Caser pone en marcha el Comité de Ética, pionero en el sector
Además, la compañía recibe el sello Excelencia Europea 500+ y se convierte en una de las 40 empresas que lo tienen en España, y la única en el sector de las personas mayores

Madrid acogió la Jornada sobre Ética y Calidad asistencial en la atención a personas mayores. Los expertos que participaron coincidieron en considerar la ética asistencial como un estímulo a desarrollar en el ámbito sociosanitario. El acto, organizado por Caser Residencial en su recién inaugurado centro Caser Residencial
La Moraleja en Alcobendas, contó con la intervención de apertura del director general del Imserso, César Antón Beltrán, que destacó la conveniencia de poner en marcha iniciativas relacionadas con la ética y la calidad asistencial entre todos los agentes para evolucionar en los cuidados a las personas mayores, así como destacó la importancia de implicar a los profesionales de los centros.
El director general del Mayor, José Ramón Menéndez Aquino, se ocupó de la clausura de las jornadas afirmando que estas iniciativas cobran aún mayor relevancia en entornos como los centros sociosanitarios, en los que discurre la vida de personas dependientes y suponen adicionalmente un importante impulso y ejemplo para el sector. Valentín García, director general de Caser Residencial, destacó la relación que tienen los comites de etica con la calidad y con la excelencia, ya que "los comites de etica en residencias de tercera edad y centros sociosanitarios contribuyen de manera importante a mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de la mejor gestión de valores y del conflicto de valor y la promoción de las buenas prácticas".
Estas jornadas son el punto de partida del Comité de Ética que acaba de constituir Caser Residencial, y que pone además a disposición de los más de 1.300 profesionales que trabajan en alguna de las 15 residencias de la compañía. Los doctores Diego Gracia, catedrático emérito de Medicina de la UCM y Lydia Feito, profesora de Bioética de la UCM, explicaron, a través de sus exposiciones, que los comités de ética, tan usuales en el medio sanitario, deben trasladarse al social y sociosanitario. “El objetivo de la ética es, precisamente, la promoción de los valores, ayudando a su gestión más correcta y a la búsqueda de la máxima calidad. Todos los seres humanos tenemos valores y queremos que se nos respeten. Cuando esto no se hace así, lo vivimos como una agresión. De ahí la necesidad de formar a los profesionales en general, y a los que trabajan en residencias asistidas, en la gestión correcta de los valores, a fin de que su actividad profesional alcance la máxima calidad. Esto es hoy algo usual en el medio sanitario, pero no tanto en el social y sociosanitario”, concretó Gracia. “Los comités de ética – continuó Feito - son grupos interdisciplinares cuya función principal es la mejora de la calidad asistencial. Dicho objetivo se logra a través de tres actividades básicas: asesoramiento en la resolución de conflictos que puedan plantearse en la relación asistencial, promoción de las buenas prácticas y desarrollo de actividades encaminadas a crear y asentar una cultura ética entre los encargados de facilitar la asistencia”.
En su intervención, centrada en el envejecimiento activo, el doctor José Manuel Ribera, catedrático emérito de Geriatría de la UCM, reclamó políticas dirigidas a desarrollar el envejecimiento activo: “para que el envejecimiento activo sea real hay que superar limitaciones intrínsecas y extrínsecas. Entre ellas, las pérdidas ligadas al proceso de envejecer y al aumento de la vulnerabilidad, las inercias negativas, la asunción de situaciones nuevas, los entornos hostiles y las trabas administrativas”. “Especial papel deben desempeñar en este reto - añadió- las administraciones y los medios de comunicación”. Susana Fábregas, responsable de esquemas de reconocimiento del Club de la Excelencia, afirmó que “la excelencia en la gestión es una cultura de trabajo, una forma de hacer bien las cosas siempre”.
El Modelo EFQM proporciona una herramienta de uso sencillo para establecer el nivel de excelencia de la organización traducido en puntos EFQM. El Sello de Excelencia del Club Excelencia en Gestión es la marca que reconoce la gestión excelente de las organizaciones. En España hay vigentes poco más de 40 Sellos de Excelencia 500+, es decir, poco más de 40 organizaciones que han demostrado, por medio de una evaluación externa realizada por profesionales independientes, que tienen más de 500 puntos EFQM. Una de estas organizaciones es Caser Residencial, que ha obtenido el máximo nivel de reconocimiento recientemente.
Por su parte, Esteban Tejera, trabajador social de Caser Residencial, insistió en la apuesta por la humanización de la asistencia sociosanitaria que supone la creación de un Comité de Ética, “mejorando la calidad asistencial y también las excelencia en el ejercicio profesional”.
Caser Residencial recibe el Sello EFQM +500
Durante el acto, Valentín García recogió el Sello de Excelencia Europea 500+ (EFQM 5 star) que otorga el Club Excelencia en Gestión. De esta forma, Caser Residencial se convierte en una de las 40 empresas para todos los sectores y a nivel nacional que la han obtenido, con el máximo nivel de reconocimiento, más de 500 puntos EFQM. Ademas Caser Residencial en su importante apuesta por la calidad tiene para todos sus centros las certificaciones ISO 9001:2008, la certificación sectorial UNE 158.101 y la certificacion en prevención de riesgos laborales OSHAS 18001.
