común, como por ejemplo, en la prestación económica directa a la persona y no, como se establece, debiera ser al servicio, en la mayoría de los casos.
Respuesta:Los objetivos del congreso, como los de todos los que celebramos, pueden concretarse en: servir de foro de reunión para profesionales de muchas disciplinas (reunimos más de treinta profesiones distintas) para poner en común experiencias; realizar actividades de formación y actualización; adquirir conocimientos en parcelas que, no estando directamente relacionadas con el quehacer diario del profesional, pueden resultarle atractivas o de interés; analizar las últimas aportaciones de otros compañeros en determinados campos de alta especialización y, por supuesto, confraternizar con compañeros a los que, habitualmente, no tenemos ocasión de saludar personalmente. Nuestra oferta formativa e informativa es muy amplia y esperamos y deseamos que resulte atractiva para nuestros socios y, en general, para todas las personas dedicadas, en cualquiera de las parcelas, a la atención a las personas mayores. Esperamos, si se mantienen las medias de asistencia a congresos anteriores, entre 1.100 y 1.500 congresistas. Para ellos, hemos preparado un programa científico que, además de las tres sesiones plenarias descritas, incluye: cinco simposios clínicos, tres simposios del área social y de ciencias del comportamiento, dos simposios del área biológica, cuatro cursos de formación que abarcan desde metodología científica a calidad en la atención centrada en la persona.
Pregunta: ¿Qué nuevos retos asistenciales, formas de coordinación y nuevas metas de conocimiento en la atención a mayores podemos esperar en el futuro a corto plazo?
Respuesta:Los retos asistenciales vienen de la mano del sobreenvejecimiento de la sociedad y del acúmulo de enfermedades (comorbilidad) que acompañan, especialmente, a los más mayores. Todo esto conduce a que se incrementen las situaciones de fragilidad y dependencia. Frente a estas situaciones la coordinación sociosanitaria es esencial. Desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología entendemos que esta coordinación solo es posible gracias a la intervención de equipos interdisciplinares, en los que geriatras, trabajadores sociales, personal de Atención Primaria y hospitalaria, psicólogos, terapeutas ocupacionales, auxiliares gerocultores, gestores y otros, actúen sobre planes de cuidados individualizados, progresivos y adaptados en cada momento a las necesidades de la persona mayor. Esta coordinación debe ser, tanto transversal, es decir, en cada nivel asistencial (comunitario, institucional, hospitalario), como vertical, es decir, entre niveles asistenciales.
Pregunta: ¿De qué manera está afectando la crisis al sector asistencial?
Respuesta:Las crisis suelen afectar más a los más vulnerables que en nuestra sociedad son las personas mayores. A partir de ahí se va a resentir todo lo que tiene que ver con ellos y, por ende, el sector asistencial se verá afectado en gran medida. Desde los problemas en los servicios que ha de financiar el sector público, sometidos a recortes, retrasos en pagos, etcétera, hasta la disminución en el poder adquisitivo de las personas (que en ocasiones, además, tiene que ayudar económicamente a otros miembros de su familia), lo que compromete la posibilidad de hacer frente a aquellos servicios que se adquieren directamente al sector privado. Por tanto, el sector asistencial está padeciendo estos problemas por las dos vías señaladas. -La SEGG persigue dos líneas principales de actuación: la universalización de la atención geriátrica especializada y el seguimiento de la Ley de Dependencia. ¿Estamos cerca de una atención al mayor más centrada en la persona? Aún distamos de ese ideal, por un lado porque no se ha llegado a la universalización de la asistencia geriátrica especializada y por otro lado porque el sistema de atención a las personas en situación de dependencia sigue teniendo lagunas. A pesar del peso demográfico, social y sanitario de las personas mayores no se implementan dispositivos asistenciales geriátricos en todos los niveles y, es más, asistimos a desigualdades territoriales que entendemos excluyen los legítimos derechos de las personas mayores. Por ejemplo, comunidades autónomas, como Andalucía o el País Vasco, no tienen contemplada la Geriatría como especialidad médica en su cartera de servicios sanitarios. Situaciones como esta o como diferencias por sector de asistencia dentro de una misma ciudad o una misma provincia nos alejan mucho del modelo ideal de atención centrada en la persona.
Pregunta: ¿Cree que la Ley de Dependencia es sostenible en los términos actuales o en realidad necesita un cambio estructural?
Respuesta:La Ley de Dependencia precisa una reformulación en muchos de sus aspectos, quizá comenzando por la aplicar la primera parte del nombre completo de la Ley; “Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Prevención de la Dependencia”. Prácticamente, la mayoría de los esfuerzos se han concentrado en paliar los problemas derivados de las situaciones de dependencia y se ha “olvidado”, en parte, la promoción de la autonomía personal. No parece lógico ya que si mejoramos la prevención asistiremos a una menor tasa de dependencia, con lo que evitaríamos entrar en una espiral de dependencia como la que estamos padeciendo y que puede ser un elemento más en comprometer la sostenibilidad del sistema. Por otro lado, de situaciones recogidas en la Ley como “excepcionales”, se ha hecho lo común, como por ejemplo, en la prestación económica directa a la persona y no, como se establece, debiera ser al servicio, en la mayoría de los casos.