La Xunta prestará más servicios públicos a través del nuevo modelo de carteras
Además del nuevo sistema de carteras, la conselleira Beatriz Mato destacó el impulso que se está dando a la coordinación sociosanitaria

El nuevo modelo normativo de servicios sociales que está impulsando la Consellería de Traballo e Benestar permitirá habilitar, diseñar y combinar recursos a la medida de las necesidades de las personas, con el que se conseguirá una atención más “amplia, diversa, e innovadora”. Esto es, se ampliará el catálogo de servicios sociales públicos con la optimización de los recursos existentes, un esfuerzo que se centrará especialmente en el campo rural para hacer más eficientes los espacios públicos que actualmente no están a pleno rendimiento.
Así lo explicó la conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, durante su comparecencia en el Parlamento gallego, en la que dio cuenta de los distintos avances que se están produciendo con el fin de transformar el actual sistema de servicios sociales en uno con mayor calidad, más eficiente y más sostenible.
Para avanzar en este camino ha destacado, principalmente, cuatro líneas de actuación: el nuevo modelo de carteras, que abarcará las área de dependencia, personas con autonomía, familia e infancia, e inclusión; la modernización tecnológica, sobre la que ha hecho hincapié en los sistemas de teleasistencia avanzada; la prevención de la dependencia y promoción de la autonomía personal; y el impulso a la coordinación sociosanitaria.
Sobre el nuevo modelo de carteras, ha precisado que este es “pionero y único” en España. Cada una de las cuatro carteras estará regulada por un decreto. Estos textos tendrán como objetivo definir de forma específica los servicios y también ampliarlos. Ahora mismo ya está publicada la de la dependencia, y ya se está avanzando en la de personas con autonomía, en la de familia e infancia, y en la de inclusión.
Las carteras permiten, fundamentalmente, conseguir dos metas: prestar más y mejores servicios; y optimizar al máximo las infraestructuras lo que redunda, a su vez, en la sostenibilidad del sistema. “Cada persona tiene unas necesidades propias y específicas y nosotros queremos ofrecerles la atención personalizada que requieren. Con el desarrollo de este modelo, podremos diseñar un traje a la medida de sus necesidades”, subrayó la conselleira.
Gracias a estas nuevas normas, el edificio dejará de ser un referente en el modelo de servicios sociales, para pasar a dar relevancia a servicios que se prestan dentro de cada infraestructura. Esto es, se abandonará la regla general de que un edificio equivalía, normalmente, a un único servicio.
En este sentido, la conselleira ha citado varios ejemplos. Así, la cartera de inclusión permitirá que un centro acreditado como albergue pueda, con la nueva normativa, ofrecer también itinerarios sociolaborales a personas que no pasen allí la noche, siempre que se acrediten y cumplan los requisitos fijados para poder prestar este servicios. Por su parte, la nueva norma en materia de familia e infancia promoverá que una escuela infantil, si así lo solicita, pueda abrir como ludoteca cuando termine su horario lectivo. Por lo tanto, hablamos de regulaciones “ligadas a las personas que se atienden, y no a las infraestructuras”.
Esto permitirá también atender a un mayor número de usuarios, ya que las instalaciones abrirán sus puertas a personas que necesitan el servicio, pero que hasta ahora no eran beneficiarios directos de la instalación.
Coordinación sociosanitaria
Mato ha destacado la necesidad de ofrecer a los ciudadanos una “atención integral, a través de un sistema sanitario y social perfectamente coordinados”. Para conseguirlo, se creó una Comisión interdepartamental en este sentido.
En esta área uno de los avances que ya está en marcha es el acceso por parte de los centros residenciales de mayores y personas con discapacidad al Ianus, la plataforma digital que gestiona la historia clínica. El objetivo es que antes de fin de año todos los centros sociosanitarios públicos que dispongan de personal sanitario puedan acceder y escribir toda la información de los pacientes en esta historia clínica electrónica.
Otra actuación que se realizó en este área fue la atención coordinada a los pacientes con un trastorno mental crónico, estabilizados desde el punto de vista sanitario. Un total de 70 pacientes internados en unidades hospitalarias de rehabilitación fueron trasladados a residencias públicas, favoreciendo la calidad de atención y contando siempre con apoyo sanitario.
Mato ha destacado otras herramientas en la coordinación entre Benestar y Sanidade como el Plan marco de atención sociosanitaria, o la estrategia de cronicidad.
Prevención de la dependencia
Otra de las cuatro líneas principales de actuación en la transformación de los servicios sociales es la prevención de la dependencia. Galicia tiene por primera vez una Estrategia para la detección precoz de la dependencia, que contiene un total de 400 medidas. Con esta hoja de ruta se consolidará, además, el enfoque preventivo como eje transversal de las políticas sociales en la comunidad autónoma. El envejecimiento activo y la prevención será también uno de los objetivos fundamentales de la cartera de servicios para personas con autonomía en la que ya está trabajando en diálogo con el sector.
Las nuevas tecnologías son otro pilar fundamental. Al respecto, se han desarrollado estudios y programas con socios europeos para intercambiar experiencias y desarrollar estrategias comunes. Al mismo tiempo, se ha avanzado en proyectos de teleasistencia avanzada a través de programas como MiAvizor, Sam-TV o Telexerontología.
En esta misma línea, el Gobierno gallego acaba de definir el Plan de modernización tecnológica de servicios sociales. A través del Plan Trabe se destinarán unos ocho millones de euros a la planificación tecnológica de los servicios sociales públicos con tres objetivos: garantizar la sostenibilidad del sistema; incrementar su capacidad de dar cobertura; y modernizar la gestión para reducir las tareas administrativas.