La Moraleja en Alcobendas, contó con la intervención de apertura del director general del Imserso, César Antón Beltrán, que destacó la conveniencia de poner en marcha iniciativas relacionadas con la ética y la calidad asistencial entre todos los agentes para evolucionar en los cuidados a las personas mayores, así como destacó la importancia de implicar a los profesionales de los centros.
El director general del Mayor, José Ramón Menéndez Aquino, se ocupó de la clausura de las jornadas afirmando que estas iniciativas cobran aún mayor relevancia en entornos como los centros sociosanitarios, en los que discurre la vida de personas dependientes y suponen adicionalmente un importante impulso y ejemplo para el sector. Valentín García, director general de Caser Residencial, destacó la relación que tienen los comites de etica con la calidad y con la excelencia, ya que "los comites de etica en residencias de tercera edad y centros sociosanitarios contribuyen de manera importante a mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de la mejor gestión de valores y del conflicto de valor y la promoción de las buenas prácticas".
Estas jornadas son el punto de partida del Comité de Ética que acaba de constituir Caser Residencial, y que pone además a disposición de los más de 1.300 profesionales que trabajan en alguna de las 15 residencias de la compañía. Los doctores Diego Gracia, catedrático emérito de Medicina de la UCM y Lydia Feito, profesora de Bioética de la UCM, explicaron, a través de sus exposiciones, que los comités de ética, tan usuales en el medio sanitario, deben trasladarse al social y sociosanitario. “El objetivo de la ética es, precisamente, la promoción de los valores, ayudando a su gestión más correcta y a la búsqueda de la máxima calidad. Todos los seres humanos tenemos valores y queremos que se nos respeten. Cuando esto no se hace así, lo vivimos como una agresión. De ahí la necesidad de formar a los profesionales en general, y a los que trabajan en residencias asistidas, en la gestión correcta de los valores, a fin de que su actividad profesional alcance la máxima calidad. Esto es hoy algo usual en el medio sanitario, pero no tanto en el social y sociosanitario”, concretó Gracia. “Los comités de ética – continuó Feito - son grupos interdisciplinares cuya función principal es la mejora de la calidad asistencial. Dicho objetivo se logra a través de tres actividades básicas: asesoramiento en la resolución de conflictos que puedan plantearse en la relación asistencial, promoción de las buenas prácticas y desarrollo de actividades encaminadas a crear y asentar una cultura ética entre los encargados de facilitar la asistencia”.
En su intervención, centrada en el envejecimiento activo, el doctor José Manuel Ribera, catedrático emérito de Geriatría de la UCM, reclamó políticas dirigidas a desarrollar el envejecimiento activo: “para que el envejecimiento activo sea real hay que superar limitaciones intrínsecas y extrínsecas. Entre ellas, las pérdidas ligadas al proceso de envejecer y al aumento de la vulnerabilidad, las inercias negativas, la asunción de situaciones nuevas, los entornos hostiles y las trabas administrativas”. “Especial papel deben desempeñar en este reto - añadió- las administraciones y los medios de comunicación”. Susana Fábregas, responsable de esquemas de reconocimiento del Club de la Excelencia, afirmó que “la excelencia en la gestión es una cultura de trabajo, una forma de hacer bien las cosas siempre”.
El Modelo EFQM proporciona una herramienta de uso sencillo para establecer el nivel de excelencia de la organización traducido en puntos EFQM. El Sello de Excelencia del Club Excelencia en Gestión es la marca que reconoce la gestión excelente de las organizaciones. En España hay vigentes poco más de 40 Sellos de Excelencia 500+, es decir, poco más de 40 organizaciones que han demostrado, por medio de una evaluación externa realizada por profesionales independientes, que tienen más de 500 puntos EFQM. Una de estas organizaciones es Caser Residencial, que ha obtenido el máximo nivel de reconocimiento recientemente.
Por su parte, Esteban Tejera, trabajador social de Caser Residencial, insistió en la apuesta por la humanización de la asistencia sociosanitaria que supone la creación de un Comité de Ética, “mejorando la calidad asistencial y también las excelencia en el ejercicio profesional”.
Caser Residencial recibe el Sello EFQM +500
Durante el acto, Valentín García recogió el Sello de Excelencia Europea 500+ (EFQM 5 star) que otorga el Club Excelencia en Gestión. De esta forma, Caser Residencial se convierte en una de las 40 empresas para todos los sectores y a nivel nacional que la han obtenido, con el máximo nivel de reconocimiento, más de 500 puntos EFQM. Ademas Caser Residencial en su importante apuesta por la calidad tiene para todos sus centros las certificaciones ISO 9001:2008, la certificación sectorial UNE 158.101 y la certificacion en prevención de riesgos laborales OSHAS 18001.