OPINIÓN
Cómo ha afectado la crisis económica a la hipoteca inversa
Por Íñigo Hernández Alesanco, director comercial de Óptima Previsión

En Óptima Mayores hemos visto cómo la coyuntura económica, determinada por la crisis financiera, ha afectado tanto a la oferta como a la demanda de la hipoteca inversa, en dos sentidos contrapuestos. Cabe recordar que la hipoteca inversa es un préstamo hipotecario para personas mayores de 65 años por el cual una entidad financiera paga una renta mensual a cambio de que ésta utilice su vivienda como garantía. La renta que abone la entidad financiera dependerá del valor de la vivienda y de la edad del cliente. A mayor valor y a mayor edad, mayor renta mensual.
Todavía hoy es una alternativa que muy pocos mayores conocen, fundamentalmente porque las entidades financieras que la ofertan apenas la promocionan, de ahí que su calado como alternativa durante la jubilación para conseguir ingresos extra, no sea tan grande como en otros países de nuestro entorno, especialmente los anglosajones. La oferta se ha visto afectada, por un lado, por la mayor restricción del crédito en general, y en particular para operaciones inmobiliarias, ya que los bancos acumulan gran cantidad de inmuebles a los que deben dar salida. Esto, unido a la reestructuración que ha sufrido el sector bancario, que ha dado como resultado la fusión de un gran número de cajas de ahorro, ha provocado que algunas entidades dejen de ofrecer el producto, y que otras hayan establecido condiciones de contratación menos atractivas para los clientes.
La demanda, sin embargo, ha aumentado, debido a varios factores: Mayor conocimiento del producto; desde el año 2005 se vienen haciendo operaciones de este tipo, por lo que se va propagando la existencia del mismo. Situaciones de dependencia; el envejecimiento poblacional, unido a la dificultad de acceder a las ayudas públicas de la Ley de Dependencia, hace necesario financiar los servicios sociosanitarios necesarios a edades avanzadas. Pensiones públicas; la congelación de las pensiones, unido a que ya de por sí las pensiones públicas en España son de las más bajas de Europa, hace necesario buscar vías alternativas de generación de ingresos. Paro creciente; aunque la hipoteca inversa va dirigida a mayores de 65 años, el gran número de desempleados que ya no cuentan además con ninguna ayuda del Estado, provoca que acudan cada vez más a sus padres en busca de ayuda, y éstos se ven obligados a buscar soluciones para generar ingresos adicionales que les permita prestar dicha ayuda.
En definitiva, es esta demanda creciente la que provoca que se sigan haciendo operaciones de hipoteca inversa en España, dado que sigue siendo una muy buena alternativa a tener en cuenta para tener ingresos extra todos los meses. Eso sí, estas operaciones se han concentrado en menos entidades. Además, debido al cambio de condiciones de muchas de las entidades, es ahora más necesario que nunca asesorarse bien antes de tomar la decisión de con qué entidad hacer la operación.
Todavía hoy es una alternativa que muy pocos mayores conocen, fundamentalmente porque las entidades financieras que la ofertan apenas la promocionan, de ahí que su calado como alternativa durante la jubilación para conseguir ingresos extra, no sea tan grande como en otros países de nuestro entorno, especialmente los anglosajones. La oferta se ha visto afectada, por un lado, por la mayor restricción del crédito en general, y en particular para operaciones inmobiliarias, ya que los bancos acumulan gran cantidad de inmuebles a los que deben dar salida. Esto, unido a la reestructuración que ha sufrido el sector bancario, que ha dado como resultado la fusión de un gran número de cajas de ahorro, ha provocado que algunas entidades dejen de ofrecer el producto, y que otras hayan establecido condiciones de contratación menos atractivas para los clientes.
La demanda, sin embargo, ha aumentado, debido a varios factores: Mayor conocimiento del producto; desde el año 2005 se vienen haciendo operaciones de este tipo, por lo que se va propagando la existencia del mismo. Situaciones de dependencia; el envejecimiento poblacional, unido a la dificultad de acceder a las ayudas públicas de la Ley de Dependencia, hace necesario financiar los servicios sociosanitarios necesarios a edades avanzadas. Pensiones públicas; la congelación de las pensiones, unido a que ya de por sí las pensiones públicas en España son de las más bajas de Europa, hace necesario buscar vías alternativas de generación de ingresos. Paro creciente; aunque la hipoteca inversa va dirigida a mayores de 65 años, el gran número de desempleados que ya no cuentan además con ninguna ayuda del Estado, provoca que acudan cada vez más a sus padres en busca de ayuda, y éstos se ven obligados a buscar soluciones para generar ingresos adicionales que les permita prestar dicha ayuda.
En definitiva, es esta demanda creciente la que provoca que se sigan haciendo operaciones de hipoteca inversa en España, dado que sigue siendo una muy buena alternativa a tener en cuenta para tener ingresos extra todos los meses. Eso sí, estas operaciones se han concentrado en menos entidades. Además, debido al cambio de condiciones de muchas de las entidades, es ahora más necesario que nunca asesorarse bien antes de tomar la decisión de con qué entidad hacer la operación.