En definitiva, finalizó Mato, todos estos cambios obedecen a un objetivo único: mejorar la calidad de vida de las personas y su bienestar, especialmente de los que más lo necesitan; al tiempo que se garantiza la sosteniblidad del sistema y se consigue la máxima eficiencia.
Así lo explicó la conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, durante su comparecencia en el Parlamento gallego, en la que dio cuenta de los distintos avances que se están produciendo con el fin de transformar el actual sistema de servicios sociales en uno con mayor calidad, más eficiente y más sostenible.
Para avanzar en este camino ha destacado, principalmente, cuatro líneas de actuación: el nuevo modelo de carteras, que abarcará las área de dependencia, personas con autonomía, familia e infancia, e inclusión; la modernización tecnológica, sobre la que ha hecho hincapié en los sistemas de teleasistencia avanzada; la prevención de la dependencia y promoción de la autonomía personal; y el impulso a la coordinación sociosanitaria.
Sobre el nuevo modelo de carteras, ha precisado que este es “pionero y único” en España. Cada una de las cuatro carteras estará regulada por un decreto. Estos textos tendrán como objetivo definir de forma específica los servicios y también ampliarlos. Ahora mismo ya está publicada la de la dependencia, y ya se está avanzando en la de personas con autonomía, en la de familia e infancia, y en la de inclusión.
Las carteras permiten, fundamentalmente, conseguir dos metas: prestar más y mejores servicios; y optimizar al máximo las infraestructuras lo que redunda, a su vez, en la sostenibilidad del sistema. “Cada persona tiene unas necesidades propias y específicas y nosotros queremos ofrecerles la atención personalizada que requieren. Con el desarrollo de este modelo, podremos diseñar un traje a la medida de sus necesidades”, subrayó la conselleira.
Gracias a estas nuevas normas, el edificio dejará de ser un referente en el modelo de servicios sociales, para pasar a dar relevancia a servicios que se prestan dentro de cada infraestructura. Esto es, se abandonará la regla general de que un edificio equivalía, normalmente, a un único servicio.
En este sentido, la conselleira ha citado varios ejemplos. Así, la cartera de inclusión permitirá que un centro acreditado como albergue pueda, con la nueva normativa, ofrecer también itinerarios sociolaborales a personas que no pasen allí la noche, siempre que se acrediten y cumplan los requisitos fijados para poder prestar este servicios. Por su parte, la nueva norma en materia de familia e infancia promoverá que una escuela infantil, si así lo solicita, pueda abrir como ludoteca cuando termine su horario lectivo. Por lo tanto, hablamos de regulaciones “ligadas a las personas que se atienden, y no a las infraestructuras”.
Esto permitirá también atender a un mayor número de usuarios, ya que las instalaciones abrirán sus puertas a personas que necesitan el servicio, pero que hasta ahora no eran beneficiarios directos de la instalación.
Coordinación sociosanitaria
Mato ha destacado la necesidad de ofrecer a los ciudadanos una “atención integral, a través de un sistema sanitario y social perfectamente coordinados”. Para conseguirlo, se creó una Comisión interdepartamental en este sentido.
En esta área uno de los avances que ya está en marcha es el acceso por parte de los centros residenciales de mayores y personas con discapacidad al Ianus, la plataforma digital que gestiona la historia clínica. El objetivo es que antes de fin de año todos los centros sociosanitarios públicos que dispongan de personal sanitario puedan acceder y escribir toda la información de los pacientes en esta historia clínica electrónica.
Otra actuación que se realizó en este área fue la atención coordinada a los pacientes con un trastorno mental crónico, estabilizados desde el punto de vista sanitario. Un total de 70 pacientes internados en unidades hospitalarias de rehabilitación fueron trasladados a residencias públicas, favoreciendo la calidad de atención y contando siempre con apoyo sanitario.
Mato ha destacado otras herramientas en la coordinación entre Benestar y Sanidade como el Plan marco de atención sociosanitaria, o la estrategia de cronicidad.
Prevención de la dependencia
Otra de las cuatro líneas principales de actuación en la transformación de los servicios sociales es la prevención de la dependencia. Galicia tiene por primera vez una Estrategia para la detección precoz de la dependencia, que contiene un total de 400 medidas. Con esta hoja de ruta se consolidará, además, el enfoque preventivo como eje transversal de las políticas sociales en la comunidad autónoma. El envejecimiento activo y la prevención será también uno de los objetivos fundamentales de la cartera de servicios para personas con autonomía en la que ya está trabajando en diálogo con el sector.
Las nuevas tecnologías son otro pilar fundamental. Al respecto, se han desarrollado estudios y programas con socios europeos para intercambiar experiencias y desarrollar estrategias comunes. Al mismo tiempo, se ha avanzado en proyectos de teleasistencia avanzada a través de programas como MiAvizor, Sam-TV o Telexerontología.
En esta misma línea, el Gobierno gallego acaba de definir el Plan de modernización tecnológica de servicios sociales. A través del Plan Trabe se destinarán unos ocho millones de euros a la planificación tecnológica de los servicios sociales públicos con tres objetivos: garantizar la sostenibilidad del sistema; incrementar su capacidad de dar cobertura; y modernizar la gestión para reducir las tareas administrativas.
En definitiva, finalizó Mato, todos estos cambios obedecen a un objetivo único: mejorar la calidad de vida de las personas y su bienestar, especialmente de los que más lo necesitan; al tiempo que se garantiza la sosteniblidad del sistema y se consigue la máxima eficiencia.